Hoy se cumplen cien años del nacimiento de Julio Cortázar. Aun no termino de leer a Rayuela.
Y no es porque no me guste del todo, porque hay una parte de su todo hasta ahora leído que no me engancha, sino por falta de tiempo. La leo a tropezones.
De lo leído me han gustado tres episodios: el de Berthe Trépat (desde la página 143 hasta la 175), el ambiente de tensión en el que todos sabían que Rocamadour estaba muerto, menos La Maga-Lucía (desde la página 204 a 235), y la hermosa carta que La Maga había escrito para su hijo (desde la página 256 a la 260).
Lo demás...lo demás no me ha agarrado, no me ha atrapado. Pasaba mis ojos sin ton ni son por las páginas. Líneas de un filosofar disperso sin mucho sentido para mí. El club de Horacio Oliveira es lo que más se me parece a un grupo de adolescentes sin mucho que hacer hablando cualquier asunto, solo por hablar.
Me cuenta la escritora Rosa Silverio que leyó a Rayuela con 17 años y que en esa época fue muy significativa para ella. Supongo que debí leerla en mi adolescencia, quizás hubiese conectado de manera más animosa con su historia y sus vericuetos estructurales. No lo sé. Me quedan pocas páginas y en algunos momentos me aburre.
Sin embargo, amo sus cuentos. Me encantan sus cuentos y para mí es lo mejor de lo mejor de Cortázar.
Hoy mucha gente ha escrito sobre él, a propósito de su centenario. Me quedo con algunas reseñas interesantes y descubrimientos. Entre las reseñas destaco una especie de relato-crónica Jacinto Rodríguez, un periodista mexicano que administra un la página "Tiranía Invisible", donde se relatan historias de escritores y otros protagonistas políticos mexicanos que fueron espiados y de lo que los reportes de espionaje dicen sobre ellos. Lo que escribe de Cortázar se construye precisamente sobre los reportes de espionaje que realizó la Dirección Federal de Seguridad de México al escritor desde mediados de la década 1960 hasta un año antes de su muerte. Este trabajo esta hermosamente diagramado. (Para leerlo den click en la imagen).
De los descubrimientos les comento que hoy me enteré que su primer libro fue un poemario que se llama Presencia y que entre ese libro y el siguiente, Bestiarios (su primer libro de cuentos), pasaron casi trece años. También descubrí hoy un texto político que me sacó una sonrisa, un artículo que envío en 1981 al Encuentro de los Intelectuales por la Soberanía de los Pueblos de Nuestra América, en Cuba, y que se titula "¡Qué poco revolucionario suele ser el lenguaje revolucionario!".
Y para finalizar este texto, que en cierta manera es un homenaje a Cortázar, les dejo un texto de mi amiga Sonia Tejada, que hace unos meses estuvo en Francia y escribió un hermoso relato sobre su búsqueda de la casa donde había vivido Cortázar en París. Disfruten: "Tras las huellas de Cortázar en París".
"Stat rosa pristina nomime, nomina nuda tenemus". ("De la primitiva rosa sólo nos queda el nombre, conservamos nombres desnudos"). El nombre de la Rosa, Umberto Eco.
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agosto 26, 2014
junio 15, 2014
Barcelona y Sopa de poetas
Estoy en Barcelona desde el pasado domingo. Aunque para ser más precisa, estoy en las cercanías de Barcelona, en Bellaterra, donde está el campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Estoy aquí en una experiencia de verano de tres semanas, por un máster den Comunicación y Educación que curso online por una beca que me concedió la Vicepresidencia de la República.
La primera semana ha sido muy intensa. Acostumbrar mi cuerpo a otra zona horaria, el programa del máster que inició enseguida, estos deseos de comerme cada esquina de Barcelona...cosa que mis pies acostumbrados a cortas distancias han resentido. Pero ya vamos tomando el ritmo.
Ayer visite a los soperos, a los cuatro mosqueteros de Sopa de Poetes, en la ciudad de Prat de Llobregat. Pepé, Oscar, Mariano y Ventura me regalaron uno de los días más deliciosos desde el mundito de la literatura, de ese lejano a los cánones, premios, cultura oficial y demás hierbas.
"La poesía es un atajo del lenguaje a la emoción". Gracias Oscar por la reflexión.
Les dejé mi poemario "pirata", de eso hablaré luego.
Una bonita sorpresa, cuando mencioné al escritor Frank Báez, Pepé me dijo "Sí, claro, he leído a Frank". Me alegré, sin duda.
Suspendí mi viaje a Madrid, el presupuesto no alcanza para tanto, prefiero usar lo que tengo para comerme a Barcelona, no se si a besos o a mordidas, pero trataré de hacerlo. Ya elaboré un ruta de librerías que quiero comerme...digo, conocer.
Aquí les dejo algunas fotos del encuentro con los soperos, tomadas por Pepé y Oscar. En unos días les compartiré mis notas sobre mi conversación con ellos.
P.D. Antes de salir de República Dominicana a Cataluña, en Listín Diario publicó una entrevista que me hiciera la periodista Yaniris López. La imagen de la entrevista fue la que compartió la periodista y escritora Themys Brito en su muro de Facebook. Para leer la entrevista le dan un click a la imagen :)
La primera semana ha sido muy intensa. Acostumbrar mi cuerpo a otra zona horaria, el programa del máster que inició enseguida, estos deseos de comerme cada esquina de Barcelona...cosa que mis pies acostumbrados a cortas distancias han resentido. Pero ya vamos tomando el ritmo.
Ayer visite a los soperos, a los cuatro mosqueteros de Sopa de Poetes, en la ciudad de Prat de Llobregat. Pepé, Oscar, Mariano y Ventura me regalaron uno de los días más deliciosos desde el mundito de la literatura, de ese lejano a los cánones, premios, cultura oficial y demás hierbas.
"La poesía es un atajo del lenguaje a la emoción". Gracias Oscar por la reflexión.
Les dejé mi poemario "pirata", de eso hablaré luego.
Una bonita sorpresa, cuando mencioné al escritor Frank Báez, Pepé me dijo "Sí, claro, he leído a Frank". Me alegré, sin duda.
Suspendí mi viaje a Madrid, el presupuesto no alcanza para tanto, prefiero usar lo que tengo para comerme a Barcelona, no se si a besos o a mordidas, pero trataré de hacerlo. Ya elaboré un ruta de librerías que quiero comerme...digo, conocer.
Aquí les dejo algunas fotos del encuentro con los soperos, tomadas por Pepé y Oscar. En unos días les compartiré mis notas sobre mi conversación con ellos.
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| Escuchando a Ventura Camacho, el cuarto mosquetero sopero. |
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| Una linda toma de Óscar mientras hablaba. |
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| Aquí con los cuatro soperos: Pepé, Mariano, Óscar y Ventura. |
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| Con los tres primeros mosqueteros de Sopa de Poetes. |
P.D. Antes de salir de República Dominicana a Cataluña, en Listín Diario publicó una entrevista que me hiciera la periodista Yaniris López. La imagen de la entrevista fue la que compartió la periodista y escritora Themys Brito en su muro de Facebook. Para leer la entrevista le dan un click a la imagen :)
enero 09, 2014
Aniversarios literarios del 2014
Hay varios "acontecimientos literarios" que están de aniversario este año. Como se me hizo tarde para felicitar, ya ni lo de la Vieja Belén vale para esta altura de juego, pues dejo esto aquí, los aniversarios literarios del 2014 que me interesan.
Cien años del nacimiento de Octavio Paz. Lo único que he leído de él es "La llama doble". Lo recomiendo. Me gustaría releerlo. Paz nació en la ciudad de México el 31 de marzo de 1914. Ganó el Nobel de Literatura en 1990.
Cien años del nacimiento de Julio Cortázar. Aunque no lo crean no he leído Rayuela. Tengo esa novela en casa, nueva, envuelta en su plástico. La voy a leer este año en su honor. Cortázar nació en Bélgica el 26 de agosto de 1914. Cuando puedan vean está hermosura que hizo la revista Orsai sobre su cuento "Casa tomada". Le dan click a la imagen para ver la "Arquitectura de Casa Tomada"
Cien años del nacimiento de William Burroughs (Generación Beat): No he leído nada de ninguno de los que pertenecieron a esta generación literaria norteamericana. Eso me lo debo. Tengo la sospecha, por algunas referencias que he leído, que sería bueno leerlos. El señor Burroughs nació en Missouri, Estados Unidos, el 5 de febrero de 1914.
El cumpleaños número cien del "antipoeta" Nicanor Parra. Si su salud marcha bien y la muerte, parte de la vida, no lo reclama antes, Parra cumplirá cien años (definitivamente este es el año de los centenarios). Parra nació en Chile el 5 de septiembre de 1914. Aquí, un poema.
Cambios de nombre
A los amantes de las bellas letras
Hago llegar mis mejores deseos
Voy a cambiar de nombre a algunas cosas.
Mi posición es ésta :
El poeta no cumple su palabra
Si no cambia los nombres de las cosas.
¿Con qué razón el sol
Ha de seguir llamándose sol?
¡Pido que se llame Micifuz
El de las botas de cuarenta leguas!
¿Mis zapatos parecen ataúdes?
Sepan que desde hoy en adelante
Los zapatos se llaman ataúdes.
Comuníquese, anótese y publíquese
Que los zapatos han cambiado de nombre :
Desde ahora se llaman ataúdes.
Bueno, la noche es larga
Todo poeta que se estime a sí mismo
Debe tener su propio diccionario
Y antes que se me olvide
Al propio dios hay que cambiarle nombre
Que cada cual lo llame como quiera :
Es es un problema personal.
Cien años del nacimiento de Octavio Paz. Lo único que he leído de él es "La llama doble". Lo recomiendo. Me gustaría releerlo. Paz nació en la ciudad de México el 31 de marzo de 1914. Ganó el Nobel de Literatura en 1990.
