diciembre 30, 2010

Gracias 2010

Lidia del Rosario, Teresa Romero, Sebastián Reyes Romero, Dulce María del Rosario, María Esperanza Romero, Maritza Castillo, Estebania Ortiz, Waldo Rincón, Cruz María Ricardo (doña Cuchi), doña Charo, Carolina Rodoli, Johanna María Guzmán, Wilson Pujols, Yenny del Rosario, Edwin Germán, Glarquis Gómez, Jorge Vasquez, Johanna Tamariz, Lucy Dotel, Claudia Morillo, Joselito, Nurbis, Sonia Tejada, Chinthia Jazmín, Yolanda Jazmín, Wilson Rosado, Patricia Brea, Yessenia Pérez, Beatriz González, Yvonny Alcántara, José Andrés Guzmán, Santiago Almada, Niza Campos, Carlos Alonzo, Nassef Perdomo, Gustavo Olivo, Itania María, Glenys Alvarez, Arelis Ceballos,Yulendys Jorge, Pedro Genaro, Sarah Valerio, Farah Hallal, Frank Ulloa, Sabrina Martínez, Valentín Amaro, Patricia Minalla, Juan Freddy Armando, Graciela Barrera, Víctor Manuel Ramos, doctoras Patricia Defilló y Albania Abreu, Evelin Peguero, Gilda Díaz, Fler Brito, Kenia Jaquez, Lizzy Solano, Judith Leclerc, Nexcy de León, Onoris Metz, Paola de la Cruz, Taty Hernández, Víctor Alberto,

diciembre 25, 2010

Y el ganador es...

La rifa de la sorpresa navideña es un hecho. Presentes los jurados, mi novio y mi suegra, elegimos el ganador de uno de mis poemarios y un separador exclusivo y único de Yulendys Jorge...

José Arias

Felicidades!!!!!!!!!!!!!

Aquí la prueba de la rifa.





El vídeo de la rifa. Idea de mi querido novio.

video

diciembre 21, 2010

Treinta años y un día


Treinta años y un día
es menos trágico que ayer

la poca certeza te abandona

ves con indiferencia los espejos

ya no serás un cadáver joven
ni estrella de pop
ni empezarás a fumarte el cigarrillo que te ahogo a los doce

te acuerdas del papagayo de papel
te detienes en las fotos con sonrisas

lo importante será otra cosa
que ahora no sabes
porque para este día
y los que siguen
tampoco existen brújulas.


Ayer cumplí años. Un hermoso día lleno de muchas felicitaciones, abrazos y esperanza. Renovación de la amistad que me une a personas que han hecho de mí mejor persona, mejor mujer, mejor profesional, mejor humana.

Gracias a todos. Los pronósticos, porque del futuro no se sabe nada, indican que los próximos meses serán meses de cambios y decisiones que traerán cosas nuevas. Mientras, seguimos caminando.

diciembre 15, 2010

No gané

Me seleccionaron y fui finalista. Hasta ahí llegue. En otra oportunidad será. Gracias a todos por el apoyo y al Colectivo Addison de Witt por el espacio de participación y difusión.


Con este poema participé. De él diré ahora algo que no dije antes: Esta dedicado a mi abuelo.

Actualización: Gracias a los chicos de Sopa de Poetes, quienes republicaron el poema en su blog en enero. Lo pueden ver aquí.

Conjuro

Quisiera encontrar una palabra para rescatarte

una
milagrosa
para detener el vértigo de tus pies
que te cosa raíces

una
para anclarte
espantar el cuervo posado en tu boca
devolverte el mar guardado bajo la cama

tus olvidos

una palabra

por ejemplo
viento
y que el viento, no la palabra que lo nombra
transite por las grietas de tus ojos
te regrese
el día que sonreíste sin querer
cuando viste a la mujer que amaste
o
la mano pequeña que fue tuya

una palabra

por ejemplo
vida
y que la vida, no la palabra que la nombra
te ayude a jugar
la última partida
antes que el adiós

esa palabra

empiece a ser
nuestra única carta de correspondencia.

diciembre 07, 2010

Discurso de Mario Vargas Llosa

Habla de la escritura como una acto de sobrevivencia a la vida.
De lo que significa para él
Y, por supuesto, de sus posiciones políticas.
De eso habla.


Aquí el discurso entero en Vimeo: Elogio de la lectura y la ficción

Actualización (10/12/2010). La entrega de la medalla y el diploma. La emoción se le sale por los poros al hombre.


diciembre 06, 2010

Los separadores


Yulendys Jorge me acaba de enviar una foto con los separadores que acompañarán la venta de mi poemario en este mes de diciembre. ¡Hermosos!

Recuerden que uno de estos separadores de libros y un poemario serán rifados a los que comenten en esta entrada del blog. Los demás serán vendidos junto a un ejemplar de Mudanzas a un costo de 200 pesos para República Dominicana y 6 dólares para los residentes en cualquier otro lugar del mundo (vía Pay Pal).

Actualización: Yulendys me envió estas fotos del poemario y los separadores. Ya los tengo en mis manos.




diciembre 03, 2010

Un hijo con suerte

¿Recuerdan que les mencioné que un poema mio había sido preseleccionado en un concurso?


Quedo finalista y, al parecer, soy la única mujer del grupo de 22 escritores.


No lo niego, me emociona la selección como finalista de este hijo con suerte. Lamento, en parte, ser la única mujer.

Aquí la selección de finalistas del I Premio de Poesía Internacional Addison de Witt

diciembre 02, 2010

Sorpresa navideña

Queridos lectores de El diario de la Rosa, para este fin de año les tengo una sorpresa. Mi amiga y colega Yulendys Jorge está elaborando doce separadores de libros exclusivos para ustedes, que serán vendidos junto con un ejemplar de mi poemario Mudanzas.

La sorpresa es que uno de los libros con uno de los separadores será rifado entre todos los que dejen un mensaje en esta entrada. El libro y el separador serán enviados donde quiera que viva el ganador o ganadora.

Para los que quieran adquirir lo separadores junto con el poemario les informo que el costo es de 200 pesos para los residentes en República Dominicana, y de 6 dólares para los residentes en otro lado del mundo (vía Paypal).

El ganador o ganadora será anunciado en este blog el 25 de diciembre.

Son solo 12 separadores, únicos en su especie. Sobre estas hermosas obras de artes, que les ayudaran a no perderse entre las páginas de sus libros, dejo que su propia creadora les hable de ellos aquí

Aquí les dejó un avance de ellos.

Participen!!!

noviembre 23, 2010

En un concurso


Uno de mis poemas fue preseleccionado en el I Premio Internacional de Poesía Addison de Witt, cuyo único premio es ser elegido ganador o ganadora entre unos 150 poemas y dar a conocer la producción poética de los concursantes. El certamen lo auspicia el colectivo del mismo nombre que edita el blog Crítica poética y contracrítica, que tengo leyendo un buen tiempo.

Para el concurso se ha creado un blog donde pueden leer mi poema y los demás seleccionados para este concurso. Espero tener suerte.

noviembre 17, 2010

Llorar

"Una furtiva lágrima III". Nicoletta Tomas Caravia


Han venido a buscarme
a cobrarme las deudas
por no dejarlas vivir
cuando las ahuyente del mar
cuando dí la espalda.

Vienen por mí
por mi sombra,
me clavarán las dagas
me recordarán
el no
el silencio
el sí
las seis de la tarde
la rabia
el beso
la promesa
uno
la promesa
dos
la promesa
tres
el silencio.

Se acercan
no me queda ningún escondite
ni fuerza para cerrar las puertas
ni tiempo para cerrar los ojos.


octubre 31, 2010

Miguel Hernández


Miguel Hernández era español y murió encarcelado durante los sinsabores de la guerra civil. No he leído gran cosa de este poeta, mas bien he escuchado muchos de sus poemas cantados por Joan Manuel Serrat.

