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abril 13, 2023

Diecisiete años

 Este blog es mi primera habitación propia.

Diecisiete años, como diecisiete estaciones habitadas, en las que he mudado mis yos a través de muchas palabras.

Curioso que la entrada más visita es una sobre un paseo por librerías en Barcelona

Ayer, me escribió alguien, la segunda persona, que me pidió permiso para usar un poema publicado en este blog, con el fin de acompañar una imagen o un dibujo. Un poema que escribí, creo, pensando en una escena mil veces vista, sobre un banco vacío

Mi texto más apreciado de esta habitación propia es uno sobre Rayuela. 

A los que siguen leyendo por aquí, gracias.


Mi habitación, la física.


diciembre 20, 2021

Hitos


Cuando me convertí en madre supe del concepto de "hitos de crecimiento o de desarrollo". Los bebés son medidos bajo ciertos criterios que dicen que tan correcto es su desarrollo físico y cognitivo. Si gatean a los tantos meses, van bien, si no lo hacen, pues no van bien. Y así, con el habla, con agarrar objetos, reaccionar a estímulos, caminar...

No sé si existen hitos de crecimiento para cuando superas la niñez y la adolescencia (aunque supongo que sí). Hitos sociales y culturales, pues sí, esos siguen hasta la muerte, la mayoría de las veces con criterios de camisa de fuerza o de formalidades caóticas o contradictorias entre sí. 

He cumplido y desobedecido muchos hitos. Y algunos los he "descumplidos" luego de alcanzarlos. Esa azarosa manera de ser me ha dado y quitado, pero nunca me ha dejado vacía.

Hoy cumplo años, un hito formal, recurrente (se da todos los años en la misma fecha), calendarizado. Digamos que cumplir años es el hito de otros hitos. La edad para terminar la escuela, para trabajar, para casarse, para tener hijos, para madurar, para morir... Visto así, una lista de supermercado.

Con este me ha pasado como con otros hitos, no siempre calza con la lista de supermercado. O, y es lo más interesante, decides hacer tu propia lista de compras. 

Así he ido por las góndolas, dejando y tomando, leyendo etiquetas, decidiendo y pagando para lo mejor y para lo peor esas decisiones, con lo que me ofrece el supermercado.

Un ir y venir de 41 años por las góndolas.

Hace un año atrás, para esta fecha, estaba enferma. No lo sabía ese día, pero me esperaban días de cirugía, pinchazos, reposo, semanas de tratamiento... Pero también me esperaban mudanzas, sorpresas, abrazos y apoyos.

Hoy no estoy enferma. Estoy ahora viendo el techo blanco, agradeciendo estar, reposada en el recuerdo reciente de los besos y abrazos de quienes estuvieron en las primeras horas de este día conmigo (mi madre, mi hijo, mi esposo). 

Así que celebro de alguna manera haber sobrevivido y vivido sostenida y amada. Todo un hito.

abril 28, 2020

Catorce años de El diario de la rosa

En estos días muchas cosas se pasan por alto, aunque para ser sincera en los últimos años he tenido menos pendiente el aniversario de este blog.

Primero de abril de 2006.

Cuando lo recordé, la semana pasada, hice un ejercicio de mirada hacia atrás. ¿Cómo era Argénida en esa fecha? Recuerdo que tenía pocos meses de empezar un nuevo trabajo, debía llegar temprano a la oficina y en un momento decidí comprar un florero y llevar rosas para decorar mi cubículo. 

Las rosas las compraba de camino, antes de las siete de la mañana, en el Mercado Modelo de la avenida Mella, aunque iba por la parte de atrás, desde la avenida México bajaba por la calle Del Monte y Tejada. Allí hay varios puestos de venta de flores. A esa hora los camiones tenían pocos minutos de haber llegado y descargaban las flores, de todo tipo. Ahora que lo pienso era como una especie de jardín andante, sin raíces, que pasaba de una mano a otra. El olor a perfume que te emborrachaba, los pétalos y hojas que caían en la calle, ese presencia de boda, santería o funeraria dependiendo si pasabas cerca de los gladiolos, de los claveles o de los girasoles.

También me recuerdo mucho más inocente, más atada, aun viviendo de los recuerdos de la niñez como único puerto. Me recuerdo enamorada, imprudente y dichosamente enamorada, sin sospechas de las lecciones que vendrían, ni de las liberaciones, ni de la muerte que me resucitaría.  