Cien años del nacimiento de Julio Cortázar. Aunque no lo crean no he leído Rayuela. Tengo esa novela en casa, nueva, envuelta en su plástico. La voy a leer este año en su honor. Cortázar nació en Bélgica el 26 de agosto de 1914. Cuando puedan vean está hermosura que hizo la revista Orsai sobre su cuento "Casa tomada". Le dan click a la imagen para ver la "Arquitectura de Casa Tomada"
Cien años del nacimiento de William Burroughs (Generación Beat): No he leído nada de ninguno de los que pertenecieron a esta generación literaria norteamericana. Eso me lo debo. Tengo la sospecha, por algunas referencias que he leído, que sería bueno leerlos. El señor Burroughs nació en Missouri, Estados Unidos, el 5 de febrero de 1914.
El cumpleaños número cien del "antipoeta" Nicanor Parra. Si su salud marcha bien y la muerte, parte de la vida, no lo reclama antes, Parra cumplirá cien años (definitivamente este es el año de los centenarios). Parra nació en Chile el 5 de septiembre de 1914. Aquí, un poema.
Cambios de nombre
A los amantes de las bellas letras
Hago llegar mis mejores deseos
Voy a cambiar de nombre a algunas cosas.
Mi posición es ésta :
El poeta no cumple su palabra
Si no cambia los nombres de las cosas.
¿Con qué razón el sol
Ha de seguir llamándose sol?
¡Pido que se llame Micifuz
El de las botas de cuarenta leguas!
¿Mis zapatos parecen ataúdes?
Sepan que desde hoy en adelante
Los zapatos se llaman ataúdes.
Comuníquese, anótese y publíquese
Que los zapatos han cambiado de nombre :
Desde ahora se llaman ataúdes.
Bueno, la noche es larga
Todo poeta que se estime a sí mismo
Debe tener su propio diccionario
Y antes que se me olvide
Al propio dios hay que cambiarle nombre
Que cada cual lo llame como quiera :
Es es un problema personal.
diciembre 08, 2013
Entrevista con José Ovejero
Dos días transcribiendo. Obvio, la entrevista salió cortada, editada, en el impreso del Diario Libre, periódico donde trabajo.
Me gusta entrevistar, mucho. Y las entrevistas se me vuelven buenas conversaciones. Aunque en este caso, con José Ovejero, sentí que estaba como algo cansado. Supongo que la razón era porque andaba de gira promocional, dígamos así, de su novele "La invención del amor", ganadora del premio Alfaguara de este año.
Leí la novela. Es una premisa interesante. No la de inventar el amor, sino de inventarlo sobre alguien que no conoces ni podrás jamás conocer.
Aquí publico la entrevista sin editar, completa.
"El amor nos los inventamos cada vez que nos enamoramos"
Por Argénida Romero
SD. ¿El amor es o se crea? ¿Se puede crear cuando las circunstancias y la soledad no dejan otro camino? ¿Y hasta cuando el objeto del amor ya no existe? Son las preguntas que reflexiona las acciones de Samuel, el personaje central de la novela "La invención del amor", del escritor español José Ovejero, quien conversó con DL sobre su obra y las vivencias que las acompañan.
Parafraseando el título y el contenido de su novela… ¿Es posible inventar el amor?
(Risas) Pues te daré la respuesta que he dado en estos días, cuando me han preguntado algo parecido. El amor nos los inventamos cada vez que nos enamoramos. Inventamos al otro, al que no conocemos normalmente o conocemos demasiado poco y lo inventamos para proyectar sobre él nuestras necesidades, nuestros deseos. Y nos inventamos para el otro. Nos hacemos más seductores, ocultamos esas partes de nosotros porque sabemos que pueden no gustar, entonces en cualquier enamoramiento hay un proceso de invención. En la novela Samuel lleva esa invención mucho más lejos, puesto se enamora de alguien que no conocía ni podrá conocer, pero el mecanismo es el mismo
Samuel parece llevar un discurso filosófico del amor a lo largo de toda la novela, pero también un discurso sobre su lugar en la vida, de un hombre que busca su lugar. ¿Buscó también plantear esa búsqueda de sentido en su novela?
En “La invención del amor” hay una reflexión más amplia que no tiene que ver con el amor, que tiene que ver con la soledad, de cómo vivimos, con que nos conformamos, de cómo nos vamos adaptando a una situación en que quizás no somos felices pero, bueno, no estamos mal del todo. Entonces lo que pasa que no es tanto algo buscado como algo que va saliendo según voy construyendo el personaje y lo pongo a reflexionar, lo pongo un poco a actuar también y reflexionar sobre cómo actúa. Es algo que lo va dando la propia dinámica de la novela, no es que yo tuviese previamente una teoría que quería contar al público, sino que utilizó la novela para pensar yo mismo sobre cosas que a mí me parecen interesantes y que pueden llegar al lector en medio de una ficción.
Diría que Samuel y Carina, sus personajes principales, expresan ese desasosiego existencial del hombre y la mujer de este siglo
La insatisfacción, creo que sí. El haber vivido una vida que te parece que no es esa la que hubieras querido vivir y, como decía, que te has ido conformando poco a poco y quizás lo que los une es precisamente una especie de envidia o de deseo de Clara, que es quien no se ha conformado. Es verdad que ha acabado mal por casualidad, por un accidente, pero es la única de ellos que se ha arriesgado a vivir de verdad lo que quería vivir. Creo que es lo primero que une a Samuel y a Carina. Esa concepción de que a veces la vida es una sucesión aceptaciones, de cosas que quizás uno no quería aceptar pero que poco a poco vas entrando en cierto juego y en cierta edad te encuentras atrapado.
Dicen que las historias literarias tienen un poco de su creador, ¿Qué tanto hay de usted en “La invención del amor”?
De mí en “La invención del amor” hay bastante, lo que no hay que confundir con que Samuel sea yo, quiere decir que hay partes de mi experiencia. De entrada todo el ambiente de la novela, el barrio, la casa, incluso los vecinos son un poco parte de mi experiencia. Yo vivo en ese barrio, yo veo lo mismo que ve Samuel cuando sale a la calle. Y luego en conjunto hay una reflexión sobre la realidad, sobre el amor, sobre los sentimientos, sobre cómo nos engañamos que en buena medida comparto con Samuel. Luego hay una serie de cosas de Samuel con las que no estoy de acuerdo, pero no se trata de utilizar a Samuel para decir lo que pienso, sino para que diga cosas que pueden afectar al lector de alguna manera, positiva o negativamente, lo hagan removerse y pensar ¿y yo? ¿Cómo vivo esto?
Ahora que comenta eso que va o no va de un escritor con su personaje, ¿entiende que el escritor debe comprometerse con alguna ideología, algún objetivo social, a través de su literatura o no?
El escritor debe escribir bien, es su primera misión. No creo que se pueda pedir que Kafka sea un escritor comprometido. No. A no ser que entiendas el compromiso con algo amplio, un compromiso con el ser humano, no compromisos políticos específicamente. En mis novelas hay política, porque a mí me interesa, hay un trasfondo político-social con frecuencia, pero yo no creo que pueda exigirse, y menos a un escritor, ese trabajo. Si me interesa en general una literatura que tiene ese compromiso más amplio, con el ser humano, con la indagación de lo que somos, con mostrar cosas quizás no fáciles de ver. Eso sí, pero no más allá de ello. La literatura puede ser muchas cosas.
Usted ha escrito en varios géneros, ha escrito poesía, narrativa, ensayo. ¿Cuál prefiere?
Supongo que el que estoy escribiendo ahora (risas). Salvo en el teatro, que me encuentro muy inseguro, con todos los demás si te diría eso. Lo que estoy escribiendo en este momento es lo que me apasiona. SI me pongo a escribir poesía y me gusta mucho hacerlo, quizás no lo hago con mucha frecuencia, quizás porque tengo menos atracción natural a la poesía que hacía la novela, el cuento, el ensayo. Pero cuando estoy en ello me da igual, es escribir, es intentar contar, es intentar utilizar el lenguaje para expresar y cada género es una herramienta distinta.
¿Es de los escritores que se sientan a redactar con un estructura previa de hacia dónde va su historia o de los que inician con una estructura de partida pero dicen que no saben hacia dónde van?
Normalmente no sé qué va a pasar en mis novelas, no sé qué personajes van a aparecer, lo voy descubriendo según escribo. Cuando dicto talleres de escritura creativa les digo a mis alumnos que creen una estructura que apoye los personajes, que ideen un final. Ellos me preguntan que si lo hago y les digo “no, yo no”. Pero sin embargo es una buena manera de aprender a escribir, porque al principio estás muy inseguro y si no tienes una estructura te puedes perderte fácilmente, puedes bloquearte. Pero cuando tienes la seguridad de que lo que escribes va a salir adelante, entonces me parece que es más enriquecedor partir de un plan.
¿Se puede enseñar a alguien a ser escritor?
Ser escritor, creo, se compone de dos partes. Una, tener una visión original, lo que significa, que sea profunda de la realidad, y otra que sepas expresarla. Lo primero es muy difícil de enseñar. Lo tienes o no lo tienes. Tiene que ver con tu experiencia, con tu inteligencia, con tu capacidad de implicación, con tu capacidad también para engañarte ante cosas que no ves si no te engañas y con un montón de cosas que tienen que ver con la capacidad de cada uno. En eso puedes ayudar un poquito, pero muy poquito. Con las herramientas, con la técnica, ahí sí creo que puedes enseñar posibilidades que no se le ocurren a uno, atajo, quizás a evitar ciertos errores, a reflexionar sobre ciertas técnicas y por eso doy clases de escritura creativa. Pero siempre advierto de que yo no voy a hacer un gran escritor de alguien que no pudiese serlo por sí mismo.
Escritores que aprenden, pero que hay del libro como medio, el libro de papel. En este presente en que se vaticina su fin, con las crisis de las librerías ¿Qué cree de su futuro?
