marzo 22, 2015

¿Para qué sirve la poesía?

Grafittis del escritor Alberto Batania (Neorrabioso) en Madrid. 


¿Para qué sirve la poesía?

Es mi pregunta cliché para cada poeta que he entrevistado para este blog. Es interesante escuchar la respuesta a esta pregunta una y otra vez, porque las respuestas nunca son iguales, a pesar de que el cuestionamiento sea el mismo.

Ayer se celebró el Día Internacional de la Poesía. En algún momento pensé en ello y recordé el famoso poema, pequeño poema de amor, de Adolfo Bécquer, y que leí por primera vez cuando tenía unos trece años, cuando mi tía Estebania me prestó el libro "Rimas y leyendas" del escritor español del siglo 17.

Rima XXI
¿Qué es poesía?, dices, mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul,
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.

Por lo que de manera más amplia, así creo, la poesía es una suerte de espejo y de apropiación. 

Pero este post no es para hablar de Bécquer, sino para reunir las respuestas que me han dado a mi pregunta cliché los poetas que he entrevistado.

¿Para que sirve la poesía?

A la poesía no hay que buscarle una utilidad única, univoca, y mucho menos pragmática. La poesía se mueve en una esfera del pensamiento que modifica de alguna manera, un tanto invisible, a las personas y, por tanto, a las sociedades. La pregunta de siempre de quienes quieren oponerse a la idea de que la poesía tenga un sentido, la pregunta de Heidegger, el poeta romántico alemán, ¿para qué la poesía en tiempos de penuria? A mí siempre me gusta revertirla y verla por el otro lado del catalejo para decir ¿para qué la poesía en tiempos que no sean de penuria?

La poesía para tiempos que no sean de penuria sería para algún escepticismo, para que fuera un adorno. La poesía en tiempos de penuria…además no hubiera existido la poesía si solamente tuviera sentido en tiempos de no penuria, porque todos los tiempos de la humanidad han sido de penurias.

El peligro es que precisamente cuando hay una crisis humana, tan grande como la que hoy vivimos, lo primero que entra en esa crisis es la palabra, para que si la palabra no modifica la realidad. La realidad no es verbal. Creo que, por el contrario, es tan importante en tiempos de crisis que se dude de la palabra porque nos obliga a la palabra justa, no a la palabra mesiánica de los políticos, la palabra mentirosa de los capitalistas, la palabra fraudulenta de los comerciantes, sino que es un intento de algo (...) de que la poesía es el lenguaje de sintetizar.

De manera que creo que eso, sumado a la idea de que la poesía es una forma de pensar, que no puede prescindir de la filosofía, me parece de una utilidad extraordinaria. En mi caso personal, particular, la poesía ha sido para mí una especie de prótesis para andar por el mundo.

¿Por qué no se lo preguntas a la poesía? 
(Risas, de ambos)
Dos siglos antes de Cristo hubo un filósofo chino, cuyo nombre no me pidas que recuerde, que dijo que todo el mundo aprecia la utilidad de lo útil y nadie aprecia la utilidad de lo inútil. La poesía (no logró escuchar lo que me dice)... La poesía descubre a uno zonas interiores que no teníamos o que ignorábamos tener.

La respuesta es para todo y para nada. No tiene una utilidad concreta. La poesía no te salva el alma, no te cura las enfermedades, no te da con que vivir y, sin embargo, es necesaria para el que se entrega a la poesía. La poesía se vuelve lo más importante en la vida para el que está en eso. Quizás la primera lección de eso, de que no sirva para nada y sin embargo sea necesaria es que queda demostrado que hay muchas cosas que son absolutamente innecesarias y que no por eso son útiles. Es decir, la reivindicación de lo inútil en frente de un mundo en donde todo se mide por la actividad que tiene, por el valor económico que tiene. La importancia de la poesía para quienes estamos verdaderamente entregados a ella, contradice esa escala de valores que esta ordenada de acuerdo a la actividad económica, a la practicidad, al utilitarismo.

La poesía no cambia la vida de los hombres.

¿Qué hace la poesía entonces?
Nada. (Me contesta en perfecto español). La poesía no hace nada. Son los hombres que hacen.

Si no hace nada, ¿entonces por qué y para qué existe? ¿Para que la creamos?
La gran belleza de la poesía es, justamente, que no tiene absolutamente ninguna razón de ser.

-“No me esperaba esa respuesta”, le digo. El sonríe y luego con la sabiduría de quien ha pensado mucho sobre el asunto me dice...

La pintura se compra, se guarda y se colecciona y se vende, mientras que escribir no. Y la poesía es el único arte creado por el hombre. Todas las demás artes, la música, la pintura, vienen de la naturaleza. La poesía no. Es una creación del hombre.

Para todo. Para mí es el idioma esencial. Es lo que aprendemos primero. Cuando no había idiomas yo estoy segura que las madres salvajes que tenían sus hijitos les cantaban en poesía. La poesía sirve para expresar el amor, para expresar el sufrimiento, para expresar tantas cosas hondas. Creo que el subconsciente aflora. Cuando uno escribe poesía uno escarba en su subconsciente. A mí me sirve mucho. Yo nunca me voy a la cama sin leer siquiera un poema. Nunca.

8 comentarios:

Joselu dijo...

Tengo la impresión de que la poesía representa el ansia de belleza que tenemos en nuestro mundo íntimo. Pero cada uno tiene su propio mundo íntimo y no todos tienen las mismas necesidades: hay lenguajes abiertos como el de Benedetti o Ángel González y los hay más restringidos, más crípticos. La poesía es para Juan Ramón ansia de Belleza, de Conocimiento y de Eternidad y creo que en líneas generales estoy bastante de acuerdo.

Argénida Romero dijo...

Me gusta eso de "lenguaje abierto" para poetas como Benedetti y González.

Belleza. ¿Qué es bello? Supongo que por eso también un poema es distinto para mí cuando lo leo, que para otra persona.

Pienso en la poesía como espejo.

Deborah Lugo dijo...

Para escapar un rato de este mundo cruel

Deborah Lugo dijo...

Para eso me sirve la poesía
escapar del dolor

Deborah Lugo dijo...

Para eso me sirve la poesía
escapar del dolor

Argénida Romero dijo...

También, mi querida Deborah. Una expiación.

Luduing Rodríguez dijo...

Es un escudo de seda,
un escape a la utopía,
otra cara en la moneda,
eso es la poesía.

Argénida Romero dijo...

Bonitos versos, Luduing.