Era otra Argénida, sin duda. Y las primeras publicaciones en este blog son elocuente herencia de esa voz que ya no me pertenece. 

Sonrío al recordarme. Si pudiera decirle algo a esa chica de 25 años que compraba rosas todas las mañanas... me callaría. La observaría de lejos, orgullosa de ella y de su inocencia, y de su puerto de recuerdos, y de su alegría de saberse imprudente y dichosamente enamorada. 

Supongo que es una forma de decir que me alegro de mantener aun en línea este blog, catorce años después. 

Gracias a todos los que alguna vez han pasado por aquí, que han comentado y que han leído alguna de las 347 entras (348 con esta). 

"Stat rosa pristina nomime, nomina nuda tenemus". ("De la rosa no nos queda sino el nombre"). 
El nombre de la Rosa, Umberto Eco.

Photo by abigail morris on Unsplash


diciembre 30, 2019

Los libros del 2019

Hola.

Con el espacio algo abandonado, pero siempre de vuelta.

A poco de finalizar el 2019 me detengo en los libros que leí en este año y que formó parte de mis listas en el Bullet Journal que por primera vez llevé y un sistema que me gustó tanto que seguiré con él en el 2020.

Una de las cosas que me di cuenta llevando la agenda diaria en Bullet Journal es que leo menos de lo que creía, o sea, leo menos libros ante la cantidad de películas, documentales y series. Una de mis metas es equilibrar un poco esta balanza.

Y estos fueron mis libros del 2019.

1) La conciencia uncida a la carne. Diarios de madurez. Susan Sontag (516 páginas)
Leer un diario es leer lo que un escritor quiere que se sepa de él, a la manera que ese escritor o escritora quiere presentarse. ¿Tomar con pinzas? Sí, a pesar de que en el prologo, escrito por su hijo David, se anuncie la sinceridad de lo expuesto por Sontag.

Sontag es una genial ensayista, he leído dos de sus libros de ensayo, y su diario (este segundo, porque hay un primero y un tercero, agendados para 2020) tiene mucho de ensayo. No obstante, tengo que destacar la manera en que reseña. No es un diario de poner día en que se escribí y enumerar hechos o situaciones, es un diario de anotaciones reflexivas, de pareceres muy ligados a sus lecturas y escritura. Además hay una auto reflexión muy marcada sobre su madre, su familia, su maternidad y su impresiones ante la mirada de los demás, desde sus lecturas, al mundo.

"La mano derecha = la mano agresiva, la mano que masturba. Por ello, ¡preferir la mano izquierda... ! ¡Para idealizarla, para volverla sentimental!"

2) Operación Masacre. Rodolfo Walsh. 236 páginas
Era una lectura pendiente desde hace varios años. El periodismo es un ejercicio que asume riesgos cuando lo que se devela es un hecho o verdad incomoda para el sistema de cosas que impera en un país o región. Walsh se arriesga a contar una historia, unos hechos, y lo hace halando un primer hilo que ha primera vista parece solo un comentario sobre una situación fuera de lugar, extraña, pero que ha medida que investiga descubre un trama de impunidad y terror político de proporciones gigantescas.

Me gustó mucho la manera en que se cuenta, en que se relata esta historia, del trato como periodista que hace de los involucrados y de sus reflexiones al final de todo este proceso, y de las dificultades que tuvo no sólo para publicar la crónica, sino las que enfrentó luego de ser publicada.

Un libro necesario de leer en todas las épocas y en todas las sociedades para entender la importancia del periodismo bien hecho y de las circunstancias contra las que hay que luchar en las sociedades para rescatar y mantener los derechos que nos dan libertad.

"Nicolás Carranza no sera feliz, esa noche del 9 de junio de 1956. Al amparo de las sombras acababa de entrar en su casa, y es posible que algo le mordiera por dentro. Nunca lo sabremos del todo. Muchos pensamientos duros el hombre se lleva a la tumba, y en la tumba de Nicolás Carranza ya está reseca la tierra".

3) Crónicas de Altocerro y Los algarrobos también sueñan. (Cuentos y novela corta). Virgilio Díaz Grullón. 183 páginas
Fue una relectura, a propósito de que este año la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo fue dedicada a este escritor. Buenos cuentos, alguno de ellos crípticos. Me pareció, como me pareció en la primera lectura, que tiene una marcada influencia de Jorge Luis Borges.