El libro en papel irá despareciendo poco a poco. Pienso que no desaparecerá del todo. Siempre quedarán ciertos amantes de los libros. Si hay gente que colecciona sellos por qué no va haber gente que compre libros. No hay cosa más inútil y absurda que los sellos (risas). Será una minoría de compradores de libros en papel y los demás leerán en libros electrónicos. Puede gustarnos o no, pero es como decir que los carros de caballo eran más románticos que el tren, pero el tren va más lejos y más rápido y lleva más gente. Lo práctico se impone y el libro electrónico es práctico.
¿Qué aconsejaría entonces a los libreros?
Dos cosas. Abre tu librería y por un bar en ella…
¿Un bar?
Sí, un bar para tomar café, para tomar vino. Bueno, tres cosas. Una, esa. Dos, has una selección personal de los libros. Es decir, no lleves lo que lleva todo el mundo, sino que quien vaya a tu librería sepa que va a encontrar un determinado criterio. Tres, organiza muchos actos. Talleres, conferencias, cursos, literatura para niños. En España han cerrado muchas librerías, pero se han abierto muchas nuevas y las que funcionan son las que cumplen esos criterios. Son librerías activísimas en Madrid, que son las que más conozco con un bar donde puedes quedar con tus amigos, tomar algo y de paso hojeas un libro y quizás lo compras. Vas a un taller, llevas a tu niño a hacer actividades y esas son las librerías que están funcionando.
¿Y las bibliotecas? ¿También deben modificar su presencia?
Al algo evidente que modifica la función de las bibliotecas que es el acceso en línea, que hace que esos espacios inmensos, como son la mayoría de las bibliotecas, vayan perdiendo su función una vez que sus fondos estén en línea la gente no se va a desplazar a las bibliotecas, por lo que está claro que habrá un proceso de transformación también.
En el mercado del libro, ¿es un tema de bestsellers o de calidad? Hay quien dice que hay que escribir para vender…
Me parece una profesión muy digna, igual que el que fabrica mesas y dice que hará una mesa que se adapte al gusto del público, una mesa que se compre. Pues hay libros que están hechos para eso. Me parece muy bien y creo que es un objeto distinto del libro que no se crea para satisfacer una demanda. Me parece que la mejor literatura es la que no está pensada en función del lector, sino en función de sí misma. De buscar, de investigar, de crear algo completamente nuevo, y si creas algo completamente nuevo no sabes si va a gustar, pero sino te limitas a satisfacer una necesidad y a repetir una y otra vez modelos parecidos. No tienen que desaparecer los bestseller, lo que creo es que son dos objetos distintos.
Con esta novela usted ganó el premio Alfaguara este año. ¿Cuál cree que sea la importancia de los premios?
Yo me presentó a premios porque me parecen útiles, me permiten vivir mejor de lo que viviría sin ellos, porque dan más dinero que lo que puedes recibir de cualquier anticipo para publicar, o bien porque te abren ciertas puertas. Cuando quería marcharme de la editorial donde estaba, para abrirme otras posibilidades. Y luego algo concreto, con el Anagrama de Ensayo que gané el año pasado, que tiene poco dinero pero te concede cierto prestigio, sobre todo para un escritor de ficción como yo ganar un premio de ensayo de ese tipo está bien y me alegra mucho que se me considerará merecedor de ese premio. Claro que influye la suerte, quien era l jurado, que humor tenían, cuáles son sus gustos…pero está bien. Los premios sencillamente me han abierto algunas puertas y me permiten vivir más tranquilo.
¿Qué le aconsejaría a alguien que quiere, o busca, trata de ser escritor?
Que lea, creo que eso es obvio. Ver que hacen otros. Buscar la originalidad está bien pero uno siempre tendrá influencias y estaría bien buscar cuales podrían ser mis propias influencias, saber qué es lo que a uno le interesa realmente en la literatura. Y luego lo otro, que también es algo evidente, no dejar. Es difícil que te habrán paso, el mercado es muy reducido, pero si quieres escribir, escribe. Yo escribí durante muchos años sin que nadie le interesase lo que hacía, pero si es lo que quieres hacer no te dejes desanimar.
Desde su punto de vista para qué sirve la literatura en un mundo como el de hoy, que parece apostar a lo efectivo, en lo inmediato.
La mala literatura sirve para escapar de la realidad, para irte a vivir al mundo donde las historias terminan bien, donde el bueno al final se lleva la chica, y el malo muere. Eso nos permite escaparnos y entretenernos un rato. Esa es la mala literatura, la literatura conservadora. Para mí la buena literatura lo que hace es ampliar la experiencia del lector y ponerle más en contacto con su propia vida. Crear mundos de ficción a los que va el lector porque ahí va a encontrar el acceso a ideas, a emociones, que tienen que ver con la propia experiencia. La literatura no debe suplantar la vida, sino que debe ensancharla.
¿Qué piensa sobre la situación actual en España?
Vivimos una época de crisis económica, política y social. Una crisis de esperanza, de confianza en el sistema político. De la crisis económica se podrá ir saliendo poco a poco, de todas las demás se puede salir recuperando la confianza en el sistema, pero para recuperar esa confianza se necesita una renovación. Creo que esa renovación no se va a hacer desde el Parlamento, sino que es necesaria la presión de la calle, la presión de los manifestantes, que se denuncie desde la calle en las manifestaciones masivas, la corrupción y la política de desahucios es lo que me parece que está arrojando más resultados. Y espero que seamos capaces de mantener esos procesos en las calles.
Me gusta entrevistar, mucho. Y las entrevistas se me vuelven buenas conversaciones. Aunque en este caso, con José Ovejero, sentí que estaba como algo cansado. Supongo que la razón era porque andaba de gira promocional, dígamos así, de su novele "La invención del amor", ganadora del premio Alfaguara de este año.
Leí la novela. Es una premisa interesante. No la de inventar el amor, sino de inventarlo sobre alguien que no conoces ni podrás jamás conocer.
Aquí publico la entrevista sin editar, completa.
"El amor nos los inventamos cada vez que nos enamoramos"
Por Argénida Romero
SD. ¿El amor es o se crea? ¿Se puede crear cuando las circunstancias y la soledad no dejan otro camino? ¿Y hasta cuando el objeto del amor ya no existe? Son las preguntas que reflexiona las acciones de Samuel, el personaje central de la novela "La invención del amor", del escritor español José Ovejero, quien conversó con DL sobre su obra y las vivencias que las acompañan.
Parafraseando el título y el contenido de su novela… ¿Es posible inventar el amor?
(Risas) Pues te daré la respuesta que he dado en estos días, cuando me han preguntado algo parecido. El amor nos los inventamos cada vez que nos enamoramos. Inventamos al otro, al que no conocemos normalmente o conocemos demasiado poco y lo inventamos para proyectar sobre él nuestras necesidades, nuestros deseos. Y nos inventamos para el otro. Nos hacemos más seductores, ocultamos esas partes de nosotros porque sabemos que pueden no gustar, entonces en cualquier enamoramiento hay un proceso de invención. En la novela Samuel lleva esa invención mucho más lejos, puesto se enamora de alguien que no conocía ni podrá conocer, pero el mecanismo es el mismo
Samuel parece llevar un discurso filosófico del amor a lo largo de toda la novela, pero también un discurso sobre su lugar en la vida, de un hombre que busca su lugar. ¿Buscó también plantear esa búsqueda de sentido en su novela?
En “La invención del amor” hay una reflexión más amplia que no tiene que ver con el amor, que tiene que ver con la soledad, de cómo vivimos, con que nos conformamos, de cómo nos vamos adaptando a una situación en que quizás no somos felices pero, bueno, no estamos mal del todo. Entonces lo que pasa que no es tanto algo buscado como algo que va saliendo según voy construyendo el personaje y lo pongo a reflexionar, lo pongo un poco a actuar también y reflexionar sobre cómo actúa. Es algo que lo va dando la propia dinámica de la novela, no es que yo tuviese previamente una teoría que quería contar al público, sino que utilizó la novela para pensar yo mismo sobre cosas que a mí me parecen interesantes y que pueden llegar al lector en medio de una ficción.
Diría que Samuel y Carina, sus personajes principales, expresan ese desasosiego existencial del hombre y la mujer de este siglo
La insatisfacción, creo que sí. El haber vivido una vida que te parece que no es esa la que hubieras querido vivir y, como decía, que te has ido conformando poco a poco y quizás lo que los une es precisamente una especie de envidia o de deseo de Clara, que es quien no se ha conformado. Es verdad que ha acabado mal por casualidad, por un accidente, pero es la única de ellos que se ha arriesgado a vivir de verdad lo que quería vivir. Creo que es lo primero que une a Samuel y a Carina. Esa concepción de que a veces la vida es una sucesión aceptaciones, de cosas que quizás uno no quería aceptar pero que poco a poco vas entrando en cierto juego y en cierta edad te encuentras atrapado.
Dicen que las historias literarias tienen un poco de su creador, ¿Qué tanto hay de usted en “La invención del amor”?
De mí en “La invención del amor” hay bastante, lo que no hay que confundir con que Samuel sea yo, quiere decir que hay partes de mi experiencia. De entrada todo el ambiente de la novela, el barrio, la casa, incluso los vecinos son un poco parte de mi experiencia. Yo vivo en ese barrio, yo veo lo mismo que ve Samuel cuando sale a la calle. Y luego en conjunto hay una reflexión sobre la realidad, sobre el amor, sobre los sentimientos, sobre cómo nos engañamos que en buena medida comparto con Samuel. Luego hay una serie de cosas de Samuel con las que no estoy de acuerdo, pero no se trata de utilizar a Samuel para decir lo que pienso, sino para que diga cosas que pueden afectar al lector de alguna manera, positiva o negativamente, lo hagan removerse y pensar ¿y yo? ¿Cómo vivo esto?
Ahora que comenta eso que va o no va de un escritor con su personaje, ¿entiende que el escritor debe comprometerse con alguna ideología, algún objetivo social, a través de su literatura o no?