Ayer se cumplió un centenario de su nacimiento. De él recuerdo un poema siempre que escucho su nombre, un poema que una vez me leyó un amigo y colega del periodismo, Gustavo Olivo, maestro y ejemplo en este oficio que elegí y que a veces sufro.


Elegía

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería).


Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

10 de enero de 1936


Miguel Hernández


octubre 26, 2010

Servicio de Radio Güarachita

En República Dominicana fueron famosos los anuncios de servicio público de una emisora llamada Radio Güarachita. Esto fue en una época en que yo no era ni un sueño tejido en los sueños de mi madre. Según me cuentan el locutor anunciaba desde desaparecidos hasta muertes, con un particular final de "este fue un servicio público de Radio Güarichita".

La reseña viene porque este espacio hará algo parecido. Servicio público por las letras. El Centro Cultural de España auspicia un taller de poesía con un simpático y reflexivo nombre: "¿Pueden los robots escribir poesía?"

El taller estará a cargo del escritor Frank Báez y se impartirá del 8 al 11 de noviembre. Esta es la presentación del curso: ¿Es posible escribir poesía en el nuevo milenio? ¿Tiene la poesía en estos tiempos la misma relevancia que tenía en el pasado? En el caso dominicano, ante la desaparición de las revistas y los suplementos literarios, el ejercicio poético ha sufrido diversas transformaciones que han llevado a que los poetas difundan su obra a través de medios digitales y audiovisuales; e incorporen a la presentación de sus propuestas el uso de soportes audiovisuales, plásticos y performáticos.

Más información en http://www.ccesd.org/

Actualización: Me dicen que los interesados deben enviar su CV a la siguiente dirección: info@ccesd.org

El cupo es limitado.

octubre 21, 2010

Poetas

Hoy es el Día Nacional del Poeta en nuestro país. De decir, se pueden decir muchas cosas, buenas y malas. La pregunta de siempre ¿Para qué sirve la poesía? ¿Qué hace un poeta, poeta? Yo no tengo las respuestas.

Lo que si puedo decir que hay poemas que no son poesía. Hay poetas que no son poetas. Hay gente enganchada a poeta. Hay poemas de dos líneas que dicen más que uno de 700 versos. Hay poesía que hizo puentes y los sigue haciendo. Hay gente que cree que rimar es poesía. Hay gente que cree que "cualquier cosa" es poesía. Hay gente que vende poesía. Hay gente que regala poesía. Hay gente que escribe poesía como ancla. Hay gente que la escribe para las cámaras. Hay poesía.

Hoy, pensando en esto, tengo dos poemarios en las manos. Son dos mujeres, una viva y una muerta. Dominicanas y a quienes considero poetas, de esas de verdad verdad verdaita. Sus poemas no dejan lugar a dudas, no te dejan indiferente: Jeannette Miller y Aída Cartagena Portalatín.

Jeannette Miller la he visto en persona más de una vez. Es una persona que te transmite un no sé qué especial al escucharla hablar. De todos sus poemas tengo uno favorito. De ella tengo un poemario doble que se llama, uno, "Fichas de Identidad", y el otro "Estadías".

Este es mi poema favorito de Jeannette Miller

Yografía
Yo
que necesito plantas, luz
palabras de ternura
que me siento a pesar de mi desgracia a plena tarde
medio masoquista
fea
profesora
Yo
que sólo con palabras me presumo
me palpo
me proyecto
interpongo ideas a la carne
levanto largos muros de metal frío, devorante
entre otros y
yo
que tengo miedo a la locura, al vino, al entregarme
agarro mis recuerdos
una niña gorda, inútil, solitaria
casas de muñecas y tacitas de té
ráfagas de aire y de suspiros
entre mi abuelo no abuelo y sin mi padre
Yo
que encuentro en Franklyn, Juan Francisco y otros
eso terrible que no tuve
que sé disponer de letras, sílabas y nombres
cuidadosamente, agresivamente
Yo
estoy harta de mí.


De Aída Cartagena Portalatín puedo decir que me hubiese encantado estar sentada en uno de los pupitres de la Universidad Autónoma de Santo Domingo escuchándola en alguna de sus cátedras. Nada más. De ella, este es mi poema favorito.

Una mujer está sola
UNA mujer está sola. Sola con su estatura.
Con los ojos abiertos. Con los brazos abiertos.
Con el corazón abierto como un silencio ancho.
Espera en la desesperada y desesperante noche
sin perder la esperanza.
Piensa que está en el bajel almirante
con la luz más triste de la creación.
Ya izó velas y se dejó llevar por el viento del Norte
en fuga acelerada ante los ojos del amor.

Una mujer esta sola. Sujetando con sueños sus sueños,
los sueños que le restan y todo el cielo de Antillas.
Seria y callada frente al mundo que es una piedra humana,
móvil, a la deriva, perdido en el sentido de la palabra propia, de su palabra inútil.

Una mujer esta sola. Piensa que ahora todo es nada
y nadie dice nada de la fiesta o el luto
de la sangre que salta, de la sangre que corre,
de la sangre que gesta o muere de la muerte.

Nadie se adelanta ofreciéndole un traje
para vestir su voz que desnuda solloza deletreándose.

Un mujer esta sola. Siente y su verdad se ahoga
en pensamientos que traducen lo hermoso de la rosa,
de la estrella, del amor, del hombre y de Dios.

octubre 17, 2010

Tulio Cordero


Tulio Cordero es sacerdote. Claro, no un sacerdote de esos de Opus Dei. No. Un sacerdote claro, rebelde, humano. Amigo y un ser humano grande por dentro, donde es importante ser grande.

También es escritor y uno muy bueno. A él le debo mi primer acercamiento a la poesía. Hoy leo sobre él en una entrevista publicada en el periódico Hoy y hecha por otro escritor y colega, Luis Martín Gómez.

Desde hace años es misionero en Papua, Nueva Guinea. De esa experiencia habla, además de su poesía.

"Como los hombres del Renacimiento, Tulio Cordero tiene muchos talentos. Además de escribir, pinta bastante bien y toca con calidad notable guitarra y clarinete. En Papúa, se unió a los músicos tribales para dinamizar la liturgia y realizó trabajos de decoración pintando escenas locales y pasajes bíblicos, uno de los cuales fue la Última Cena, en la que, un poco a la manera del posimpresionista Paul Gauguin, vemos a Cristo sentado a la mesa junto a 12 niños papúes".

Aquí la entrevista.

Dialogo con Tulio Cordero. “La salvación está aconteciendo”

octubre 07, 2010

Nobel para Vargas Llosa


No puedo evitar pensar que esto es una justicia literaria. Me parece que la Academia Sueca dejó a un lado sus puritos ideológicos de sus últimos años para por fin, y de manera muy merecida, reconocer a uno de los pilares literarios de América Latina (aunque ahora sea ciudadano español en papeles).

Lo que dijo la Academia sobre su obra y las razones de por qué le entregaba el galardón: "Por su cartografía de las estructuras del poder y sus incisivas imágenes de la resistencia individual, la revuelta y la derrota".

Enhorabuena, Mario Vargas Llosa.