La novela corta que incluye esta edición es como un cuento alargado, quizás un intento del escritor de hacer un relato más largo, pero sin duda su fuerte fueron los cuentos. Para mí, uno de los mejores cuentistas de República Dominicana, al menos de los que he leído.

4) Un día cualquiera (Cuentos. Reedicción primera edición de 1958). Virgilio Díaz Grullón. 123 páginas
En este libro se reunen los cuentos que publicó en 1958, una reedición que rescata los dibujos que acompañaron cada cuento (hermosos). Varios de los cuentos los había leído en el libro de Crónicas de Altocerro, pero aquí ha unos que leí por primera vez, la mayoría de estos muy enfocados en el microcosmo familiar, bajo un mundo fantástico y a veces fantasmagórico. Lectura muy recomendada.

5) Estilos Radicales (Ensayo). Susan Sontag. 340 páginas
Sontag es buena ensayista, con múltiples referencias y profundas reflexiones, a veces desde puntos de vista que hace difícil comprender si no tienes al día las referencias a las que ella acude. Como fue un conjunto de textos escritos en la década de 1960 tuve que recurrir bastante a la búsqueda de referencias en Google de películas, autores, libros y situaciones históricas, por lo que fue una lectura que me deparo mucho aprendizaje. Sus textos se enfocan mucho en el análisis de cine. Muy recomendable.

"Mientras el ojo humano mire, siempre habrá algo para ver"

6) En América (Novela). Susan Sontag. 508 páginas
Como se darán cuenta a esta altura de la lectura, leí varios libros de Sontag este año, Una novela que me pareció interesante y me cautivó en varios momentos. Una historia bien contada de la transición de una actriz inmigrante de una realidad a otra y los cuestionamientos que surgen en esa transición. Densa por momentos, y por otros muy descriptiva.

7) Beloved (Novela). Toni Morrison. 311 páginas
Tenía el libro en digital desde hace tiempo, y tras un regalo de una tableta y la muerte de Morrison... pues la leí.

Maravillosa.

Es un un viaje genial al interior del sufrimiento, la identidad y la magia cultura que envuelve a los afrodescendientes en Estados Unidos. Y dentro de ello, una critica desde la anulación y la redención. Una novela con varias lecturas, porque también está la más íntima, la que toca de manera personal y revela nuestro propio sufrimiento, identidad y magia.

"Siempre que lo muerto vuelve a la vida, duele"

8) Otoño y poesía y otros poemas (Poesía). Juan Sánchez Lamouth. 217 páginas
Y terminé el año leyendo un libro de poesía, una antología de Juan Sánchez Lamouth. Si me preguntan, diría que este poeta tiene profundidades que te ahogan y te devuelven a otra vida, a una visión de lo que te rodea impregnada de esa rara esperanza triste. Escribe, o escribía, de una manera que evoca la sencillez para elevarla a las nubes.

Claro que su poesía tiene elementos recurrentes: el mar, la rosa, la primavera, el otoño... algunos clichés, diría, pero que en el conjunto no se perciben como tales.

Descubrirlo más allá del mito, del personaje de alcohólico y errante que se le ha señalado siempre, y hacerlo desde su poesía me recordó lo de siempre: que su poesía es suficiente para apreciarlo como un poeta que vale la pena leer y releer.


Para el 2020 tengo muchos libros, como siempre, aunque creo que daré prioridad a la lectura de un tema particular: la maternidad en la literatura.

Feliz y prospero 2020. Les deseo buenas lecturas.


enero 01, 2019

Bullet Journal, el 2019 y Jorge Volpi

Hace tiempo dejé la costumbre de publicar aquí algún texto relacionado con la despedida de un año y la bienvenida de un año. Lo hago en Facebook. Mantengo, sí, el hilo reflexivo más que de felicitación o de metas, a las que renuncié desde hace un tiempo también. Pero, si me leen en la primera semana de enero también quiero por esta vía desearles que la mayoría de los 365 días del 2019 sean buenos para sus planes y propósitos.

Este 2019 me inicia con una novedad. Empecé con el uso de un sistema de agenda llamado Bullet Journal. La motivación la tuve de parte de René López Villamar, que de acuerdo a la descripción de su canal de YouTube, es crítico literario, cuentista, ensayista, editor, diseñador de juegos amateur y experto en nuevas tecnologías para la industria editorial. En su canal de Teoría del Caos hizo un vídeo en el que explica este sistema y a mí me encantó. Espero que el sistema me sirva, en otras ocasiones he tratado de llevar agendas y termino abandonándolas.