El escritor debe escribir bien, es su primera misión. No creo que se pueda pedir que Kafka sea un escritor comprometido. No. A no ser que entiendas el compromiso con algo amplio, un compromiso con el ser humano, no compromisos políticos específicamente. En mis novelas hay política, porque a mí me interesa, hay un trasfondo político-social con frecuencia, pero yo no creo que pueda exigirse, y menos a un escritor, ese trabajo. Si me interesa en general una literatura que tiene ese compromiso más amplio, con el ser humano, con la indagación de lo que somos, con mostrar cosas quizás no fáciles de ver. Eso sí, pero no más allá de ello. La literatura puede ser muchas cosas.
Usted ha escrito en varios géneros, ha escrito poesía, narrativa, ensayo. ¿Cuál prefiere?
Supongo que el que estoy escribiendo ahora (risas). Salvo en el teatro, que me encuentro muy inseguro, con todos los demás si te diría eso. Lo que estoy escribiendo en este momento es lo que me apasiona. SI me pongo a escribir poesía y me gusta mucho hacerlo, quizás no lo hago con mucha frecuencia, quizás porque tengo menos atracción natural a la poesía que hacía la novela, el cuento, el ensayo. Pero cuando estoy en ello me da igual, es escribir, es intentar contar, es intentar utilizar el lenguaje para expresar y cada género es una herramienta distinta.
¿Es de los escritores que se sientan a redactar con un estructura previa de hacia dónde va su historia o de los que inician con una estructura de partida pero dicen que no saben hacia dónde van?
Normalmente no sé qué va a pasar en mis novelas, no sé qué personajes van a aparecer, lo voy descubriendo según escribo. Cuando dicto talleres de escritura creativa les digo a mis alumnos que creen una estructura que apoye los personajes, que ideen un final. Ellos me preguntan que si lo hago y les digo “no, yo no”. Pero sin embargo es una buena manera de aprender a escribir, porque al principio estás muy inseguro y si no tienes una estructura te puedes perderte fácilmente, puedes bloquearte. Pero cuando tienes la seguridad de que lo que escribes va a salir adelante, entonces me parece que es más enriquecedor partir de un plan.
¿Se puede enseñar a alguien a ser escritor?
Ser escritor, creo, se compone de dos partes. Una, tener una visión original, lo que significa, que sea profunda de la realidad, y otra que sepas expresarla. Lo primero es muy difícil de enseñar. Lo tienes o no lo tienes. Tiene que ver con tu experiencia, con tu inteligencia, con tu capacidad de implicación, con tu capacidad también para engañarte ante cosas que no ves si no te engañas y con un montón de cosas que tienen que ver con la capacidad de cada uno. En eso puedes ayudar un poquito, pero muy poquito. Con las herramientas, con la técnica, ahí sí creo que puedes enseñar posibilidades que no se le ocurren a uno, atajo, quizás a evitar ciertos errores, a reflexionar sobre ciertas técnicas y por eso doy clases de escritura creativa. Pero siempre advierto de que yo no voy a hacer un gran escritor de alguien que no pudiese serlo por sí mismo.
Escritores que aprenden, pero que hay del libro como medio, el libro de papel. En este presente en que se vaticina su fin, con las crisis de las librerías ¿Qué cree de su futuro?
El libro en papel irá despareciendo poco a poco. Pienso que no desaparecerá del todo. Siempre quedarán ciertos amantes de los libros. Si hay gente que colecciona sellos por qué no va haber gente que compre libros. No hay cosa más inútil y absurda que los sellos (risas). Será una minoría de compradores de libros en papel y los demás leerán en libros electrónicos. Puede gustarnos o no, pero es como decir que los carros de caballo eran más románticos que el tren, pero el tren va más lejos y más rápido y lleva más gente. Lo práctico se impone y el libro electrónico es práctico.
¿Qué aconsejaría entonces a los libreros?
Dos cosas. Abre tu librería y por un bar en ella…
¿Un bar?
Sí, un bar para tomar café, para tomar vino. Bueno, tres cosas. Una, esa. Dos, has una selección personal de los libros. Es decir, no lleves lo que lleva todo el mundo, sino que quien vaya a tu librería sepa que va a encontrar un determinado criterio. Tres, organiza muchos actos. Talleres, conferencias, cursos, literatura para niños. En España han cerrado muchas librerías, pero se han abierto muchas nuevas y las que funcionan son las que cumplen esos criterios. Son librerías activísimas en Madrid, que son las que más conozco con un bar donde puedes quedar con tus amigos, tomar algo y de paso hojeas un libro y quizás lo compras. Vas a un taller, llevas a tu niño a hacer actividades y esas son las librerías que están funcionando.
¿Y las bibliotecas? ¿También deben modificar su presencia?
Al algo evidente que modifica la función de las bibliotecas que es el acceso en línea, que hace que esos espacios inmensos, como son la mayoría de las bibliotecas, vayan perdiendo su función una vez que sus fondos estén en línea la gente no se va a desplazar a las bibliotecas, por lo que está claro que habrá un proceso de transformación también.
En el mercado del libro, ¿es un tema de bestsellers o de calidad? Hay quien dice que hay que escribir para vender…
Me parece una profesión muy digna, igual que el que fabrica mesas y dice que hará una mesa que se adapte al gusto del público, una mesa que se compre. Pues hay libros que están hechos para eso. Me parece muy bien y creo que es un objeto distinto del libro que no se crea para satisfacer una demanda. Me parece que la mejor literatura es la que no está pensada en función del lector, sino en función de sí misma. De buscar, de investigar, de crear algo completamente nuevo, y si creas algo completamente nuevo no sabes si va a gustar, pero sino te limitas a satisfacer una necesidad y a repetir una y otra vez modelos parecidos. No tienen que desaparecer los bestseller, lo que creo es que son dos objetos distintos.
Con esta novela usted ganó el premio Alfaguara este año. ¿Cuál cree que sea la importancia de los premios?
Yo me presentó a premios porque me parecen útiles, me permiten vivir mejor de lo que viviría sin ellos, porque dan más dinero que lo que puedes recibir de cualquier anticipo para publicar, o bien porque te abren ciertas puertas. Cuando quería marcharme de la editorial donde estaba, para abrirme otras posibilidades. Y luego algo concreto, con el Anagrama de Ensayo que gané el año pasado, que tiene poco dinero pero te concede cierto prestigio, sobre todo para un escritor de ficción como yo ganar un premio de ensayo de ese tipo está bien y me alegra mucho que se me considerará merecedor de ese premio. Claro que influye la suerte, quien era l jurado, que humor tenían, cuáles son sus gustos…pero está bien. Los premios sencillamente me han abierto algunas puertas y me permiten vivir más tranquilo.
¿Qué le aconsejaría a alguien que quiere, o busca, trata de ser escritor?
Que lea, creo que eso es obvio. Ver que hacen otros. Buscar la originalidad está bien pero uno siempre tendrá influencias y estaría bien buscar cuales podrían ser mis propias influencias, saber qué es lo que a uno le interesa realmente en la literatura. Y luego lo otro, que también es algo evidente, no dejar. Es difícil que te habrán paso, el mercado es muy reducido, pero si quieres escribir, escribe. Yo escribí durante muchos años sin que nadie le interesase lo que hacía, pero si es lo que quieres hacer no te dejes desanimar.
Desde su punto de vista para qué sirve la literatura en un mundo como el de hoy, que parece apostar a lo efectivo, en lo inmediato.
La mala literatura sirve para escapar de la realidad, para irte a vivir al mundo donde las historias terminan bien, donde el bueno al final se lleva la chica, y el malo muere. Eso nos permite escaparnos y entretenernos un rato. Esa es la mala literatura, la literatura conservadora. Para mí la buena literatura lo que hace es ampliar la experiencia del lector y ponerle más en contacto con su propia vida. Crear mundos de ficción a los que va el lector porque ahí va a encontrar el acceso a ideas, a emociones, que tienen que ver con la propia experiencia. La literatura no debe suplantar la vida, sino que debe ensancharla.
¿Qué piensa sobre la situación actual en España?
Vivimos una época de crisis económica, política y social. Una crisis de esperanza, de confianza en el sistema político. De la crisis económica se podrá ir saliendo poco a poco, de todas las demás se puede salir recuperando la confianza en el sistema, pero para recuperar esa confianza se necesita una renovación. Creo que esa renovación no se va a hacer desde el Parlamento, sino que es necesaria la presión de la calle, la presión de los manifestantes, que se denuncie desde la calle en las manifestaciones masivas, la corrupción y la política de desahucios es lo que me parece que está arrojando más resultados. Y espero que seamos capaces de mantener esos procesos en las calles.
octubre 10, 2013
Otra nobel por conocer
Las apuestas del Nobel de Literatura nunca faltan.
Hoy, perdieron las fichas de siempre y obtuvo el galardón una desconocida para la gran mayoría.
A pesar de que el Nobel de Literatura tiene sus bemoles (que si es político, que si responde a estos intereses, que se lo merecía más aquel o aquella...), lo que me gusta de que gane un desconocido o desconocida por mí es que este galardón me invita a conocerlo.
Alice Munro es mujer, canadiense y cuentista. El editor de Espectáculo y Cultura del periódico donde trabajo me dijo que, además, vive por temporadas en Cartagena de Indias, en Colombia, donde ha escrito varios de sus libros. Es todo lo que sé sobre ella.
Gracias a Elisa, una amiga madre que vive en Estados Unidos, recibí hoy en formato PDF cuatro de sus libros. La puerta para conocer el mundo que resume en sus letras.
Anotada y pendiente.
Hoy, perdieron las fichas de siempre y obtuvo el galardón una desconocida para la gran mayoría.
A pesar de que el Nobel de Literatura tiene sus bemoles (que si es político, que si responde a estos intereses, que se lo merecía más aquel o aquella...), lo que me gusta de que gane un desconocido o desconocida por mí es que este galardón me invita a conocerlo.