La prensa y Vargas Llosa

El País (España): "Es una gran alegría que comparto con mis amigos"
Galería de fotos: Mario Vargas Llosa

BBC Mundo: Opiniones de los lectores

El Mundo (España): "Pensé que era una broma"

El Universal (Venezuela): Mario Vargas Llosa galardonado con el premio Nobel de Literatura

El Universal (México): Vargas Llosa gana Premio Nobel de Literatura

Clarín (Argentina): Nobel de Literatura para Mario Vargas Llosa

Perú 21: Vargas Llosa ganó el Premio Nobel de Literatura
García: "Es un gran día para Perú"

La República (Perú):
Ministerio de Cultura difundirá obras de MVLl en ediciones populares
Acogen con alegría en Fráncfort el Nobel para MVLL
"Premio Nobel a Vargas Llosa es un rescate al valor de la libertad"
Instituto Cervantes: El Nobel es "justo"

Felicitaciones a Vargas Llosa (El País de España)

The Washington Times: Peruvian writer wins Nobel
The Wall Street Journal: Peruvian writer wins Nobel Prize

En los blogs que leo

Apostillas literarias: Premio Nobel 2010
La nave de los locos: El Nobel para Vargas Llosa
justMuit: Buena, Mario!
El trabajo interrumpido: Dinamita

Puente Aéreo: Mario Vargas Llosa, premio Nobel

septiembre 17, 2010

Lectura en dos facetas

Estoy leyendo en dos facetas. La de siglos, en hojas impresas y cocidas con lindas portadas y buenos textos. Y la otra más moderna: desde un dispositivo electrónico, en mi caso un Kindle.
En el primer caso hago espacio para agradecer a mi amiga Sonia Tejada, quien hace unos meses estuvo en España y, para mi sorpresa, me trajo un bello regalo impreso. El libro tenía un tiempo en sus manos y, según me contó, estuvo a punto de llegar a mis manos por diferentes vías desde Estados Unidos, donde vive Sonia.
Pero los caminos de la vida tienen sus maneras particulares de ser y mi amiga pudo entregar el regalo en persona, en un breve pero maravillosa visita a mi casa. Gracias mil, Sonia. Aquí la foto de un libro difícil de conseguir en mi país.



En el otro caso y por casualidad de los mismos caminos de la vida, en mi Kindle estoy leyendo Un país bajo mi piel, de Gioconda Belli, cuando llego a mis manos el regalo de Sonia. El Kindle es un regalo de mi pareja de hace unos meses atrás y no lo pude usar hasta ahora porque tuve que comprar el cargado vía online y....los caminos de la vida me lo estraviaron por un tiempo.
La experiencia con el Kindle es algo extraña. Les cuento que el primer día, mientras estaba entretenida leyendo en ese dispositivo, hice amagos de pasar la página y no pude hacer más que reírme. La costumbre hace ley.
Aquí las fotos para que lo vean. Mil gracias, amor, por este regalo.


septiembre 10, 2010

Monólogo del príncipe


Comenzaré con decir
que ni azul ni príncipe,
si de carne
nunca perfecto.
No sé de castillos
ni de princesas nerviosas,
moldeadas de cera y mentiras,
tampoco de dragones
menos de codornices.
Diré que soy
alto, bajo, mediano
gordo, flaco
triste, alegre
rico, pobre
todo depende de lo que quieras
y no quieras.
A veces, lloró
escondido, casi siempre
suelo tomar
cerveza, wisky, vodka
también me masturbo,
miro el cielo
y la lluvia me da un no sé qué.
A veces
Suelo ser o no ser
eso depende de mí
y tengo miedo
o soy valeinte
y desgraciado y dichoso,
pero siempre soy espejo
cuando te miro.

septiembre 06, 2010

De montañas y poesía…o de poetas y montañas (que no es lo mismo) III y final


“Defender la palabra contra la música, el sentido contra el sonido, la verdad contra la belleza, lo natural contra lo acabado. Acudir a un congreso de poesía y pronunciar, como forma de protesta, la palabra lechuga”. Alberto Batania, escritor español que conozco gracias a su blog www.batania.blogspot.com

La mañana del domingo se caracterizó por la ausencia de muchos que aun dormían la velada bohemia que sobrepaso las 3 de la madrugada. Yo llegué tarde al desayuno y tuve que merodear por la cocina para no dejar el estomago en pijamas.

El programa del día se resumía en dos puntos: un charla o ponencia titulada “Interiorismo, literatura y arte para nuestro tiempo” y un tours por la ciudad de Jarabacoa, en el cual me inscribí desde el día anterior. No podía irme sin repasar las calles de un lugar tan querido como ese.

Me desayuné, saludé a algunos conocidos y nuevos conocidos. Aunque el salón estaba medio vacío, apure el paso porque no me quería perder detalles de la ponencia antes de irme al recorrido. Aunque no sea afecta a los movimientos literarios, reconozco que quería comprender algunas de las motivaciones del Interiorismo para plantearse como tal.

En la mesa estaban gran parte de los poetas que leyeron en día anterior en representación de este movimiento. Me extrañó no ver a Bruno Rosario Candelier, su director y mentor.

La ponencia pasó del que apuntaba el programa como su encargado a las consideraciones de otros en la mesa principal. Entre lo que señalaron estuvo que el interiorismo plantea la presentación de una tercera realidad, después de la concreta y la subjetiva, que es la transcendente. Claro, dijeron que es algo usado por todos los escritores en todos los tiempos, pero que ellos como movimiento planteaban la búsqueda de esa realidad.

“Es poner la voz del poeta en el interior de la cosa”, dijo una de las escritoras expositoras. La palabra “místico y mística” se repitieron con frecuencia y el micrófono iba de un lado a otro. Sin embargo, y al contestar preguntas de los presentes, se contradijeron unos a otros. Mientras unos defendían el papel del movimiento como motor de búsqueda de una transcendencia que ha sido plantea desde siempre, otro expuso que a pesar de pertenecer al movimiento no se complicaba con ese planteamiento a la hora de escribir.

El asunto se puso más intenso con la intervención de Omar, un escritor de un taller literario del municipio de Sosua, de la provincia de Puerto Plata y cuyo recital me perdí. Omar planteó que el problema del movimiento era de criterio. Según su concepción, el interiorismo es un proceso y que lo que hasta ahora habían expuesto hablaba de la descripción de un proceso y no de la concepción de un movimiento. Eso lo dijo a pesar de que apuntó el hecho de que fue uno de los fundadores de ese movimiento.

Entre unas opiniones y otras, al final me pareció que los escritores del Interiorismo se convirtieron en una Torre de Babel y que, quizás, la presencia de don Bruno hubiese otorgado más claridad a sus explicaciones y auto-contradicciones.

Yo seguí sin encontrarle ni pies ni cabeza.

El paseo
El paseo, genial. Jarabacoa tiene un monumento especial en mi corazón. Claro, el tours estuvo impregnado de lo práctico de estas actividades. Fuimos a una quesería donde no pudimos ver el proceso de hacer queso. Ni modo. Comimos helados de frutas en vasos de plástico. Conocimos un centro de arte que vale su peso en oro y mantiene un programa de educación artística digna de admirar.

También fuimos al Centro Ecológico Profesor Eugenio de Jesús Marcano y hablamos con el director del Plan Cordillera, iniciativa que trabaja con la conservación del medio ambiente. Entonces descubrí que la ciudad de la Eterna Primavera tiene un gran problema: No tiene planta de tratamiento para aguas negras. Mal, muy mal.

En el paseo descubrí, además, la permanencia de otro problema (digno del medioevo). Hace unos meses el sacerdote a cargo de la Parroquia principal del pueblo, la de Nuestra Señora del Carmen, le dio con querer borrar el mural que por doce años a decorado el atrio de esa iglesia, según el sacerdote porque “los ángeles tienen miradas diabólicas y parecen homosexuales”. Como no pudo borrarlo, pues fue declarado Patrimonio Cultural para evitar tal cosa, se le ocurrió una idea mejor: taparlo con una lona. Mal, muy muy mal.

Y al final…
Al regresar a Pinal Quemado todos se encontraban en afán de partir. Algunos no los pude ver para despedirme. Antes de recoger maletas y experiencias nos reunimos en el salón y entre aplausos agradecimos la acogida y el trabajo de los responsables de la actividad, con Taty a la cabeza.

Lo vivido a partir de la curiosidad de saber que puede darse en un festival donde los poetas le leen a poetas la he dejado constar en esta crónica. Humanos escritores dan como resultado cosas de humanos escritores, con lo bueno y no tan bueno.