Les dejo el vídeo de René para que sepan de que va.


Les muestro un poco como hice mi Bullet Journal, que en esencia es del modo sencillo, porque es posible todas las "monerías" para decorarlo, pero como no sé dibujar recuperé una pasión de adolescencia... el college.


























Por otro lado, y tal como lo menciono en el título de este post, quiero compartir algo del escritor mexicano Jorge Volpi. Estuvo por República Dominicana en la primera semana de diciembre de 2018 promocionando su último libro, Premio Alfaguara 2018, "Una novela criminal".

Quería hacer una crónica del conversatorio al que asistí de él en la Librería Cuesta, pero no tuve ni tiempos ni ánimos, quizás porque no he leído aún ningún libro de él (creo que tengo uno en casa... que ni recuerdo como se llama). No obstante, los lea o no, me gusta escuchar las opiniones de los escritores, en especial sobre sus creaciones o puntos de vista en cuanto a la literatura. Grabé el conversatorio y lo subí a Ivoox, plataforma donde me abrí una cuenta luego de que la decepcionante y costosa experiencia que tuve con Sound Cloud, razón por la cual abandoné mi primer proyecto de podscat "Mi vaso verde", en el que leía y comentaba un poema diario.

Aquí el conversatorio. Es probable que en algunos momentos escuchen algún ruido, en especial de hojas pasando (estaba anotando y tenía la libreta cerca del móvil con el que grababa) y de risas o interjecciones cortas (mías, por cierto). Si contrario a mí han leído a Volpi creo que les gustará escucharlo. De manera particular, me gustó el proceso que llevó para escribir "Una novela criminal".

julio 26, 2013

Libros y Fernando

Fernando está en la etapa de explorar, de empezar a ser.

Llegó al librero. Sentado, extiende la mano y alcanza una pila los libros del tramo más bajo.

Levanta el primero. Lo examina. Se lo lleva a la boca por un instante. Lo vuelve a mirar. Lo lanza al piso. Toma otro. Lo examina. Lo abanica. Murmura su propio lenguaje. Lo lanza al piso.

Sigue con los otros, hasta que se detiene, voltea el rostro y sonríe. 

La curiosidad hace caminos.



diciembre 02, 2012

Un hijo

Mi nombre mal escrito en la pulsera de nacimiento de Fernando.


Se que tengo abandonado este espacio. Tanto así me ha absorbido la novedad y el placer de la maternidad estrenada. De hecho, tecleo este post con una sola mano. El otro brazo esta ocupado sosteniendo a Fernando mientras mama uno de mis senos.

Dejo este poema aquí. Lo compartí en otro espacios, pero quiero dejar constancia de este en el espacio que dedico a la literatura.

Los Hijos Infinitos
Andrés Eloy Blanco


Cuando se tiene un hijo,
se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera,
se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga
y al del coche que empuja la institutriz inglesa
y al niño gringo que carga la criolla
y al niño blanco que carga la negra
y al niño indio que carga la india
y al niño negro que carga la tierra.


Cuando se tiene un hijo, se tienen tantos niños
que la calle se llena
y la plaza y el puente
y el mercado y la iglesia
y es nuestro cualquier niño cuando cruza la calle
y el coche lo atropella
y cuando se asoma al balcón
y cuando se arrima a la alberca;
y cuando un niño grita, no sabemos
si lo nuestro es el grito o es el niño,
y si le sangran y se queja,
por el momento no sabríamos
si el ¡ay! es suyo o si la sangre es nuestra.

Cuando se tiene un hijo, es nuestro el niño
que acompaña a la ciega
y las Meninas y la misma enana
y el Príncipe de Francia y su Princesa
y el que tiene San Antonio en los brazos
y el que tiene la Coromoto en las piernas.
Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala,
todo llanto nos crispa, venga de donde venga.
Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro
y el corazón afuera.
Y cuando se tienen dos hijos
se tienen todos los hijos de la tierra,
los millones de hijos con que las tierras lloran,
con que las madres ríen, con que los mundos sueñan,
los que Paul Fort quería con las manos unidas
para que el mundo fuera la canción de una rueda,
los que el Hombre de Estado, que tiene un lindo niño,
quiere con Dios adentro y las tripas afuera,
los que escaparon de Herodes para caer en Hiroshima
entreabiertos los ojos, como los niños de la guerra,
porque basta para que salga toda la luz de un niño
una rendija china o una mirada japonesa.