![]() |
| Alice Munro (Andrew Testa/Rex). |
Alice Munro es mujer, canadiense y cuentista. El editor de Espectáculo y Cultura del periódico donde trabajo me dijo que, además, vive por temporadas en Cartagena de Indias, en Colombia, donde ha escrito varios de sus libros. Es todo lo que sé sobre ella.
Gracias a Elisa, una amiga madre que vive en Estados Unidos, recibí hoy en formato PDF cuatro de sus libros. La puerta para conocer el mundo que resume en sus letras.
Anotada y pendiente.
septiembre 08, 2013
El "hasta luego" de Yola Yelou
Se nos acaban los espacios culturales.
Hoy me tocó recibir un correo electrónico que me dejo un sabor a tristeza dominguera.
El programa cultural de televisión Yola Yelou, producido y conducido por el periodista y escritor Luis Martín Gómez, dijo adiós tras cinco años de existencia. El programa, de media hora de duración, era transmitido por el canal 37.
Uno menos que se suma a las revistas, suplementos y espacios en la radio y la televisión que ya no existen.
Gracias Luis Martín por el esfuerzo y dedicación.
Pero como el internet nos permite sobrevivir más allá de la vida, y eso incluye a los espacios que ya no están, aquí les dejo el enlace del canal de Youtube de Yola Yelou para que disfruten de lo mucho que aportó y que queda ahí para nuestro disfrute y referencia. Este es su blog
Habrá que pensar en espacios alternativos para seguir dando a conocer mucho de lo que hay en el mundo literario, artístico y musical más allá de las modas y lo inmediato.
Seguimos.
agosto 30, 2013
El cuento infantil de Farah
Retorno de mis vacaciones a mi querido blog de literatura para hacer una invitación.
La escritora, gestora cultural, amiga y mujer de batallas y flores, Farah Hallal, podrá a circular el sábado 7 de septiembre su cuento infantil "Sábado de ranas". El libro fue editado por Alfaguara y la puesta en circulación estará integrada a una actividad infantil abierta a todo público.
La actividad será en la Librería Cuesta a las 11:00 de la mañana.
Allá nos vemos.
La escritora, gestora cultural, amiga y mujer de batallas y flores, Farah Hallal, podrá a circular el sábado 7 de septiembre su cuento infantil "Sábado de ranas". El libro fue editado por Alfaguara y la puesta en circulación estará integrada a una actividad infantil abierta a todo público.
La actividad será en la Librería Cuesta a las 11:00 de la mañana.
Allá nos vemos.
julio 01, 2013
Sobre las editoriales
La semana pasada fui entrevista junto a los escritores Rey Andujar, Alexéi Tellerías, Luis Reynaldo Pérez y Michelle Ricardo (digo junto porque todos opinamos para el mismo artículo, aunque las entrevista fueron individuales) sobre un tema algo peliagudo e interesante: las editoriales.
Creo que solo me he referido al asunto cuando escribí sobre mi experiencia con mi primer y único poemario publicado el día que enlace sus versiones en PDF y Kindle para los lectores de este blog.
Aquí les dejo mis respuestas a las preguntas de la periodista Indhira Suero, para la sección Ventanas del Listín Diario. Al final dejo el enlace del artículo.
REINVENTAR LAS EDITORIALES
¿Qué opina sobre el mercado editorial en RD?
Si pienso en su definición, en lo que debe ser una editorial con relación a un escritor y a un público lector, más que un mercado editorial, existe un mercado de imprenta. Se supone que un editorial acoge escritos, sea por la vía que le lleguen, los examina, decide que publicar y que no, acompaña al escritor en el proceso de publicación…en República Dominicana parece que la prioridad editorial es la cantidad.
¿Cómo hacer que la demanda por los libros de autores dominicanos crezca en la población?
No sé si se deba hacer algo para que se lean más autores dominicanos pensando en demanda, pensando desde el mercado, como si se hablara de venta de víveres o carros. Creo que lo primordial es enseñar a leer y que desde la enseñanza se aprenda a amar lo que se lee. Las bibliotecas, esos abandonados y cada vez más escasos espacios, me parecen un lugar excelente para enamorarse de la lectura desde la niñez. No creo en la “obligación” de tener que leer estos o aquellos. Eso desenamora.
¿Qué importancia tienen las nuevas tecnologías en el mercado editorial de RD?
Las tecnologías, las nuevas y las novísimas, son importantes en la medida de su utilidad y su uso. Son un medio. Si sales a la calle y observas, verás a jóvenes y adultos con sus teléfonos inteligentes en las manos, tabletas, laptops… Sería bueno pensar ¿cómo podemos usar estos medios para que la gente lea novelas, ensayos, relatos, poemas…y paguen por ello? Es la pregunta que parece que ninguna editorial en el país se hace.
¿Deben los escritores dominicanos financiarse sus libros o cuentan con el apoyo para esto?
No creo que “se deba o no se deba”. Se hace si se quiere hacer. Financiar un libro en un país en que se prioriza la impresión y no el trabajo de edición, corrección y promoción de un libro es una empresa cuestas arriba. Eso sin agregar que las editoriales te dicen que hay que imprimir una cantidad “equis” de libros, y luego te ves con doscientos o trescientos libros guardados en cajas en un closet. Sin embargo, muchos lo hacen. Los concursos literarios que ofrecen publicar, son buenas vías. El apoyo se puede buscar, si se quiere. Existen iniciativas para ello. A veces, los escritores noveles tienen poco acceso a ellas y aquí entra los nuevos medios en juego. Las bitácoras (blogs), por ejemplo, son una excelente vía de autopublicación que ayuda a proyectar un trabajo literario, si se quiere.
¿Qué opinión le merecen las editoriales independientes o culturales?
Que son un respiro necesario, una opción y que me encantaría que cada día sean más.
¿Cómo se pueden “reinventar las editoriales” en RD?
Mirando hacia afuera.
Creo que solo me he referido al asunto cuando escribí sobre mi experiencia con mi primer y único poemario publicado el día que enlace sus versiones en PDF y Kindle para los lectores de este blog.
Aquí les dejo mis respuestas a las preguntas de la periodista Indhira Suero, para la sección Ventanas del Listín Diario. Al final dejo el enlace del artículo.
REINVENTAR LAS EDITORIALES
¿Qué opina sobre el mercado editorial en RD?
Si pienso en su definición, en lo que debe ser una editorial con relación a un escritor y a un público lector, más que un mercado editorial, existe un mercado de imprenta. Se supone que un editorial acoge escritos, sea por la vía que le lleguen, los examina, decide que publicar y que no, acompaña al escritor en el proceso de publicación…en República Dominicana parece que la prioridad editorial es la cantidad.
¿Cómo hacer que la demanda por los libros de autores dominicanos crezca en la población?
No sé si se deba hacer algo para que se lean más autores dominicanos pensando en demanda, pensando desde el mercado, como si se hablara de venta de víveres o carros. Creo que lo primordial es enseñar a leer y que desde la enseñanza se aprenda a amar lo que se lee. Las bibliotecas, esos abandonados y cada vez más escasos espacios, me parecen un lugar excelente para enamorarse de la lectura desde la niñez. No creo en la “obligación” de tener que leer estos o aquellos. Eso desenamora.
¿Qué importancia tienen las nuevas tecnologías en el mercado editorial de RD?
Las tecnologías, las nuevas y las novísimas, son importantes en la medida de su utilidad y su uso. Son un medio. Si sales a la calle y observas, verás a jóvenes y adultos con sus teléfonos inteligentes en las manos, tabletas, laptops… Sería bueno pensar ¿cómo podemos usar estos medios para que la gente lea novelas, ensayos, relatos, poemas…y paguen por ello? Es la pregunta que parece que ninguna editorial en el país se hace.
¿Deben los escritores dominicanos financiarse sus libros o cuentan con el apoyo para esto?
No creo que “se deba o no se deba”. Se hace si se quiere hacer. Financiar un libro en un país en que se prioriza la impresión y no el trabajo de edición, corrección y promoción de un libro es una empresa cuestas arriba. Eso sin agregar que las editoriales te dicen que hay que imprimir una cantidad “equis” de libros, y luego te ves con doscientos o trescientos libros guardados en cajas en un closet. Sin embargo, muchos lo hacen. Los concursos literarios que ofrecen publicar, son buenas vías. El apoyo se puede buscar, si se quiere. Existen iniciativas para ello. A veces, los escritores noveles tienen poco acceso a ellas y aquí entra los nuevos medios en juego. Las bitácoras (blogs), por ejemplo, son una excelente vía de autopublicación que ayuda a proyectar un trabajo literario, si se quiere.
¿Qué opinión le merecen las editoriales independientes o culturales?
Que son un respiro necesario, una opción y que me encantaría que cada día sean más.
¿Cómo se pueden “reinventar las editoriales” en RD?
Mirando hacia afuera.
Aquí el artículo ¿Negocio de alto riesgo?
junio 02, 2013
Cien años de Pedro Mir
Mañana se cumple el centenario del nacimiento del "Poeta Nacional": Pedro Mir.
Tengo una antología de Mir que aun no termino de leer.
Pero mañana leeré y volveré a leer hasta que me canse su poema eterno, al menos lo es desde mi punto de vista, "Hay un país en el mundo".
¿Por qué es eterno? Porque sigue diciendo lo que somos, como una especie de rueda que gira, gira y gira. Una rueda con espejos.
Él dijo esto del poema: "Cuando escribí Hay un país en el mundo, en 1949 en La Habana, padecía de soledad, hambre, miedo, inseguridad física, la nostalgia patria. Esa mano de hierro que me estrangulaba me dio la fuerza”.
Yo digo.
Puedes tomar un mapa del Caribe, ver donde está República Dominicana y leer estos versos.
A partir de mañana se realizarán muchos homenajes en San Pedro de Macorís, su ciudad natal. Leyendo sobre Mir encontré detalles. Una entrevista que la periodista Ana Mitila Lora le hizo un año antes de morir y que vale la pena leer, fotos de su tumba y un artículo sobre su alimentada rivalidad frente a Manuel del Cabral y de cómo esta ha seguido más allá de la muerte de ambos.