Deseo, porque tengo un deseo, que si vuelvo los poetas no solo le lean a los poetas. Lo demás, es inevitable.

septiembre 04, 2010

De montañas y poesía…o de poetas y montañas (que no es lo mismo) II

No todo lo que brilla es oro. Proverbio popular

El sábado fue un día intenso. A pesar de las evidentes caras de cansancio resacado de muchos, el día empezó con buen ánimo, sobre todo de los poetas que inauguraron el ciclo de recitales.

Aunque en la mesa estuvieron varios escritores, dos de ellos se robaron toda la atención. Elsa y Rafael P. Elsa es uno de esos seres especiales, todo un personaje. Periodista y escritora. Doy fe de lo último y subrayo que los poemas que he podido leer de ella me han gustado mucho. A Rafael P. lo conocí en Santiago hace unos meses atrás en un recital en el parque de la ciudad. Igual que Elsa, es un todo un personaje. De él no he leído nada escrito, pero si lo he escuchado leer lo que escribe. Ingenioso y irreverente.

Recuerdo la lectura de los demás. Con sus tonos pausados, voces agradables, algunos poemas buenos. La sorpresa de una escritora de poemas infantiles (¡cuanta falta hacen!). Pero Elsa…Elsa es como la bofetada del otro lado de la cara (de la que Jesucristo hablaba, supongo). Nos habló sobre cosmos, nuevos seres humanos evolucionados, ciclos, sus objeciones a las religiones…y luego vino su poesía.

Rafael P. leyó lo que el señaló “una definición de una de las 40 clases de feminismos”, de un diccionario que al parecer anda redactando, algo al estilo del Diccionario del Diablo del periodista británico Ambrose Bierce. Por alguna razón, ni las expresiones de Rafael ni la forma en que las dijo le cayeron bien a Elsa y ella, en su particular forma de ser, hizo ser visible su incomodidad. Si los ojos mataran...

En un momento pensé que la sangre llegaría al río (algo exagerado, lo sé). Pero no. Rafael P. tiene la sonrisa fácil y el ánimo tan etéreo como para tomar las cosas con mucho dramatismo. Y Elsa solo es coraza dura por fuera.

Luego vinieron al turno los poetas de Mao, pero la llegada de una buena amiga me sustrajo de ese momento.

Poesía negra y los poetas que convocan
Retome mi asiento cuando iniciaba un homenaje a la poesía negra de Blas Jiménez. En primer lugar, lo de poesía negra no me acababa de llegar hasta que mi despiste reparo que se refería a lo que en bachillerato me enseñaron como poesía negroide. Y recordé a Nicolás Guillén y a Manuel del Cabral…

Mi segundo despiste es que no sabía que Blas Jiménez había muerto el año pasado. Nunca he leído un texto de él, aunque recordaba su nombre de algunas notas culturales. Así que trate de prestar atención.

El momento fue abierto con la actuación del Luis Arias, el cimarrón. Genial. Luego alguien empezó a hablar sobre Jiménez, sus aportes, su resumé profesional. Hizo algunas ponderaciones sobre sus libros…me aburrió. No recitaron ni una línea de sus poemas, de sus cuentos o de sus ensayos.

Luego nos tocó participar a los poetas que convocábamos…aunque no se precisamente qué. Me hace halago pensar que convocábamos alguna musa perdida, pero no creo en las musas. Estuve rodeada de buenos poetas. De todos, Valentín, Guido y Menoscal me emocionaron. También estuvo a mi lado mi compañero. Waldo me dedicó uno de sus poemas y el rubor se me salía por las pecas (la rima no fue intencional; el rubor, si).

Los movimientos
En el programa del festival estaban pautados reconocimientos a dos movimientos literarios: la Metapoesía y el Interiorismo.

Empiezo con aclarar mi postura. No soy amiga de los movimientos literarios, no pertenezco a ninguno. El terminó metapoesía lo escuche por primera vez esa tarde. Con el Interiorismo tengo una historia, breve pero historia. La resumiré: fui invitada, vi, conocí y me fui. Fin.

Ahí estaban los gestores de ambos movimientos: Jorge Piña y Bruno Rosario Candelier (que para señas es presidente de la Academia Dominicana de la Lengua). Ambos movimientos cumplían 20 años de fundados. En el acto estuvo presente la alcaldesa del municipio de Jarabacoa.

Don Bruno, así le llama todo mundo, fue el primero en recibir el reconocimiento. Hablo, como suele hablar, menos extendido que de costumbre. Siempre lo he visto como un gestor cultural que gusta de la literatura, que la examina desde su perspectiva y que propone. Un trabajo de muchos años que merece ser reconocido. Esto lo digo a pesar que su movimiento, el Interiorismo, para mí no tiene ni pies ni cabeza.

Piña dijo algunas palabras. Habló explicando sobre su movimiento, aunque sin definirlo. Ya en casa busque información. La definición más entendible la encontré en Wikipedia. La que ofrece el Movimiento Internacional de Metapoesia (liderada por dominicanos que viven en Estados Unidos) es una especie de caracol descriptivo que no me dijo nada. Y según yo, claro, creo que todo poeta escribió en algún momento un metapoema, entre ellos Borges. Entonces, ¿para qué el movimiento?

Los poetas del Interiorismo leyeron. Buenos poemas de muchos, que creo escribirían igual sino no fueran interioristas. Al menos, eso creo yo.

Desde fuera y desde lo alto (diáspora y “altísima poesía”)
Lo de la noche de ese sábado fue de antología, y no poética. Desde fuera nos llegó la poesía de la diáspora, dominicanos que no viven en el país, y de los extranjeros que viven aquí o que vinieron al festival. La otra cara la ofreció un grupo de poetas con “Clima de Eternidad” que alguien señaló como de la “alta poesía”, muchos de los cuales me demostraron que los premios no hacen buenos poemas, o lo que es lo mismo, no todo lo que brilla es oro.

El recital de “Versos sin fronteras” nos deparó agradables sorpresas a mí y a un grupo de amigos escritores cercanos. Romina (argentina que ya se nos quedo aquí), Zuleika y Michelle (de la vecina Puerto Rico) y Themys (dominicana residente en Estados Unidos) me emocionaron de manera especial. Las demás participantes, porque todas eran mujeres, no lograron ese efecto en mí. Aunque una de ellas tenía una manera de leer que hacía parecer que las palabras danzaban.

De esa parte mi mención especial la tuvo María, una señora dominicana residente en Estados Unidos. Y no fue por su efusiva manera de leer, sino porque leyó un poema en inglés sin traducirlo al español. A mi me pareció una necedad, pero lo escuché (nada del otro mundo). A Elsa le ofendió y le pidió, vox populi, que lo leyera en español. La poeta María se negó. Elsa abandonó el salón.

Lo que vino luego fue una mezcla de sorpresa, decepción, satisfacción y risa. La “alta poesía” hizo gala como montaña rusa. Ahí en la mesa estaban esos escritores (no había una sola mujer), los poetas que se supone son mi referencia, la mayoría premiados…muy premiados.

Uno de ellos leyó poemas que me recordaron un recital de segundo grado de primaria. Otro lo sentí en un tiempo lejano, ajeno a cualquier sensibilidad que me moviera. Otro me hizo extrañar los versos de esa maravillosa Aída Cartagena Portalatín. Otros dos me devolvieron la fe en que no toda la “alta poesía” era como la que había escuchado hasta ese momento (eso incluyó una porra de mi mesa a uno de ellos). Y otro…

¡Virgen de los encaramados! Ese otro dijo “glu, glu, glu”. Les juro por la muerte que me llevará un día que esa onomatopeya sonó como un cataclismo, dentro de un poema que no me había movido ni un suspiro. Y, si, tuve que llevar las manos a la boca para controlar mi risa y los que me rodeaban hicieron lo mismo. No podíamos creer de lo que la “alta poesía” era capaz…

Si es así de alta, yo prefiero seguir escribiendo en el subterráneo.

