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julio 01, 2009

Los dormidos

Los dormidos suelen tropezar con el sol mañanero
comerse los minutos
alisarse las ganas
y caminar a tientas por las calles,
atascadas de sueños podridos.


Ahí van, en manada
y se saludan
y sonríen
y dibujan cataratas en el tiempo.


Yo los vi,
cuando abrí los ojos.


Imagen: Sueño. Salvador Dalí


P.D. Hace un tiempo uno de mis poemas quedo finalista en la primera convocatoria del Premio de Poesía del editorial español Puente de Letras. Aquí les dejo unas fotos de la antología que hicieron para la ocasión y que incluye al poema ganador, la mención de honor y 14 finalistas.







abril 03, 2009

Tres años y un recuerdo


Abril es un buen mes. Un primero de abril, hace tres años, empece a sembrar rosas en este diario. El diario de la Rosa nació, como dije en un post anterior, antes de que este espacio virtual existiera. No recuerdo quién o de dónde supe sobre la existencia de las bitácoras y me pareció más práctico publicar aquí y mandar el link a mis contactos que antes recibían el texto vía correo eléctronico.

De esa época anterior a este blog recuerdo una experiencia hermosa. En marzo del 2006 escribí algo sobre el Día Internacional de la Mujer, que luego republique aquí. Como de costumbre la envié a mis contactos en hotmail. Recibí respuestas y opiniones diversas, pero una en especial hizo saltar lágrimas de mis ojos. Una periodista, de las buenas y quien me apoyo en mi proceso de tesis, reenvió el mail a una persona que por referencia histórica admiro desde hace años. Lo que me respendió me hizo sentir ligada a esa historia que fue en ella un hecho de vida.

Aquí transcribo el mail, tal cual como me fue remitido:

FW: Perdon, ahora lo escribi bien.‏
De: Nexcy De Leon (nexcydleon@hotmail.com)
Enviado: viernes, 10 de marzo de 2006 03:15:22 a.m.
Para:
argenida20@hotmail.com

Argénida te mando esta reacción de Arlette Fernández al leer tu trabajo. Arlette es la viuda del coronel constitucionalista, Fernández Dominguez. Nexcy

Nexcy; Me emocione tanto que me "comi" algunas palabras y trastoque otras. Creo que ahora si esta bien mi respuesta. Perdona.
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Querida mia: Que belleza!!! Me emocione porque no te imaginas la brega diaria, continua, sin descanso, que tengo solo porque le di una puntada a la historia con la aguja y el hilo construidos con mi sangre, mi corazon, mi amor y mis jesperanzas.

Eso si, dile a tu amiga que al leer su poema, porque es eso y mas, he adquirido unas fuerzas, que ! carajo! me como el mundo. Asi es que le agradezco este hermoso regalo porque ha sido un inyeccion de fuerzas, que tanto necesito por las perversidades que a veces tenemos que enfrentar.

Te quiero,
Arlette

Este fue el texto que provocó tan hermosa reacción:

Mujer

Guerrilleras de la cotidianidad, armadas de dulces terquedades para sobrevivir a sorbos de sonrisas y lágrimas. Compositoras de esa melodía que permite al mundo sostenerse en su eje.

Costureras de las heridas de la historia. La sombra, cada vez más luminosa, del aplausos de los siglos. Indispensables en las derrotas, necesarias en los triunfos. Silenciosamente audibles en el eterno suspiro de los días y en insomnio de las noches.

Mitad y complemento. Santas y pecadoras. Libres y esclavas. Hechas y deshechas. Pero, ante todo, hacedoras de la magia que sostiene la verosimilitud de los sueños.


Féliz Aniversario, Diario de la Rosa. Gracias por lograr que mis letras se convirtieran en puentes. Gracias a ustedes, los que leen, por estar del otro lado.

marzo 08, 2009

Eva



Eva
Es la última vez,
te dices,
mientras recoges los pedazos de alma
esparcidos en el lustrado piso de tu cárcel.
Hoy eres, Eva,
lo que nunca quisiste ser
un manojo de suspiros enlatados
mendigando las voces
que se escurrieron en tus manos
sin importar el reclamo
de tu malgastado deseo.
Quisieras escapar,
Eva,
de ese oprobioso desdén de sus ojos
pero te atan a las cadenas del espanto
que amarran las flores
al regazo gastado de tu primavera
y cuando acaricias ese horizonte
posado inocente en tu pecho,
renuncias a tu voz.
Eva,
dejas tu vida en un andén
y apuestas a la nada.
Tal vez,
un día empeñaras tu llanto
para comprar tu trozo de libertad.
Tal vez,
un día terminen tus horas enlutadas
cuando tu carcelero,
en un ataque de su ominoso amor
apague tu agotado cirio.