Pero mañana leeré y volveré a leer hasta que me canse su poema eterno, al menos lo es desde mi punto de vista, "Hay un país en el mundo".
¿Por qué es eterno? Porque sigue diciendo lo que somos, como una especie de rueda que gira, gira y gira. Una rueda con espejos.
Él dijo esto del poema: "Cuando escribí Hay un país en el mundo, en 1949 en La Habana, padecía de soledad, hambre, miedo, inseguridad física, la nostalgia patria. Esa mano de hierro que me estrangulaba me dio la fuerza”.
Yo digo.
Puedes tomar un mapa del Caribe, ver donde está República Dominicana y leer estos versos.
"...liviano,O puedes tomar carretera hacia al norte o al sur y leer esto.
como un ala de murciélago
apoyado en la brisa".
"Algún amor creeráY luego que miras, no solo el paisaje, sino la gente que vive en el paísaje, es posible que entiendas esto.
que en este fluvial país en que la tierra brota,
y se derrama y cruje como una vena rota,
donde el día tiene su triunfo verdadero,
irán los campesinos con asombro y apero
a cultivar
cantando
su franja propietaria.
Este amor
quebrará su inocencia solitaria.
Pero no".
"HayCaminar de un lado a otro en este país. Pensar en el tío en New York, en la prima en Holanda, en la amiga en España y decir...
un país en el mundo
donde un campesino breve,
seco y agrio
muere y muerde
descalzo
su polvo derruido,
y la tierra no alcanza para su bronca muerte".
"...hay un hombre de pie en los engranajes.Es un poema eterno. Léanlo completo aquí
Desterrado en su tierra. y un país,
en el mundo,
fragrante,
colocado
en el mismo trayecto de la guerra.
Traficante de tierras y sin tierra.
Material. Matinal. Y desterrado".
A partir de mañana se realizarán muchos homenajes en San Pedro de Macorís, su ciudad natal. Leyendo sobre Mir encontré detalles. Una entrevista que la periodista Ana Mitila Lora le hizo un año antes de morir y que vale la pena leer, fotos de su tumba y un artículo sobre su alimentada rivalidad frente a Manuel del Cabral y de cómo esta ha seguido más allá de la muerte de ambos.
enero 28, 2013
Antonio Fernández Spencer
He descubierto un poeta y para mí eso significa respiro, vida, un amanecer, una tarde en una mecedora, comer chocolate, besar a mi hijo, amar al hombre que amo.
Por casualidad, y luego de robar una edición de uno de los pocos suplementos culturales que quedan en República Dominicana: Areito, lo descubrí. Antonio Fernández Spencer.
Tengo un buen rato buscando sus poemas en la red. Sólo he encontrado tres, entre ellos el que leí en Areito. Comparto el poema y si alguien de los que me lee sabe donde puede encontrar un poemario de él, por favor me dice.
El poema que leí en Areito me siembra los pies en el presente y me hace descubrir algo que he comentado antes: lo novedoso que quieren presentar algunos en poesía, no es novedoso nada.
Por lo demás, golpea como piedra en la cara. Hermosas imágenes que te derriten por dentro.
Así ha de cantarse hoy
Nada, cielo, hombre, no nos libertará nada:
la demencia, el fuego de la ciudad
riente y acogedora como una tumba.
Dante escribió el Infierno; pero tú y yo,
y tú, y tú, vivimos el infierno
como una gran ala de águila golpeada
por un día de nieve.
Entro en la taberna
(es como penetrar en mi casa o en un cementerio)
y bebo el vino, y la amargura del obrero bebo.
Esa muchacha dará su virginidad
por el paraíso oscuro y torpe de unas medias de seda.
La lucirá un día, y ¡zas!, como su virginidad,
se esfumará el encanto.
Es probable que la engañe un obrero que ha reunido
pobres céntimos de lágrimas
y que busca, inocente, un placer turbio
como un vino de tascas,
como un ron doloroso de las islas de América.
La veremos danzar borracha, despeinada,
proclamando que es feliz,
mientras una dura lágrima de tiempo le surcará el rostro.
No es verdad, en esta tierra nadie es feliz,
ni siquiera el tirano con sus vicios y sus leyes
de desolación y engaños.
En esta tierra no es alegre ni el águila ni el cordero,
ni el viento al recorrer el pecho de una mujer
o la sangre de las amapolas;
en esta tierra no es feliz el maizal,
ni los naranjos, ni el viento.
Ved que todo es polvo,
milenaria tierra de lágrimas labrantías.
Ved que hacia el polvo va el caballo que trota,
el canto de ese mozo rojizo como un roble,
las cerezas y mejillas de las muchachas.
Sin embargo, yo las prefiero desnudas a muertas.
La lividez salvaje cuando besan me llega a la raíz,
al origen más turbio de mis penas y de mi sentimentalidad;
yo las prefiero cuando las nombran codiciosas mis labios
a cuando huyen acosadas
Por el golpetear traqueteante de la nieve en sus carnes
apretadas de aromas y de jacintos.
En esta tierra ni el cielo ni la luz son felices,
ni la superstición ni el vicio,
ni la yerba humilde no los jardines recientes.
Por eso hay que jugarlo todo al dado roído de la muerte,
y perder ¡zas!, el alma como aquel par de medias
o la virginidad.
Contemplo al hombre en los muelles.
en los andamios y en los circos,
entreteniendo el barro inútil del hombre,
a la sensualidad perversa de la mujer del pueblo
(putrefacta semilla sin sentido).
Este es el mundo:
la mujer y el vino para embriagar la nada de los cuerpos
también te darán la esperanza de ser el paraíso,
y te quedarás, con hermosura sin igual,
en las brasas del infierno.
Bello es el infierno; al fin, esto tiene algún sentido:
es lo que merece tanta putrefacción y torpeza.
Pero tampoco en el infierno se es feliz ni en la muerte.
Este es el hombre:
ser como un tronco llevado por la corriente de los ríos,
sin paradero, al fin, como el pasar del viento entre la nada.
Este es el cuerpo: una fruta estrujada,
una hoja de calendario muerta, una moneda gastada
en alguna futileza, como ir a comprar una cinta amarilla.
o un canario enjaulado.
El infierno se parece al repetirse
de ese hecho y de ese pan,
siempre monótonos e iguales:
Allí habrá llamas y llamas, quemantes y monótonas
como la llegada del día y de la noche,
como la llegada del lechero o el relincho de los caballos,
como los cántaros de las muchachas junto a la fuente.
Recuerda, hombre, que eres polvo;
recuerda que te deshaces como la nieve
o como la gota brillante de rocío,
o como la vela que alumbra la soledad en la casa del pobre;
no obstante, yo diría: «Recuerda que eres sin felicidad».
Manhattan, Londres, Madrid, son grandes necrópolis,
alas de ilusión quemadas
en el candil de la verdad de la muerte;
en esas ciudades, como en todas,
nacer es danzar hacia la muerte.
Todo esto es verdad, como ni mano en el agua
o entre la polvorienta lana de una oveja.
Nadie cortará una hoja de felicidad en el árbol del mundo;
por eso tranquilo y confiado me bebo este vino,
y veo pasar ríos de mujeres, de autos, de habitaciones
hacia el eterno pozo del polvo.
Ya he compuesto, hermano hombre,
una canción dura y amarga como un vino de taberna;
es lo que hoy es necesario escribir,
porque nosotros somos realistas y humanos,
y sabemos que la belleza es una colilla de cigarro olvidada
en un rincón del mundo.
Di cosas, cuando cantas, tremebundas y amargas,
y tu canto será disputado en todas las tabernas de la tierra,
invadirán las altas y envilecidas habitaciones de los ricos,
quienes lo usarán mezclado con sus drogas.
Por eso yo he compuesto ese licor de taberna,
esa maldita canción;
porque quiero que mi canto sea arrastrado
sobre los vicios y la torpeza del hombre.
Después de todo, la poesía es hoy el testimonio,
la doliente crónica de lo que le pasa al hombre:
quizá por ello Dios esté preparando su borrón y cuenta nueva,
y por eso al cantar nos parecemos al equilibrista
que vacila sobre la cuerda floja.
Por casualidad, y luego de robar una edición de uno de los pocos suplementos culturales que quedan en República Dominicana: Areito, lo descubrí. Antonio Fernández Spencer.
Tengo un buen rato buscando sus poemas en la red. Sólo he encontrado tres, entre ellos el que leí en Areito. Comparto el poema y si alguien de los que me lee sabe donde puede encontrar un poemario de él, por favor me dice.
El poema que leí en Areito me siembra los pies en el presente y me hace descubrir algo que he comentado antes: lo novedoso que quieren presentar algunos en poesía, no es novedoso nada.
Por lo demás, golpea como piedra en la cara. Hermosas imágenes que te derriten por dentro.
Así ha de cantarse hoy
Nada, cielo, hombre, no nos libertará nada:
la demencia, el fuego de la ciudad
riente y acogedora como una tumba.
Dante escribió el Infierno; pero tú y yo,
y tú, y tú, vivimos el infierno
como una gran ala de águila golpeada
por un día de nieve.
Entro en la taberna
(es como penetrar en mi casa o en un cementerio)
y bebo el vino, y la amargura del obrero bebo.
Esa muchacha dará su virginidad
por el paraíso oscuro y torpe de unas medias de seda.
La lucirá un día, y ¡zas!, como su virginidad,
se esfumará el encanto.
Es probable que la engañe un obrero que ha reunido
pobres céntimos de lágrimas
y que busca, inocente, un placer turbio
como un vino de tascas,
como un ron doloroso de las islas de América.
La veremos danzar borracha, despeinada,
proclamando que es feliz,
mientras una dura lágrima de tiempo le surcará el rostro.
No es verdad, en esta tierra nadie es feliz,
ni siquiera el tirano con sus vicios y sus leyes
de desolación y engaños.