Después…después la noche fue bohemia hasta bien entrada la madrugada. Lo del domingo…eso ya se los contaré.

septiembre 01, 2010

De montañas y poesía… o de poetas y montañas (que no es lo mismo) I


“Chuang Tzu soñó que era un perro, al despertarse no sabía si era un perro o un humano que se comía su propia carne”. Yorelis Santo, 11 años. Mi barrio en letras, Hatillo, San Cristóbal. Ejercicios de microrrelatos para niños auspiciados por la Fundación Literaria Aníbal Montaño.

Luego de varios kilómetros y horas, llegue a Jarabacoa (Municipio de la provincia La Vega en República Dominicana) con el firme deseo de curiosear. Si, ni más ni menos. Un Festival de Poesía donde sólo se reúnen poetas para recitarse poemas entre ellos se me asemeja, salvando distancias, a un laboratorio en que los científicos repasan sus pruebas y observaciones sin ningún interés de darlas a conocer a nadie más que no sea un científico. Definitivamente, algo curioso.

Claro, yo fui parte de ese experimento. Al revisar el programa un día antes de partir a Jarabacoa, mi nombre figuraba en un espacio del sábado en la mañana en compañía de otros conocidos y otros desconocidos que escriben poesía. “Poetas que nos convocan”, era el nombre de ese recital mañanero. ¿Será que los poetas podrán convocar una huelga o paro nacional?

Primeras impresiones y una alta voz
Viernes en la tarde. Cinco y media. Con más equipaje del conveniente, mi pareja y yo llegamos a Pinar Quemado, una estancia salesiana en la que celebra desde hace ocho años esta actividad. Había estado antes ahí. Hace unos 11 años fui sometida en se lugar a uno de los tantos retiros religiosos a los que asistí durante toda mi adolescencia y parte de mi “joven adultez”. Pero esa tecla no la voy a tocar, es de montaña y poesía que se trata esta vez. O de poetas y montañas, que no es lo mismo.

Mi primera buena nota del día fue conocer a Tanya Badía, una joven vivaz y trabajadora (además de buena escritora). Ella y sus padres colaboran con la organización del Festival de Poesía de la Montaña. Después de confirmar los datos, pagar la estadía y entregarnos la llave de la habitación, mi compañero y yo divisamos a Taty Hernández, el alma de este festival.

Abrazos efusivos. Taty es una gran gestora cultural que hace un trabajo que muchos “palabreros culturales” quisieran (y debieran) ostentar. “Por fin aquí”, me dijo. Y con algo de vergüenza le dije que si, ahí estaba, después de amagar por dos años mi asistencia.

Camino a la habitación notamos que en el salón al aire libre se realizaba uno de los recitales del programa. No nos detuvimos. Traíamos mucho cansancio a cuestas. Sin embargo, una voz nos persiguió hasta la habitación y se mantuvo con nosotros por largo rato. Y no piensen que fue porque nos dejara impresionados o había atrapado nuestra sensibilidad. Es que la señora que declamaba no lo hacía, sino que gritaba a unos niveles que era imposible distinguir algún halo de música poética en sus palabras.

¡Virgen de los encaramados! (ya les hablaré de ella un día) Sólo pensé en el publico que tenía, por cortesía, que aguantar semejantes alaridos. Tuve curiosidad de ir a ver quién era, pero más pudo mi deseo de tomar un baño y disfrutar el hermoso paisaje del lugar.

¿Poeta yo?
Con las energías renovadas, mi compañero y yo fuimos al salón. Este espacio es una especie de kiosko de cemento rodeado de jardines. Hermoso. Saludamos a los conocidos, que no eran muchos. Tomamos asiento.

Escritores de San Pedro de Macorís agotaban su turno. Me tocó escuchar algunas curiosas combinaciones de palabras y otras que tenía tiempo sin escuchar. “Magia de colores”, “degloto (¿alguien me facilita el significado?) la alegría”, “alborada”, “límpido”…

Luego esta participación toman lugar los poetas de la Fundación Aníbal Montaño de San Cristóbal. Pero según el programa, algo faltaba antes de esta parte: un recital de poesía urbana con “aliento a Homero Pumarol”. Para quienes no lo conocen, Homero es uno de esos escritores sin cánones comunes, ni para escribir ni para vivir. En estos días está recuperándose de un accidente.

El recital con el aliento de Homero estaba a cargo de los chicos del Movimiento Erranticitas (de este movimiento sé que hacen o hacían un festival que se llama o se llamaba “de la cucaracha aplastada” en la zona colonial a raíz de la muerte de uno de sus integrantes. Ya buscaré de qué se trata), pero nunca llegaron.

Pero vamos a los que si llegaron. Dentro de los poetas de San Cristóbal una nos dejó sin aliento y me hizo preguntarme más de una vez: ¿poeta yo? “Este cuerpo que finjo”, dijo esa pequeña de nueve años mientras leía uno de sus poemas. A pocos poetas premiados les he escuchado decir algo así escrito de su puño y letra. ¡Virgen de los encaramados!

“Rebelde de M”, el cimarrón y los performance
Luego de los recitales vi cosas que pensé no ver en un Festival de Poesía en este país, por lo que me encanto que estuvieran. Y cuando digo esto me refiero al hip hop y el subtitulo de esta parte de mi personal crónica nombra una de las rapeadas de RK (no averigüe nunca su nombre), oriundo de San Cristóbal.

Lo de ese chico fue algo que no dejo a nadie quieto en su silla, y no precisamente por bailar. Lanzo dardos nada poéticos contra el gobierno de turno, el presidente de turno y el sistema de turno. Mire a mi alrededor y…muchos de los ahí presentes trabajan en el Ministerio de Cultura de turno. No aguantaba la risa.

Eso sí, debo aclarar (que uno nunca sabe los pensamientos de quien lee), que la “M” es la de mentira. De nada más. Digo, a menos que en vez de rebelde…como guste.

De San Cristóbal también, que por lo visto hace un trabajo cultural digno de admirar y conocer, tuvimos la presentación de un personaje que nos acompañó durante todo el festival. Un cimarrón escapado de nuestra identidad que nos recordó las raíces que nos laten desde África. Luis Arias, el cimarrón, del Teatro Callejero de esa ciudad.

El cierre estuvo a cargo de los performance. Si, esa expresión que ha cobrado tanta fama por estos predios. Yo de performances no se mucho. Los veo como una presentación dramatizada de algún texto o idea, algo así como una mini obra de teatro. He visto pocos y cuento con tres dedos lo que me han gustado y me sobran dedos. Uno de los que me gusto lo vi esa noche.

Luis lanzó papeles al piso después de leerlos. Lissette recito algo que no pude percibir bien mientras le daba forma con el movimiento de su cuerpo. Alexei mezcló mucho frente a un lindo lienzo. Frank y Harry recitaron poemas que me dijeron mucho con una imagen corporal que me dijo mucho más y se convirtieron en mis favoritos.

Después de eso…fue una noche muy bohemia. Yo, como siempre, fui víctima de los rápidos efectos del alcohol en mi sangre, así que me acosté cuando la cosa se puso buena, según las versiones recogidas la mañana siguiente, una mañana que inauguro un sábado de cuestiones feministas, reconocimientos y “altísima” poesía.

agosto 25, 2010

agosto 17, 2010

Ultimas lecturas

A Sylvia, Emily, Belli, Hesse, Oates y Rivera Letelier

Perdida.

Esa es la palabra.

Perdida en los dioses de Sylvia, en los monstruos de su falda, en su eterno circulo, en el agua que nunca dejó de salirle por las grietas. Papi, papi. Electra y el amor. Con el muerto deseo de una taza de café en su cocina.

Perdida en el cuarto de Emily. En su silente bullicio. En sus hojas, sus miles de hojas preñadas. La Emily de blanco, de pocas palabras y muchas letras, la hada de los sapos, la princesa feliz en su torre.

Perdida en la suerte de Sofía, en sus pasos errantes. La Sofía de Gioconda. La Sofía que ama, que se equivoca, que revive.

