enero 22, 2012

Homero Pumarol

El pasado viernes 13 de enero, Ediciones De a Poco puso en circulación "Poesía Reunida 2000-2011", de Homero Pumarol.

Homero Pumarol. Homerito, le dicen. Confieso que mucha de su primera poesía no me gusta. De los primeros poemas que conocí de él hace unos años me encantó "Jack Veneno ha muerto". Seguí su primer blog, Hugo de China. Escogía lo que me gustaban, como todo lector.

Fue diferente cuando lo vi en persona, presentando El Hombrecito con el poeta Frank Báez. Algunos de sus poemas siguieron sin gustarme, pero descubrí otros que siguen anotados, acariciados y queridos.

Su poesía, según lo que siento de ella, es la que dicen se inscribe en lo que definen "poesía urbana", una definición que no me dice nada. Sobre las urbes se ha escrito desde hace mucho (tomando el concepto de manera literal), y ese estilo directo, con metáforas cotidianas y explosivas, no es una novedad (tomando el concepto que dicen que encierra). En este punto recuerdo a René del Risco. Pero si algunos quieren verlo como el agua hervida recién inventada, pues nada que decir.

De Pumarol y los poemas de él que me gustan les puedo decir que abren como dagas en la cotidianidad, pero no para decirnos lo mismo que dicen los carteles de anuncios en las calles, ni para reiterar el discurso maniado de los comerciales, ni para construir un circulo de muchas palabras que podrían resumirse en dos. No. Es una daga que hace concreto lo que no palpas y te hace plantearte preguntas, y te acongoja, y te presenta el día pegajoso entre las manos y te da una bofetada. Y te ríes o lloras...o ambas cosas.

Eso es la poesía de Homero para mí, de los poemas de él que me gustan. Hace casi dos años tuvo un accidente, del que muchos pensaron no se recuperaría. Pero lo hizo. Cuando lo volví ver, hace unos meses, en una nueva presentación de El Hombrecito, lloré de felicidad y de una congoja nostálgica. Ahora tiene otro blog, Ya estuvo bueno.

Soy una llorona.

Sobre la poesía reunida de Pumarol el escritor Frank Báez hizo una reseña donde dice a su manera lo que es Homero para él, una manera que me regaló el texto más fuerte y hermoso de este fin de semana y que terminé de leer llorando, pero no de tristeza, sino de algo que quizás Homero podría describir en algún poema. Aquí se los dejo.

LITERATURA
Una amistad literaria
PUMAROL ES UNO DE LOS POETAS DOMINICANOS MÁS IMPORTANTES E INFLUYENTES DEL CAMBIO DE SIGLO
Frank Báez
Santo Domingo

Empezó a principios de la década pasada cuando una muchacha bonita y bien vestida se apareció con un librito de un joven poeta al taller literario que yo frecuentaba.

Su presencia resultó llamativa, sobre todo por el hecho de que era mujer y de que muchos de los talleristas estaban más interesados en ligar que en compartir sus poemas. Seguir leyendo

enero 11, 2012

Los votos de Waldo


Descubrir lo que siento por usted, compañera a veces se me hace tan difícil; tratar de escribir mis promesas ha sido mucho más complicado. He tratado de escribirlas tantas veces desde que teníamos una fecha que no logro sentirme a gusto con ninguna de las ideas que llegan a mi cabeza desde entonces, como al final lo dejé para el último minuto, igual lo voy a intentar:

Prometo amarte, porque descubrir que amas a alguien como descubrí que te amo a veces puede contrariar todo lo que eres si no sabes madurarlo. Amarte no debe ser un sentimiento vocal, de esos que gritas como si fuera una medalla olímpica; espero que esta continuidad me lleve a amarte cada segundo un poco más hasta que la vida nos lo permita.

Prometo llevarte de la mano cada vez que lo necesites; dejar que tú hagas lo mismo; que seamos cómplices en cada mañana que nos llegue juntos, sin importar cuán difícil o incómodo sea. Sé bien que son acciones que hemos tomado desde aquella cocina que nos sirvió de puente un Octubre (Aylan!), pero nunca está demás extender las intenciones para siempre.

Prometo que lavaré los platos aunque lo odio, que me despertaré cuando los niños lloren en las madrugadas, prometo que aunque el Barcelona juegue la final de la Champions o el clásico contra el Madrid, siempre seremos primeros nosotros, eso sí, siempre que me lo notifiques por Alguacil con al menos 7 días de antelación.

Finalmente, te prometo que como nada en la vida es totalmente cierto, estoy casi seguro que estaremos juntos para siempre, pero por si cualquier cosa, siempre lo voy a intentar, como diría Calamaro: “Sentimentalmente para remediarlo, voy a quedarme contigo, para siempre”.

Te amo.

enero 09, 2012

Viriato Sención


Hoy murió en Estados Unidos el escritor dominicano Viriato Sención.

La noticia me remontó a una feria del libro, hace unos años. Tenía 14, plena adolescencia. Compré el libro más famoso de Viriato: la novela "Los que falsificaron la firma de Dios". Era una edición económica y fue el primer libro que compré en una feria del libro, cuando no era internacional. Me costó cincuenta pesos. Aun lo conservó.

Recuerdo que pocos meses antes de esa compra, para ser precisos en 1993, esta novela fue el centro de una gran controversia. Fue ganadora del Premio Nacional de Novela, que en ese entonces entregaba la Secretaría de Educación. El premio le fue negado por el gobierno. La razón era obvia: su novela era una critica directa a quien gobernaba el país en ese momento, Joaquín Balaguer.

Me parece que años después le fue ratificado el galardón. No estoy segura. Sención pareció no ser una persona de mucha prensa ni que le gustará ser muy visible. Rebuscando hace poco tiempo encontré un blog de su autoría. También encontré la referencia una entrevista que le hiciera la periodista Sara Pérez (una de mis columnistas preferidas del periódico digital Acento), pero el texto no estaba.

Según reseñan los medios, la novela "Los que falsificaron la firma de Dios" ha sido "la novela dominicana de mayor indice de ventas". Esta traducida al inglés y se encuentra en Amazon. Escribió otros libros, creo que dos más, pero no me interesó leer nada más de él. Recuerdo vagamente el argumento de la novela, aunque me dejó fija en la memoria la imagen de un gallo cantando el día del fin del mundo.