En esta tierra no es alegre ni el águila ni el cordero,
ni el viento al recorrer el pecho de una mujer
o la sangre de las amapolas;
en esta tierra no es feliz el maizal,
ni los naranjos, ni el viento.
Ved que todo es polvo,
milenaria tierra de lágrimas labrantías.
Ved que hacia el polvo va el caballo que trota,
el canto de ese mozo rojizo como un roble,
las cerezas y mejillas de las muchachas.
Sin embargo, yo las prefiero desnudas a muertas.
La lividez salvaje cuando besan me llega a la raíz,
al origen más turbio de mis penas y de mi sentimentalidad;
yo las prefiero cuando las nombran codiciosas mis labios
a cuando huyen acosadas
Por el golpetear traqueteante de la nieve en sus carnes
apretadas de aromas y de jacintos.
En esta tierra ni el cielo ni la luz son felices,
ni la superstición ni el vicio,
ni la yerba humilde no los jardines recientes.
Por eso hay que jugarlo todo al dado roído de la muerte,
y perder ¡zas!, el alma como aquel par de medias
o la virginidad.
Contemplo al hombre en los muelles.
en los andamios y en los circos,
entreteniendo el barro inútil del hombre,
a la sensualidad perversa de la mujer del pueblo
(putrefacta semilla sin sentido).
Este es el mundo:
la mujer y el vino para embriagar la nada de los cuerpos
también te darán la esperanza de ser el paraíso,
y te quedarás, con hermosura sin igual,
en las brasas del infierno.
Bello es el infierno; al fin, esto tiene algún sentido:
es lo que merece tanta putrefacción y torpeza.
Pero tampoco en el infierno se es feliz ni en la muerte.
Este es el hombre:
ser como un tronco llevado por la corriente de los ríos,
sin paradero, al fin, como el pasar del viento entre la nada.
Este es el cuerpo: una fruta estrujada,
una hoja de calendario muerta, una moneda gastada
en alguna futileza, como ir a comprar una cinta amarilla.
o un canario enjaulado.
El infierno se parece al repetirse
de ese hecho y de ese pan,
siempre monótonos e iguales:
Allí habrá llamas y llamas, quemantes y monótonas
como la llegada del día y de la noche,
como la llegada del lechero o el relincho de los caballos,
como los cántaros de las muchachas junto a la fuente.
Recuerda, hombre, que eres polvo;
recuerda que te deshaces como la nieve
o como la gota brillante de rocío,
o como la vela que alumbra la soledad en la casa del pobre;
no obstante, yo diría: «Recuerda que eres sin felicidad».
Manhattan, Londres, Madrid, son grandes necrópolis,
alas de ilusión quemadas
en el candil de la verdad de la muerte;
en esas ciudades, como en todas,
nacer es danzar hacia la muerte.
Todo esto es verdad, como ni mano en el agua
o entre la polvorienta lana de una oveja.
Nadie cortará una hoja de felicidad en el árbol del mundo;
por eso tranquilo y confiado me bebo este vino,
y veo pasar ríos de mujeres, de autos, de habitaciones
hacia el eterno pozo del polvo.
Ya he compuesto, hermano hombre,
una canción dura y amarga como un vino de taberna;
es lo que hoy es necesario escribir,
porque nosotros somos realistas y humanos,
y sabemos que la belleza es una colilla de cigarro olvidada
en un rincón del mundo.
Di cosas, cuando cantas, tremebundas y amargas,
y tu canto será disputado en todas las tabernas de la tierra,
invadirán las altas y envilecidas habitaciones de los ricos,
quienes lo usarán mezclado con sus drogas.
Por eso yo he compuesto ese licor de taberna,
esa maldita canción;
porque quiero que mi canto sea arrastrado
sobre los vicios y la torpeza del hombre.
Después de todo, la poesía es hoy el testimonio,
la doliente crónica de lo que le pasa al hombre:
quizá por ello Dios esté preparando su borrón y cuenta nueva,
y por eso al cantar nos parecemos al equilibrista
que vacila sobre la cuerda floja.
marzo 16, 2012
Y también soy palabra

Ser mujer.
¿Existirán varias formas de ser mujer?
Nacemos mujeres. Yo nací mujer. Millones de seres humanos son mujeres. En mi caso, esperaban un varón, por lo que mi nombre ni siquiera estaba contemplando. Me nombró el recuerdo de mi bisabuela paterna. El segundo nombre, una costumbre muy latinoamericana, fue un sugerencia de la secretaria que anotaba datos.
Entonces soy mujer con nombres. Hija y hermana. Con una nacionalidad. Ahora tengo dos. Luego he sido estudiante, novia, amiga, soltera, pecosa, periodista, vecina, esposa...más etiquetas llegarán mientras sea mujer viva. Después seré una mujer muerta. Todos llegamos a serlo, hombres y mujeres. Los motivos de la muerte pueden ser muchos. Achaques de vejez, un choque de auto, ahogada...pero moriré igual que las 50 mujeres que desde el primero de enero de este año hasta hoy han muerto a balazos, cuchilladas, ahorcadas, violadas...asesinadas por un hombre a quien amaron, o creyeron amar. La muerte es la misma, su camino es el diferente.
Pero la mujer que soy, y que son millones, entre la vida y la muerte, somos. Somos de muchas maneras, o de las que nos dejan ser, o de las que luchamos por conseguir ser. Esa línea entre un punto y el otro nos da un lugar, un pequeño lugar, en el mundo.
Y nos pensamos mujer, a veces. Nos dibujamos mujer, nos destruimos, nos rehacemos. Y la palabra también se nos hace carne.
La palabra. Nos dicen, nos decimos, nos contamos, nos cuentan. Y la palabra puede ser puente, o escalera, o abismo.
La semana pasada, el 8 de marzo, ese día en que nos felicitan no sé para qué ni por qué, la palabra que habita en mi y en muchas otras hizo un puente. Y descubrimos la palabra, que se hace carne, habitada en otras mujeres. En este caso fueron 300. Hijas, hermanas, madres, solteras, casadas, viudas, altas, pequeñas...con etiquetas, con nombres, con un punto inicial y una línea en curso, detenidas en un lugar. Dibujadas, destruidas y rehechas.
Y las mujeres que somos se encontraron. Y fuimos por un momento un mar de líneas y puntos. Mujeres con historias, con palabras.
La palabra habitó entre nosotras.
Entonces supe que la eternidad es posible, entre un punto y otro punto, entre la vida y la muerte. Y en ella, ser mujer es ser todas las mujeres.
febrero 07, 2012
"La vida pasajera", la migración y la familia

La leí en dos días. No pude despegarme de su historia. No pude evitar reír, llorar, compadecer, alegrarme, releer párrafos, admirar, reflexionar. La novela "La vida pasajera", de Víctor Manuel Ramos, es un viaje emocionante que te deja la sensación de compañía de sentimientos con los personajes que viven en ella, la familia Espinal.
Entre la vida rural de Damajagua Adentro, de la ciudad de Santiago y New York acompañé a los Espinal en un viaje de ida y regreso, de regreso e ida, en el que la migración se vuelve un cuerpo que camina, decide, da y quita. Un juez que gobierna el destino.
Ramona y Plinio, los cabeza de familia, me dibujaron ese mundo lejano de la vida dura del campo dominicano, donde lo mágico-religioso, la naturaleza, la pobreza y el afán de sobrevivir marcan y las descripciones de Víctor, tan vívidas que me dieron la sensación de estar caminando sobre los mismos pasos de los protagonistas, en la creación del barrio Los Quemados, en la esperanza de una vida mejor y de como esa vida mejor, ese sueño americano, viene a su manera y nunca a la manera en que queremos que sea.
Los descendientes de Ramona y Plinio (Graciela, Antonio y Carmela) nos muestran los distintos caminos-destinos en que nos puede llevar el sueño que queremos hacer realidad, desde la pobreza, el desamparo, la superación, la vida sin recetas. Moldearse para sobrevivir y lo que rescatamos para mantener un lazo con lo que fuimos.
Los lugares son también protagonistas. Tremenda impresión me deparó esta descripción de la ciudad de New York, yo que nunca he estado ahí. Es palpar con palabras una vista de los que desde la migración reciben a una ciudad como ésta.
"Vista desde dentro, Nueva York era un desorden de formas geométricas y calles estrechas que no llevan a ningún lugar en particular. El paisaje es una sucesión de siluetas marrones, grisáceas y oscuras que se resistían a armonizar entre sí. Cada forma, cada muro, cada acera, cada letrero, cada edificio, reclamaba su individualidad y la pregonaba al mundo. Nueva York, más que todo, era en sí misma un mundo de muchos niveles que se habitaba sin estar consciente de ello".
Me gustan las historias que se me pegan por dentro, como un espejo de otras cosas que he vivido o que he creído vivir, o que quisiera vivir. La migración es una realidad de muchos. Una de las escenas que más gocé, porque se goza con esta historia, es definitivamente la llegada al aeropuerto de Plinio y Ramona con uno de sus nietos. La reunión que sumó a todos los Espinal de otro lado del charco, como solemos decir, y que fue culmen o inicio, todo depende de como lo veamos. A mí me recordó una escena muy familiar cuando emigré de niña desde Venezuela a República Dominicana.
"Los que esperaban del otro lado armaron tal escándalo que provocó la aparición de dos policías en la salida número trece de American Airlines. Se abrazaban y se besaban y se tomaban fotos, y se volvian a abrazar y besar. Ramona lloraba, y Graciela lloraba, y Justina lloraba, y Carmela lloraba porque veía a las otras llorando. Los hombres se morían de risa. Gerardo Macías, un taxista que era el novio de Justina, prendió una luz grandísima que cegó a varios, incluyendo a los policías, y se echó una cámara pesadísima al hombro para grabar el momento".
La historia transcurre como la vida, la vida del migrante, la vida pasajera de las cosas inconclusas.