Perdida en el laberinto del lobo. El lobo atrapado en Harry…o en Hesse. El lobo cazador y presa. El lobo que aullaba, que corría, que moría. El lobo que cenó conmigo, que durmió conmigo, que izó banderas en mis horas y que también vive en mí.

Perdida en las chicas de las calles. Harmond y sus calles. Las rebeldes que no olvidan, que miran el cielo, que se deshacen para ser. Las Foxfire de Oates. New York sin estatua de la Libertad, sin Empire State, sin sueño. Sólo la llama.

Perdida en el desierto. Tras la pista del Cristo sin aura, del Cristo sin resurrección de Rivera Letelier. En camino de la santa inquisición del horizonte, bautizada bajo la bendición de la prostituta que no lloró en la cruz ni siguió los pasos del Maestro, sino que regaló la eternidad de su entrepierna a los peregrinos.

Perdida.

Esa es la palabra.

agosto 09, 2010

Un poema para mí

Los que me conocen saben que no suelo hacer referencia en este blog de mi vida personal. Sin embargo, y siguiendo el sentimiento que me despertó este poema y el ego del amor que aun me tiene ruborizada, quiero compartir con ustedes unos versos libres (no sólo de la rima métrica sino también libres para hablar hermosamente) del compañero que comparte mis días.

Te recordaré un lunes

A Argénida Romero, por lo difícil que suelen ser los lunes entre nosotros.












Aún cuando me dejes te recordaré
recordaré las maneras de mirarte
los estragos en la piel,
el cansancio de los dos en el baño
mientras me esperas soñolienta junto a la puerta.

Te recordaré en el silencio de esta sala,
cada vez que regrese a buscarla
encontraré trazos de tus besos,
la desvergüenza de tu cintura,
incluso el olor de tus pies.

Recordaré cada palabra que me brindes
no importa la cantidad de veces
que hables de la iglesia o de la ciencia
escéptica o carismática;
sobreprotectora o vulnerable
igual te recordaré.

Memorizo cada encuentro con paciencia
guardando entre canciones tus labios,
pulsando los silencios que te buscaron
cada mañana que te regresas a casa
ahí, cuando entre sueños, empiezo sin salida
a recordarte.

Te recordaré porque es justo.

Waldo Rincón

julio 17, 2010

Rito (Cuento)


La gracia de nuestro señor Jesucristo, el amor de Dios Padre….

Ella. Ella es…

Hermanos y hermanas: Imploremos ahora el perdón de nuestros pecados….

Su humedad. Hoy llueve y recuerdo el sabor de su humedad. La deseo. Ella es ella y es mujer. No, una niña no. No soy de esos. Es una mujer húmeda, húmeda cuando la toco, cuando levanta mí…

Yo confieso ante Dios todopoderoso/Y ante vosotros hermanos/Que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión/Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa…

Se me atraganta a veces. Dios, sabes que ella está. ¿Qué hago con ella? Nadie sabe. ¿En verdad nadie sabe?

Dios todopoderoso/ tenga misericordia de nosotros,/perdone nuestros pecados/ y nos lleve a la vida eterna.

¿Es pecado cuando la tocó o cuando se aleja?

Gloria a Dios en el cielo,/y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor,/por tu inmensa gloria te alabamos…

¿Cuándo elegí ser…? Lo creí, sabes que lo creí. Hasta que llegó ella. O, quizás, dude antes. No sé.

Primera Lectura. Del libro de…

No sale de mi cabeza. El evangelio es sobre…¿Qué diré? Si lo hubiese adivinado…No, el tiempo no tiene cura.

Bendito seas señor, Dios del universo/por este pan y este vino/fruto de la tierra y del trabajo del hombre…

Su cuerpo. Sus tetas. El sabor de su…¡Carajo!

Orar hermanos, para que, llevando al altar/Los gozos y las fatigas de cada día…

Tu altar no me sirve. Nada me sirve. Mi gozo se escapa tras…

El Señor esté con vosotros…

¿Esta conmigo cuando la beso? ¿Cuándo mi mano levanta su falda o baja su pantalón? ¿Cuando…?

Por eso te pedimos que santifiques estos dones/con la efusión de tu Espíritu,/de manera que sean para nosotros…

Cada noche, cada día, su cuerpo. Su humedad.

Acuérdate Señor de tu Iglesia extendida por toda la tierra…

Tu iglesia. ¿Debería huir? ¿Dónde? ¿Qué hago con estos 20 años de celibato que se trago su boca? Su hermosa boca.

Libranos de todos los males Señor…

¿De lo que soy? ¿De lo que aparento ser? ¿De lo que deje de ser? ¿De que mal podrías librarme?

Señor Jesucristo que dijiste a tus apóstoles: “ la paz os dejo, mi paz os doy”…

¿Cuál paz?

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo ten piedad de nosotros…

Ten piedad de mí.

Este es Jesús el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo…

No me la quites.

La bendición de Dios todopoderoso/ Padre, Hijo y Espíritu Santo…

Su cuerpo y mi máscara de todos los días…

Podeis ir en paz

Amén.

julio 15, 2010

El infierno


“El infierno de los seres vivos no es algo que será; hay uno, es aquel que existe ya aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Dos maneras hay de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta no verlo más. La segunda es peligrosa y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio.”

Italo Calvino, Las ciudades invisibles.

julio 05, 2010

Hermanastras


Las hermanastras estuvieron en la boda
mordiendo su humana envidia,
mistificadas bajo el amuleto de niñas malas

desearon felicidad, como todos,
mientras arrojaban el arroz
y la vieron desfilar
con las zapatillas que no les sirvieron

¡Qué mala suerte!
Estaban condenadas a ser mujeres comunes
fregar platos
soñar despiertas
rasgarse las ganas por las noches
esperar al hombre común
multicromático
buscar, de vez en cuando,
al hada de la varita
contar canas
reirse y llorar
trabajar de nueve a cinco
y enterrar a la madrastra.

Pero en su improvisada letanía
jamás contaron
con las lágrimas de la Cenicienta
llorándoles su cansancio de ocho a cinco,
con los pies demasiados gordos
para calzar sus zapatillas
y el abandono de su hada
en los brazos de su príncipe
azul
rojo
violeta
amarillo
verde

convertida en una mujer común
como ellas.

julio 01, 2010

Víctor y su premio

Cuando me enteré me sentí super orgullosa. El talento y la vocación que se trabajan siempre rinden sus frutos. Víctor Manuel Ramos, escritor y periodista dominicano que vive en Estados Unidos ha ejercido su vocación por la letras con la musa de la transpiración y ha sido reconocido. Su novela "La vida pasajera" fue galardonada en el Primer Certamen Literario de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.

Desde aquí el abrazo fuerte y el reconocimiento por tus letras que viven y son más allá de la limitada frontera de nuestra humanidad.

Aquí la entrevista que le hice para Diario Libre en República Dominicana.

Víctor Ramos. Ganador del Primer Certamen Literario de la Academia Norteamericana de la Lengua española

"Para mí es casi obligatorio dar voz a los que salimos"

Sd. La migración está llena de historias. Los que parten hacia donde sus sueños le llaman, llevan a su espaldas el sacrifico, la esperanza la nostalgia. Esta realidad ha encontrado voz en Víctor Manuel Ramos, un escritor y periodista que forma parte de esas historias y quien el pasado miércoles resultó ganador del Primer Certamen Literario de la Academia Norteamericana de la Lengua Española con su novela "La vida pasajera".

Ramos, oriundo de la ciudad de Santiago, emigró a New York a los quince años. Estudió periodismo y ha escrito para el Daily News, Dario La Prensa y el Newsday. En 2005 publicó "Morirsoñando: cuentos agridulces 1998-2005". En la actualidad es reportero del Orlando Sentinel, de Miami, donde reside.

