Solo leí dos libros completos. En mi mesa de noche sigue la antología de Ann Sexton, que sigo leyendo de a poco. Y desde mediados de año leo un ensayo de casi 800 páginas sobre el populismo político, Amado Líder, de Diego Fonseca. Espero terminarlo en este mes de enero.
"Stat rosa pristina nomime, nomina nuda tenemus". ("De la primitiva rosa sólo nos queda el nombre, conservamos nombres desnudos"). El nombre de la Rosa, Umberto Eco.
enero 02, 2023
Libros de 2022
enero 01, 2023
1 de enero
Acaricio mis dragones. El fuego dormido. El fuego desatado. Abrazo a quien no sé si estará el próximo año para abrazar. Tomo la mano de la abuela. Todos cantan, baila, celebran. Pienso, no quiero que se vaya, no quiero que muera. Pero se irá, un día se irá y posiblemente estaré para despedirla. La vuelvo a abrazar, hundo mi nariz en su cuello. Huele a cobija recién lavada. Miro las arrugas en sus manos. Ojalá viva mucho, pero no sé si ese es su deseo. Ha vivido suficiente, 90 años. Pero quiero que viva, acurrucarme en la cobija recién lavada de su cuello.
marzo 14, 2022
En Minúscula
| Foto por Kelly Sikkema de Unsplash |
Este año, como casi siempre pasa, se abren puertas que no esperabas. En este caso, la puerta es para seguir publicando mis "desvaríos" sobre lo que observo y cómo lo observo.
La puerta me la abrieron en la revista cultural Minúsculas, un proyecto que le auguro todas la bienaventuranza.
Es una columna semanal. Pasen por allá a leerme y a leer todos los demás trabajos. Y también apúntense al podcast
enero 18, 2022
Pocas lecturas en 2021
Contrario a otros años, leí pocos libros.
Esto no significa que leyera poco, porque de leer, leo muchos documentos y textos en la web para fines laborales. Pero a lo que se refiere a leer libros por placer, gusto de leer, pues pocos fueron en comparación con otros años.
Y bueno, ya fuera de la queja, les comparto mi corta lista de lecturas del 2021. (La meta de este año es ver menos películas y documentales y leer más).
1. Poesía Completa Norberto James Rawlings. Nada mejor que empezar un año leyendo poesía, y mejor que sea de alguien como James, quien murió el 7 de enero de 2021 mientras leía sus poemas, y luego de tratar de entrevistarlo, algo que fue impedido por su condición delicada de salud. Leerlo es un viaje a una profunda mirada de las circunstancias sociales y políticas que le tocaron vivir. En sus poemas, las palabras se tornan espejos, en los que aborda lo que ve y siente como descendiente de cocolos, caribeño y migrante. "Tendrás derecho a preguntar/¿quién escribió esto?/Tendrás derecho a no llorar/-quizás-/como hacemos nosotros/en la entrada misma de las estaciones/detrás de cualquier pared no hoyada por las balas/no manchada por la sangre/libre de las consignas que proclamamos/continuamente/para que después de todo este llanto/sea justo la razón de tu risa".diciembre 20, 2021
Hitos
No sé si existen hitos de crecimiento para cuando superas la niñez y la adolescencia (aunque supongo que sí). Hitos sociales y culturales, pues sí, esos siguen hasta la muerte, la mayoría de las veces con criterios de camisa de fuerza o de formalidades caóticas o contradictorias entre sí.
He cumplido y desobedecido muchos hitos. Y algunos los he "descumplidos" luego de alcanzarlos. Esa azarosa manera de ser me ha dado y quitado, pero nunca me ha dejado vacía.
Hoy cumplo años, un hito formal, recurrente (se da todos los años en la misma fecha), calendarizado. Digamos que cumplir años es el hito de otros hitos. La edad para terminar la escuela, para trabajar, para casarse, para tener hijos, para madurar, para morir... Visto así, una lista de supermercado.
Con este me ha pasado como con otros hitos, no siempre calza con la lista de supermercado. O, y es lo más interesante, decides hacer tu propia lista de compras.
Así he ido por las góndolas, dejando y tomando, leyendo etiquetas, decidiendo y pagando para lo mejor y para lo peor esas decisiones, con lo que me ofrece el supermercado.
Un ir y venir de 41 años por las góndolas.
Hace un año atrás, para esta fecha, estaba enferma. No lo sabía ese día, pero me esperaban días de cirugía, pinchazos, reposo, semanas de tratamiento... Pero también me esperaban mudanzas, sorpresas, abrazos y apoyos.
Hoy no estoy enferma. Estoy ahora viendo el techo blanco, agradeciendo estar, reposada en el recuerdo reciente de los besos y abrazos de quienes estuvieron en las primeras horas de este día conmigo (mi madre, mi hijo, mi esposo).
Así que celebro de alguna manera haber sobrevivido y vivido sostenida y amada. Todo un hito.

