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julio 23, 2008

Constancia














Aquí
casi todo sigue igual
los periódicos y sus malas profecías
el olor añejado de los pasos en la calle
las mismas ruidosas promesas rodando por los alcantarillados
la reiterada esquizofrenia de los bufones del poder
los por qué de los no sé
el dolor de todas las verdades escondidas
el hastío de todas las mentiras purificadas
las repetidas postales de un sueño descansado su muerte sobre la mesa
el oscuro pudor de las voces compradas
el lastimoso vacío de las flores marchitas.

casi todo sigue igual
menos mal que el casi aun sobrevive al ocaso de estas palabras.




Grafitti de una flor (Londres). Banksy


febrero 27, 2008

Patria suspendida

Tierra de sobrevivientes
de cantos y olvidos
de promesas trasnochadas
de idilios perdidos
reencarnas hoy, nuevamente,
en las repetidos susurros de tu memoria
testimonio de escombros
y
serenamente suspendida
quedas colgada
en este letargo de palabras falsificadas
herencia de tus verdugos
que
mortalmente precavidos
te siguen cortando las alas.

enero 26, 2007

Duarte


Soñó primero. Soñó con un suelo para la libertad y en un nombre para dibujar los contornos de la sangre que latía en cada centímetro de una tierra, su tierra. Dibujó un ideario de alas sin grilletes. Así lo soñó, dicen, frente al mar y bajo el cielo, y ante ellos entregó su esperanza.

Otros soñadores se le unieron y juntos empezaron a hacer realidades. De tres en tres, contagiaron a muchos. Unos, en un delirio sincero de su libertaria enfermedad, deshicieron grilletes. Otros, ocultos y rapaces, se confundieron tras mascaras para luego destrozar a golpes de ambición la recién nacida nación.

Y lloró. Desde dentro. Exiliado y repudiado. ¡Cruel primer aniversario! Declarado traidor, huérfano de su recién logrado sueño. Rodó la sangre de los delirantes, pecho en alto y ruedos amarrados, como un regalo oprobioso a la Patria.

Lejos siguió construyendo. Su sueño, que se convirtió en el de muchos, había sido mancillado, pero no destruido. Entregó hasta el último aliento de sus pasos, sin esperar más nada que ver aquella soñada Patria, hija de su azul promesa, plenamente herida de golondrinas y cantos.

Y en la tierra de otro hacedor de libertades, se agotaron sus pasos y se apagaron sus ojos. Olvidado, tristemente grande, nuestro soñador, nuestro Juan Pablo Duarte, extraño la Patria, aquella parida por sus manos, y la de muchos otros, la digna Patria de sus sueños. La digna Patria de nuestras realidades.

enero 12, 2007

Utopías

A Amaury Germán Aristy, Virgilio Perdomo, Bienvenido Leal y Ulises Gerón.
Hace tiempo crecían por todas partes. Se podían encontrar fácilmente, coloridas y alegres, entre las líneas inconclusas de las manos que cultivaban la luz en la tierra, en la transpiraración del horizonte y en el permanente murmullo los sueños colgados en el pecho.

Eran tan inmensas que cubrían el oprobio de esperanza. Tan intensas que, a pesar de sus crucifixiones diarias, resucitaban a cada paso, redimiendo la razón del presente y el deseo del futuro.

Hoy son parte del recuerdo, envejecieron aniquiladas por las burlas de los inquisidores de la fe del tener y no ser. Pero si observamos con atención el paisaje, podremos distinguir el color alegre de muchas que, a pesar de todo, ha logrado sobrevivir.

abril 25, 2006

Abril

Una vez explotó la primavera de un clamor, alto y hondo, que resonó en el corazón de las calles y corrió desbordado, encendiendo una flor en cada mano y una razón en cada mirada.

Y nacieron las utopías, cargadas de sol y fuego, en las pisadas de aquellos que, derribando el silencio del oprobio, entonaban un canto hacía la libertad.

Y se cantó tan fuerte, que aún hoy, en medio de la zozobrante agonía de nuestro destino, podemos asir nuestras moribundas esperanzas en el eco de su música, esa música que se mantiene suspendida en nuestro horizonte.