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enero 11, 2012

Los votos de Waldo


Descubrir lo que siento por usted, compañera a veces se me hace tan difícil; tratar de escribir mis promesas ha sido mucho más complicado. He tratado de escribirlas tantas veces desde que teníamos una fecha que no logro sentirme a gusto con ninguna de las ideas que llegan a mi cabeza desde entonces, como al final lo dejé para el último minuto, igual lo voy a intentar:

Prometo amarte, porque descubrir que amas a alguien como descubrí que te amo a veces puede contrariar todo lo que eres si no sabes madurarlo. Amarte no debe ser un sentimiento vocal, de esos que gritas como si fuera una medalla olímpica; espero que esta continuidad me lleve a amarte cada segundo un poco más hasta que la vida nos lo permita.

Prometo llevarte de la mano cada vez que lo necesites; dejar que tú hagas lo mismo; que seamos cómplices en cada mañana que nos llegue juntos, sin importar cuán difícil o incómodo sea. Sé bien que son acciones que hemos tomado desde aquella cocina que nos sirvió de puente un Octubre (Aylan!), pero nunca está demás extender las intenciones para siempre.

Prometo que lavaré los platos aunque lo odio, que me despertaré cuando los niños lloren en las madrugadas, prometo que aunque el Barcelona juegue la final de la Champions o el clásico contra el Madrid, siempre seremos primeros nosotros, eso sí, siempre que me lo notifiques por Alguacil con al menos 7 días de antelación.

Finalmente, te prometo que como nada en la vida es totalmente cierto, estoy casi seguro que estaremos juntos para siempre, pero por si cualquier cosa, siempre lo voy a intentar, como diría Calamaro: “Sentimentalmente para remediarlo, voy a quedarme contigo, para siempre”.

Te amo.