P. ¿Qué significa este premio para ti, como escritor y como parte de la diáspora dominicana en EUA?

R. Uno escribe en la soledad, dando un salto de fe para creer en sí mismo e invertir una gran cantidad de energía vital en una novela. Es muy gratificante saber que esas palabras llegan más allá de la esfera propia. Para mí es un verdadero honor recibir el reconocimiento de una organización tan seria como la Academia Norteamericana de la Lengua Española y contar a la vez con la aprobación unánime de los miembros del jurado. Seguir leyendo

junio 18, 2010

Adiós, José Saramago

Te fuiste hoy, temprano. Supongo que dormías cuando tu corazón dejo de latir. Tranquilo, como merecías despedirte de este mundo.

Hoy recuerdo que al terminar de leer, por primera vez, uno de tus libros, te visualicé y desee conocerte sólo para hablar unos minutos contigo. Cuando abriste tu blog, brinque de alegría, pues te sentía más cerca y sabía que sería muy difícil que ese encuentro se diera. Hoy esa imposibilidad es una certeza.

Ahora que te vas sólo me queda decirte gracias. Gracias por haber existido y por habernos regalado tanta luz a los que hemos tenido la suerte de leerte. Sé que ese agradecimiento se hará eterno en el pensamiento de cada persona que, desde hoy, tome uno de tus libros por primera vez y, quizás igual que yo, desee haberte conocido para conversar contigo.

Donde estás ahora estaremos todos un día.

junio 07, 2010

Balaguer y la memoria

Una de mis reiteradas quejas es el olvido de un tema en la literatura dominicana: Los doce años de Joaquín Balaguer.

Releyendo la historia, sobre todo la que existe entre líneas, me decepciona la incansable capacidad de retorcer la rosca siempre por el mismo lado con el dictador Rafael Leonidas Trujillo. Es como si para escribir cuentos y novelas el único personaje histórico es Trujillo. Lo peor es que es casi siempre lo mismo y sin agallas para tomar por los cuernos muchos aspectos de esta tiranía (lección que mal o bien nos vino a dar la visión extranjera de Mario Vargas Llosa).

Sin embargo, los antidemocráticos, oscuros y sangrientos doce años del presidente Joaquín Balaguer (adjetivos aplicables a la tiranía de Trujillo) parecen olvidados de la literatura dominicana. El líder construido y reconstruido por la historia parece un personaje ajeno a los escritores de este país, con sus honrosas excepciones y de una de esas excepciones quiero hablarles hoy.

Luis Martín Gómez es un escritor dominicano que conozco desde hace varios años. Una persona a quien admiro por su trabajo como escritor y un ser humano que vale la pena conocer. El año pasado pblicó un libro de cuentos Memoria de la Sangre. Para mi feliz sorpresa es un libro que reune una visión de esos Doce años del mal llamado "Padre de la democracia". Es un libro que merece la pena ser leído, 11 cuentos que nos devuelven parte de eso que somos y que nos da tanto miedo ver.

Comparto con ustedes el texto de su discurso de presentación de este libro. Un texto que te acerca con certeza a esa memoria que permanece a pesar de los olvidos y que gime por una justicia que parece no le llegará jamás.

Tener memoria y no querer recordar

Por Luis Martin Gomez

Mi papá- en paz descanse y Dios lo tenga en el área de fumadores- perdió la memoria y se libró de algunos recuerdos indeseables. El alzaimer nos da esa dicha, aunque a costa de los momentos felices; pero nada se gana sin perder algo. Con cada recuerdo que extraviaba, mi padre encontraba la serenidad. Al final, sus ojos eran un mar en calma. A veces pienso que él, silencioso, tímido, contemplativo, planificó esa despedida discreta. ¡Feliz quien pueda marcharse sin conciencia del camino! Deseo, desde ya, irme como lo hizo mi padre. Mientras tanto, recuerdo…

Recuerdo un camión con soldados estadounidenses transitando frente a nuestra casa del ensanche Ozama mientras jugábamos a las cartas sentados a una mesita de metal con patas plegadizas. Recuerdo estar posando para una fotografía que me hizo el tío Leopoldo en el escalón de entrada de la casa de mi abuela Cecilia en San Pedro de Macorís, adonde la familia decidió huir “hasta que pasara el peligro”. Seguir leyendo

mayo 22, 2010

Sustantivo y Adjetivos

"El sustantivo es la virtud; el adjetivo, el vicio. Como el vicio, el adjetivo nos atrae, sensual, chocante, femenino. ¡Y caemos en él tan a gusto, tan a gusto, tan a gusto! Toda la obra está llena de adjetivos como la vida de caídas. Frente a la aurora, uno se propone no caer, pero ¡quién puede liberarse de las redes de la siesta, del ocaso, de la noche! El sustantivo es la verdad propia. El adjetivo es lo otro, los otros, otro todo, todo, todo."

Juan Ramón Jiménez (España, 1881-1958), Premio Nobel de Literatura en 1956.


Tomado del Boletín No. 12 de LibrosenRed, editorial digital que cumple hoy 10 años de existencia.

mayo 15, 2010

Libros y masas

Tengo pendiente escribir sobre la recién pasada Feria Internacional del Libro 2010, que para mis disgusto personal en su edición del próximo año traerá como país invitado al Vaticano...si...mejor no comento nada. (Si le dan al enlace sobre el nombre de esta nación-estado religioso ya sabrán lo que pienso).

Pero en lo que me animo, si es que me animo a decir algo (de lo bueno y lo no tan bueno), les dejo esta entrevista del presidente de la Feria Internacional del Libro de Puerto Rico, José Carvajal. Lo que dice llama a reflexión, sin lugar a dudas.

mayo 07, 2010

Un aniversario más

Una parte de mi pequeño mundo: Mi escritorio


Con todo el ajetreo de este recién pasado mes de abril, incluyendo las expectativas y compromisos en la Feria Internacional del Libro, olvide que este blog cumplió un año más de vida.

Cuatro años y fue en abril. Creo que lo tenía pendiente para el post de la Rifa Literaria y me detuve sólo en el primer año de publicación de Mudanzas, que también fue en abril.

¿Qué les digo de este blog? Una puerta por donde han salido las palabras, las mías, hijas de tantos silencios. También por donde han entrado otras palabras, las que ustedes me regalan en sus comentarios, además de los muchos ojos que en silencio toman esas hijas mías como traviesas huéspedes de un instante.

Podría decir, además, que este espacio virtual es un puente, por donde cruzo de alguna manera más allá del espacio que me acompaña, a veces en mi trabajo y otras en mi querido escritorio. Ustedes también cruzan y aprovecho este momento para expresar mi agradecimiento por sus palabras, sus alientos, sus presencias en estos bits que se extienden a estos instantes de mi vida. Gracias.

Les dejo un pequeño poema. Lo escribí en septiembre del año pasado y es una especie de ejercicio de palabras repetitivas. Les confieso que cuando lo leo me da algo de risa.

Redondeo

Algo de mí
que ya no soy
recuerda
eso que ya no eres
pero que fuiste
cuando yo era
eso de mí
que ya no es.

mayo 02, 2010

Carlos Fuentes




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A Graciela Barrera y Magda Díaz

No he leído a Carlos Fuentes. Si he escuchado hablar sobre él y he leído artículos referidos a él y a sus novelas y cuentos. Pero siempre relegue la lectura de sus libros hasta nuevo aviso, mientras otros apremiaban mi atención.

Resulta que lo invitaron a la Feria Internacional del Libro de este año. Caramba, yo quería que invitaran a José Emilio Pacheco. Pero, no. Invitaron a Carlos Fuentes y el dictaría una conferencia. Así que mi curiosidad literaria me motivo a poner en agenda esa actividad. No todos los días puedes conocer o al menos escuchar a un monumento viviente de la literatura, aunque no hayas leído uno solo de sus libros.

Gajes del atraso
Detesto ir a la FIL los fines de semana. Es caótico. Demasiadas personas hablando, caminando, comiendo…pocos con libros en la mano. Pero este sábado me movieron dos cosas: Carlos Fuentes y el compromiso de una lectura en el Pabellón de Autores Dominicanos.