Cuando se tienen dos hijos
se tiene todo el miedo del planeta,
todo el miedo a los hombres luminosos
que quieren asesinar la luz y arriar las velas
y ensangrentar las pelotas de goma
y zambullir en llanto ferrocarriles de cuerda.
Cuando se tienen dos hijos
se tiene la alegría y el ¡ay! del mundo en dos cabezas,
toda la angustia y toda la esperanza,
la luz y el llanto, a ver cuál es el que nos llega,
si el modo de llorar del universo
el modo de alumbrar de las estrellas.



septiembre 29, 2012

Un poemario

Termine un poemario. Creo.

Digo creo porque soy de las que siempre las palabras les dejan dudas de su finitud.

Puedo decir que es un poemario de puertas cerradas. No, no habla de mi próxima maternidad, ni de mi hijo. De hecho, no escribí ningún poema sobre mi embarazo, ni sobre el hijo que espero y que llegará en cualquier momento.

No sé el porqué.

Si escribí un blog sobre embarazo, pero nada de poesía sobre él.

Quizás lo haga luego, o no lo haga nunca.

Volviendo al poemario. Ahí está. No sé cuando lo publicaré, pero espero hacerlo.

Habla de algo muerto que sigue vivo. Eso creo.


diciembre 21, 2010

Treinta años y un día


Treinta años y un día
es menos trágico que ayer

la poca certeza te abandona

ves con indiferencia los espejos

ya no serás un cadáver joven
ni estrella de pop
ni empezarás a fumarte el cigarrillo que te ahogo a los doce

te acuerdas del papagayo de papel
te detienes en las fotos con sonrisas

lo importante será otra cosa
que ahora no sabes
porque para este día
y los que siguen
tampoco existen brújulas.


Ayer cumplí años. Un hermoso día lleno de muchas felicitaciones, abrazos y esperanza. Renovación de la amistad que me une a personas que han hecho de mí mejor persona, mejor mujer, mejor profesional, mejor humana.

Gracias a todos. Los pronósticos, porque del futuro no se sabe nada, indican que los próximos meses serán meses de cambios y decisiones que traerán cosas nuevas. Mientras, seguimos caminando.

mayo 07, 2010

Un aniversario más

Una parte de mi pequeño mundo: Mi escritorio


Con todo el ajetreo de este recién pasado mes de abril, incluyendo las expectativas y compromisos en la Feria Internacional del Libro, olvide que este blog cumplió un año más de vida.

Cuatro años y fue en abril. Creo que lo tenía pendiente para el post de la Rifa Literaria y me detuve sólo en el primer año de publicación de Mudanzas, que también fue en abril.

¿Qué les digo de este blog? Una puerta por donde han salido las palabras, las mías, hijas de tantos silencios. También por donde han entrado otras palabras, las que ustedes me regalan en sus comentarios, además de los muchos ojos que en silencio toman esas hijas mías como traviesas huéspedes de un instante.

Podría decir, además, que este espacio virtual es un puente, por donde cruzo de alguna manera más allá del espacio que me acompaña, a veces en mi trabajo y otras en mi querido escritorio. Ustedes también cruzan y aprovecho este momento para expresar mi agradecimiento por sus palabras, sus alientos, sus presencias en estos bits que se extienden a estos instantes de mi vida. Gracias.

Les dejo un pequeño poema. Lo escribí en septiembre del año pasado y es una especie de ejercicio de palabras repetitivas. Les confieso que cuando lo leo me da algo de risa.

Redondeo

Algo de mí
que ya no soy
recuerda
eso que ya no eres
pero que fuiste
cuando yo era
eso de mí
que ya no es.

julio 01, 2009

Los dormidos

Los dormidos suelen tropezar con el sol mañanero
comerse los minutos
alisarse las ganas
y caminar a tientas por las calles,
atascadas de sueños podridos.


Ahí van, en manada
y se saludan
y sonríen
y dibujan cataratas en el tiempo.


Yo los vi,
cuando abrí los ojos.


Imagen: Sueño. Salvador Dalí


P.D. Hace un tiempo uno de mis poemas quedo finalista en la primera convocatoria del Premio de Poesía del editorial español Puente de Letras. Aquí les dejo unas fotos de la antología que hicieron para la ocasión y que incluye al poema ganador, la mención de honor y 14 finalistas.