*Foto: Malafoto

noviembre 14, 2008

Tiempo de espera

En los afanes de lo cotidiano se me pasó algo importante a principios de este mes. Un cinco de noviembre, hace cuatro años atrás, nació El diario de la Rosa. En ese entonces no era un blog, era una columna virtual que enviaba a mis contactos agregados en Hotmail.

Recuerdo que en ese entonces estaba desempleada (a veces eso ayuda a la creativdad) y había terminado de leer la novela En nombre de la Rosa, de Umberto Eco. Ese día (ese 5 de noviembre) estaba, como todas las mañanas, bebiendo café y observando una planta de flores amarillas, de girasoles silvestres. Me gustan los girasoles, me encantan. Pensaba sobre muchas cosas...en algún momento sonreí. Minutos después, frente a mi PC, nació El diario de la Rosa.


Esta fue la reflexión que nació ese día.


Tiempo de espera

No tenia ya esperanza. Hace casi un año que la traje a casa y trate de acomodarla lo mejor que pude. Confieso que la descuide un poco y que, fruto de ese descuido, recibió algunos maltratos; pero siempre salí en su defensa, hasta cuando todos rechazaban su “inútil presencia”.

Esta semana decidí prescindir de ella. A momentos me resistía a la idea de no verla más, había abrigado tantas ilusiones con ella que, en honor a la verdad, me sentí incapaz de arrancarla de mi lado. Así que le di una última oportunidad.

Ayer en la mañana, después de pasar algunas horas tecleando frente al computador, me dirigí a la cocina en busca de café y algo me detuvo. Al mirar hacía el pequeño patio de mi casa, en donde hemos improvisado un jardín, comprobé que la espera valió la pena.
La planta de girasoles silvestre que había sembrado hace casi un año me ofrecía el dulce color amarillo de su primera flor.

agosto 23, 2008

Cuestión

Todo es lo que queremos que sea
sin conocer lo que realmente es.
Vana completud de la esencia
que nunca se deja aprehender.
Simple inocencia
creer ser lo que somos
cuando nada es lo que pretende ser,
más cierta es la mascara que el rostro
en este confuso teatro.
Tal vez no es real lo que toco
quizás sea más cierto lo que no puedo ver.
Eterna ignorancia de lo que conozco
resignación de lo que no puedo conocer.

El pensador (1880). Auguste Rodin

09 septiembre 2003

agosto 11, 2008

Despedida


No apresures la huida,
quédate,
sólo hasta el instante de las auroras.
Después vete.
Fingiré las luces del amanecer,
robaré risas al viento,
planearé el atardecer sin prisas.
Luego moriré.
2001





*Mujer frente al sol poniente (1818) Caspar David Friedrich

agosto 02, 2008

De noche

Noche Estrellada, 1889. Vincent Van Gogh.









Mis versos vuelan a través de los sueños
en una pirueta de luces y sombras
reduciendo los mares reposados de luna
a rayos de sombra fugaces.
Piden a gritos absoluto silencio
sumiendo mis calmas en la locura desbordada
de utopías cumplidas, de realidades amoldadas.
Esperan las voces en las horas silenciosas
y en ellas traducen los deseos anhelados
de sonrisas fingidas,
de lágrimas ausentes,
de penas sin tiempo,
de pasos sin camino,
de amores sin destino.
Revolotean audaces cantando las rimas
en que defines los matices del alma
y desgarran las verdades y las mentiras.
Alborotan sus alas al sentir la huída
de una noche cansada y agonizante
que da la bienvenida a las luces
que desnudan las sombras y matan el silencio.
Alzan el vuelo mis versos junto a ella
dejándome a la incertidumbre del día
sin voces,
sin sueños,
sin duendes,
con el recuerdo pasado en las horas silenciosas,
con el recuerdo atado en las redes de mi mente.




17 de septiembre de 1999






*En las próximas publicaciones mostraré mis poemas guardados, hijos que he mantenido durmiendo en papel, muchos de ellos producto de mi niñez y adolescencia poética.