El cálculo. Lectura: 7 de la noche. Carlos Fuentes: 8 de la noche. “Bien”, me dije. Luego de sortear las atestadas vías de la Plaza de la Cultura (Juro que no pude ver a más de 10 personas con libros comprados en las manos), llegue media hora antes a mi compromiso de lectura.

Unos pasos antes del pabellón me encontré con mi amiga y colega Patricia Minalla. Me advirtió que debíamos llegar temprano al Teatro Nacional para la conferencia de Fuentes. Mire dentro del pabellón. Un grupo de mujeres leía poesía. Entre un momento. “¡Soy demasiada mujer, para tus ganas”! Decía, micrófono en mano y con una voz bastante sexual, una joven que vestía un mini vestido…muy mini. Salí despavorida a verla contornearse como si en vez de un poema estuviera interpretando una canción de la Lupe.

Era un grupo de escritoras de la diáspora, léase dominicanas que viven Estados Unidos. Luego de conversar con Patricia y saber que se iría, tuve que aceptar que probablemente no llegaría a tiempo para ver a Fuentes. Resignada volví a entrar cuando vi que las escritoras habían finalizado, incluyendo la del mini vestido…muy mini. Salude a varios conocidos y por fin conocí a Farah Hallal, una de las poetas que me acompañaría en la lectura.

Casi me da un paro cardiaco cuando me entere que habría un pequeño concierto antes del recital. ¡No puede ser! Escuche las canciones sin prestar atención. Unos quince minutos después, Amaro Valentín nos llama a Farah y a mí al leer. Me olvide de Fuentes un momento. Luego, más canciones. Me quede a escuchar a los chicos del Taller Literario A viento frío. Excelentes.

Ocho y media. Huí. Llegue jadeando a la puerta del Teatro Nacional. Estaban cerradas.

Un motín conveniente
Lo sabía. Cerca, un hombre caminaba para arriba y para abajo con un celular. Hablaba enojado. Llego otro joven acompañado de una niña. “¿No podemos entrar?”, me preguntó. Le dije que al parecer no. El señor del celular se me acerca. “Yo deje a mi esposa y a mi hija dentro y fui a parquear. ¡Dure media hora buscando parqueo! Ahora no me quieren dejar entrar”.

Tocamos la puerta. Nada. El señor del celular insistía. Llegan dos señoras, ataviadas de tal manera que no pude evitar sonreír por dentro. Mucho maquillaje, peinados elaborados y muchas joyas. Empezaron a protestar también. Me uní al motín con la esperanza de entrar.

El señor de la puerta nos dijo que tenía órdenes de cerrar puntual. Yo me uní al coro, y lo motive, reclamando que esta actividad no era un concierto y además los parqueos eran un infierno allá afuera. Observó al grupo. No le quedo de otra que abrir las puertas. Parece que las damas y un caballero que las acompañaba no eran “gente de a pie”. Sonreí.

Carlos Fuentes
La sala Eduardo Brito estaba atestada pero en silencio. El ministro de Cultura hablaba. En el escenario había un juego de sillones. En uno de ellos, el más largo, estaba sentado un señor que reconocí de entre los amotinados en la puerta y cuyo rostro he visto en alguna parte. A su derecha, estaba el escritor Pedro Antonio Valdez. De frente a Pedro estaba sentado Carlos Fuentes. Entre todos, una maceta con una palma verde y solitaria completaba el decorado.

El ministro, Rafael Lantigua, se descuajaba en halagos. “Conté 45 libros de Fuentes en mi biblioteca”, le oí decir. No dudo que el escritor mexicano contara con esa cantidad de libros, dude de lo otro. Lantigua finalizó presentando a Fuentes.

Traje negro. Cabellera blanca. Alto, no tanto. Delgado. Una voz fuerte. Sus 82 años parecen no hacerle mucha mella. Habla de novelas y revolución. “Las revoluciones comienza a combatir tiranías y luego se combaten a si mismas”, dice antes de hablar sobre la novela “Los de abajo” a la que califica de épica del desencanto.

Apunta que esta novela, de Mariano Azuela, es un retrato crítico de la revolución durante la revolución. Se refería a la de 1910. Los nombres de Villa y Zapata me recuerdan una que otra lectura. Intercala comentarios que arrancan risas y aplausos. “‘Ya’ es el adverbio preferido de los mexicanos. Ya se murió este. Ya está…Dicen que cuando murió Lenin un periódico mexicano publicó la noticia en portada con una sola palabra: Ya”.

Luego habla sobre “La sombra del caudillo”, de Martín Luis Guzmán. Señala de ella su prosa diáfana, su retrato de un poder político inseguro, de la violencia y la traición. Dice que se dice que “la revolución se baja de un caballo para montarse en un Cadillac” y que esta novela expresa esa transición.

“Al filo del agua”, una novela de Agustín Yáñez es la que continúa en sus comentarios. Novela coral, afirma, que rompe con lo real y utiliza el monólogo interior (menciona a Virginia Woolf). “La historia no tiene más espejo que el pasado”, apunta. Un joven se le acerca con un vaso de agua. Él lo toma en sus manos y se percata que el podium no tiene lugar para poner a reposar el vaso. Toma agua y le devuelve el vaso al joven. Ni modo.

Al fondo se escucha un estornudo…y dos más. Algunos celulares suenan (ah, la tecnología que nos roba el presente). También una carcajada solitaria se levanta de entre el público (no sé si se reía de algún comentario de Fuentes, que sólo a esa persona le hizo gracia, o de algún chiste personal).

La última novela fue Pedro Paramo, de Juan Rulfo. Apunta la conjugación de los géneros literarios mexicanos en ella, su representación de la novela moderna, lo que entiende en ella como tiempos simultáneos que no respetan las distancias entre sus páginas y su misterio de muerte como el origen de la vida. “La muerte es parte de la vida. Todo es vida”, expresa.

“Leer esta novela es como leer nuestra propia muerte”, explica. Hace una anécdota sobre él y Rulfo en un avión que “en vez de ganar altura parecía perderla”. Del comentario que dice Rulfo le hizo sobre la posibilidad de morir en ese momento. Finaliza y un aplauso prolongado, fuerte y emocionado del público lo abraza.

Fuentes y yo
Afuera la gente habla y comenta. Patricia y yo nos volvemos a encontrar. También veo a Frank Báez. Hablamos. Otras amigas y colegas me saludan: Jennifer Rodríguez y Lery Laura Piña. Patricia y los demás se alejan. Frank y yo continuamos la conversación sobre el alto precio de los libros en la FIL, la casi inexistente motivación por la lectura…una fila llama la nuestra atención.

“¿Están dando vino?”, pregunta Frank. Pero no, la fila es para que Carlos Fuentes autografíe libros de su autoría. En una mesa venden sus libros. Mi presupuesto es poco pero creo que alcanza para uno. Su última novela, Adán en el Edén, está a 490 pesos. Cuento mis billetes. “Esto menos el taxi para regresar a casa…no me alcanza”. Veo un libro de cuentos: 200 pesos. Es el elegido.

Formó fila. Frank sigue detrás de mí. Compró también un libro, no se le ocurrió traer uno de los de Fuentes que tiene en su casa. Por fin llego y estoy frente a él. “Un gusto”, me dice. “Es un placer, señor Fuentes”, le digo. “¿Su nombre?”, me pregunta. “Argénida”, le digo lo más claro posible. “¿Así, tal como se pronuncia, Ar-gé-ni-da?”, me responde acentuando cada sílaba de mi nombre. “Si”, le digo. Escribe mi nombre y su firma en un ejemplar de Cuentos Naturales. Le doy la mano y sonríe. Doy la vuelta.

Si, acabo de conocerlo, de escucharlo. Un monumento viviente del mundo literario. El primer libro que leeré de él tiene su firma. Un privilegio.