abril 22, 2014

Las "Argénidas" de Gabo

Estaba en tercero de bachillerato. La fecha exacta no la recuerdo, pero podría ser entre final de 1996 o principios de 1997. Leía "Crónica de una muerte anunciada" y encontré algo que me sorprendió y me hizo reír.

Mi nombre.

Había una Argénida en esa novela. La que vio "las vísceras de Antonio Nasar".

Recordé en ese momento que meses atrás había leído los "Cuentos de Cándida Erendida y su abuela desalmada". Los revisé. Volví a encontrar mi nombre.

Años después, cuando leí "Cien años de Soledad" volví a encontrar otra Argénida, la sirvienta de Rébeca, la hija adoptiva de los Buendía.

Encontrar mi nombre en varios libros de Gabo no es nada extraordinario. Todos los personajes de todas las novelas tienen un nombre. Quizás mi sensación de grata sorpresa y mi intención de compartirla tras la muerte de Gabo tiene que ver con dos hechos: lo poco común de mi nombre (del cual no he encontrado su origen ni significado) y porque la persona de quien lo heredé era colombiana.

Recordando comentarios de mi madre, sé que mi bisabuela paterna se llamaba Argénida. Mi abuelo quiso que una de sus nietas tuviera su nombre. Cuando nació mi hermana mayor la petición no fue tomada en cuenta, por algunos apuros y olvidos que no conozco muy al detalle. A mí, creo, me esperaban varón. Cuando nací, niña, pues la petición del abuelo fue rescatada. Me llamaron Argénida. No conocí a mi abuelo, del que me cuentan se llamaba Efraín, que es el segundo nombre de mi hermano.

Mi única queja con Gabo es que sus personajes nombrados Argénida siempre son sirvientas.

(Nicolás Tavira / NOTIMEX)


2 comentarios:

Unknown dijo...

Creo que estoy perdiendo la memoria, no recuerdo ni una sola de ellas :'( Sigues siendo la única Argénida que conozco, y me gusta que sea así :)

Abrazos.

Argénida Romero dijo...

No creo que sean personajes para mantener en la memoria. Recuerdo que en "Cien años de soledad" esa Argénida fue mencionada una sola vez.

Y al parecer de verdad que en nombre es poco común. ¿Privilegio?

Abrazos