Gracias, Víctor, por revivir, llorar y reír con la vida de otros que es la de muchos. No en balde la Academia Norteamericana de la Lengua Española premió esta novela. Felicidades por hacer de un libro una experiencia tan grata.
febrero 01, 2012
Wislawa Szymborska 1923-2012

Reuters
Siento una delicia por sus poemas. Comunes en la forma, totales en el fondo. Hoy murió Wislawa. Polaca. 88 años. Premio Nobel de Literatura 1996. Gracias por la poesía.
Este es uno de mis favoritos de ella.
Agradecimiento
Debo mucho
a quienes no amo.
El alivio con que acepto
que son más queridos por otro.
La alegría de no ser yo
el lobo de sus ovejas.
Estoy en paz con ellos
y en libertad con ellos,
yeso el amor ni puede darlo
ni sabe tomarlo.
No los espero
en un ir y venir de la ventana a la puerta.
Paciente
casi como un reloj de sol
entiendo
lo que el amor no entiende;
perdono
lo que el amor jamás perdonaría.
Desde el encuentro hasta la carta
no pasa una eternidad,
sino simplemente unos días o semanas.
Los viajes con ellos siempre son un éxito,
los conciertos son escuchados,
las catedrales visitadas,
los paisajes nítidos.
Y cuando nos separan
lejanos países
son países
bien conocidos en los mapas.
Es gracias a ellos
que yo vivo en tres dimensiones,
en un espacio no-lírico y no-retórico,
con un horizonte real por lo móvil.
Ni siquiera imaginan
cuánto hay en sus manos vacías.
"No les debo nada",
diría el amor
sobre este tema abierto.
De "El gran número" 1976
Versión de Abel A. Murcia
enero 22, 2012
Homero Pumarol
El pasado viernes 13 de enero, Ediciones De a Poco puso en circulación "Poesía Reunida 2000-2011", de Homero Pumarol.Homero Pumarol. Homerito, le dicen. Confieso que mucha de su primera poesía no me gusta. De los primeros poemas que conocí de él hace unos años me encantó "Jack Veneno ha muerto". Seguí su primer blog, Hugo de China. Escogía lo que me gustaban, como todo lector.
Fue diferente cuando lo vi en persona, presentando El Hombrecito con el poeta Frank Báez. Algunos de sus poemas siguieron sin gustarme, pero descubrí otros que siguen anotados, acariciados y queridos.
Su poesía, según lo que siento de ella, es la que dicen se inscribe en lo que definen "poesía urbana", una definición que no me dice nada. Sobre las urbes se ha escrito desde hace mucho (tomando el concepto de manera literal), y ese estilo directo, con metáforas cotidianas y explosivas, no es una novedad (tomando el concepto que dicen que encierra). En este punto recuerdo a René del Risco. Pero si algunos quieren verlo como el agua hervida recién inventada, pues nada que decir.
De Pumarol y los poemas de él que me gustan les puedo decir que abren como dagas en la cotidianidad, pero no para decirnos lo mismo que dicen los carteles de anuncios en las calles, ni para reiterar el discurso maniado de los comerciales, ni para construir un circulo de muchas palabras que podrían resumirse en dos. No. Es una daga que hace concreto lo que no palpas y te hace plantearte preguntas, y te acongoja, y te presenta el día pegajoso entre las manos y te da una bofetada. Y te ríes o lloras...o ambas cosas.
Eso es la poesía de Homero para mí, de los poemas de él que me gustan. Hace casi dos años tuvo un accidente, del que muchos pensaron no se recuperaría. Pero lo hizo. Cuando lo volví ver, hace unos meses, en una nueva presentación de El Hombrecito, lloré de felicidad y de una congoja nostálgica. Ahora tiene otro blog, Ya estuvo bueno.
Soy una llorona.
Sobre la poesía reunida de Pumarol el escritor Frank Báez hizo una reseña donde dice a su manera lo que es Homero para él, una manera que me regaló el texto más fuerte y hermoso de este fin de semana y que terminé de leer llorando, pero no de tristeza, sino de algo que quizás Homero podría describir en algún poema. Aquí se los dejo.
LITERATURA
Una amistad literaria
PUMAROL ES UNO DE LOS POETAS DOMINICANOS MÁS IMPORTANTES E INFLUYENTES DEL CAMBIO DE SIGLO
Frank Báez
Santo Domingo
Empezó a principios de la década pasada cuando una muchacha bonita y bien vestida se apareció con un librito de un joven poeta al taller literario que yo frecuentaba.
Su presencia resultó llamativa, sobre todo por el hecho de que era mujer y de que muchos de los talleristas estaban más interesados en ligar que en compartir sus poemas. Seguir leyendo
enero 09, 2012
Viriato Sención
Hoy murió en Estados Unidos el escritor dominicano Viriato Sención.La noticia me remontó a una feria del libro, hace unos años. Tenía 18. Compré el libro más famoso de Viriato: la novela "Los que falsificaron la firma de Dios". Era una edición económica y fue el primer libro que compré en una feria del libro, cuando no era internacional. Me costó cincuenta pesos. Aun lo conservó.
Recuerdo que pocos años antes de esa compra, para ser precisos en 1993, esta novela fue el centro de una gran controversia. Fue ganadora del Premio Nacional de Novela, que en ese entonces entregaba la Secretaría de Educación. El premio le fue negado por el gobierno. La razón era obvia: su novela era una critica directa a quien gobernaba el país en ese momento, Joaquín Balaguer.
Me parece que años después le fue ratificado el galardón. No estoy segura. Sención pareció no ser una persona de mucha prensa ni que le gustará ser muy visible. Rebuscando hace poco tiempo encontré un blog de su autoría. También encontré la referencia una entrevista que le hiciera la periodista Sara Pérez (una de mis columnistas preferidas del periódico digital Acento), pero el texto no estaba.
Según reseñan los medios, la novela "Los que falsificaron la firma de Dios" ha sido "la novela dominicana de mayor índice de ventas". Esta traducida al inglés y se encuentra en Amazon. Escribió otros libros, creo que dos más, pero no me interesó leer nada más de él. Recuerdo vagamente el argumento de la novela, aunque me dejó fija en la memoria la imagen de un gallo cantando el día del fin del mundo.
diciembre 30, 2011
Resumen literario 2011
Como desde hace tres años (si no me equivoco) reseño de una manera particular las incidencias literarias del año. Esta vez le pedí a algunos amigos escritores y periodistas que lo vieran a partir de dos premisas: los libros leídos este año y el acontecimiento literario que consideren relevante.




Néstor Medrano (periodista y escritor). Te diría El Sueño del Celta, pero sabes que estoy muy contaminado y con Mario Vargas Llosa no puedo ser objetivo. Además, por razones que no es factible debatir aquí, he vuelto a la literatura de años anteriores. He regresado a los clásicos. Sobre todo estoy inmerso en la lectura de la historia dominicana comprendida en el período del descubrimiento y conquista de América.


Aquí sus respuestas.

Taty Hernández (escritora y gestora cultural): Uno de los mejores libros que leí durante 2011 fue la novela "La fugitiva" de Sergio Ramírez, que es la historia novelada de tres mujeres de Costa Rica que vivieron y lucharon contracorriente en una sociedad con muchas limitaciones. Te la recomiendo. ¿Un hecho literario de 2011? Por supuesto que puedo nombrar otro que no sea el Festival de Poesía en la Montaña".

Mitri Jiménez (periodista y editora cultural de la revista Mujer Única): He leído para sorpresa mía siete lib ros (y mal contados). Entre ellos: El yacusa de mi corazón de Marnie Forestieri. Creo si no fuese por ese título estoy segura que hubiese tenido más lectores porque la historia gira entorno a la trata de blancas y a la mafia japonesa conocidos como Los Yacusa. El fantasma de Canterville y otros cuentos de Oscar Wilde. Yo creo que la vida de este autor es mucho más interesante que sus sarcásticas historias, aunque me encanta la forma en cómo escribe: Simple y directo.
El sueño del celta de Mario Vargas Llosa. Como ya te dije, no pude terminar de leerlo. El ruido de las cosas al caer (Premio Alfaguara 2011) de Juan Gabriel Vásquez. Estoy acabando de leerlo, tiene algunas escenas que te involucran de tal manera a la historia que no quieres dejar de leerlo, pero entonces Puff! chocas contra la pared y te das cuenta de que escribió muchas cosas para alargar el libro. Insisto en que El arte de la resurrección de Hernán Rivera Letelier (Premio Alfaguara 2010) es uno de los mejores que ha ganado y eso deja fuera a mi amor platónico Andrés Neuman con su Viajero del siglo, con eso te lo digo todo.
A sangre fría de Truman Capote. Simplemente excelente aunque el final me dio a entender que después de tremenda joya, no sabía como acabar. Me decepcionó esa parte. Yo lo hubiese dejado hasta cuando cuelgan a los chamacos. En fin, él es famoso, no yo. Santa María del Circo de David Toscana. Sin palabras. Muy bueno, te lo recomiendo. Confesiones de un guionista de Marcio Velez Maggiolo. Me ha parecido de lo más aburrido.
Para mí el hecho literario más importante de 2011 fue cuando le entregaron el Premio Nobel de Literatura a Mario Vargas Llosa. Lo increíble del caso, es que los dos libros que he empezado a leer de él (La fiesta del chivo y El sueño del celta) no me han gustado para nada y no me han motivado a seguir leyendo nada suyo. Quien sabe si en 2012 cambio de parecer.

Víctor Manuel Ramos (periodista y escritor) Al ver la lista de libros que leí este año también me doy cuenta de que, a excepción de «El sueño del celta» de Vargas Llosa, la literatura que leí (o releí) es de otros tiempos y es mayormente en inglés. La novela de Vargas Llosa no me gustó para nada, como ya sabes.
La obra de ficción que más disfruté fue «Winesburg, Ohio» del estadounidense Sherwood Anderson. Había leído ese libro antes, pero en fragmentos. Esta vez fue el libro que me acompañó en plena mudanza (la navidad pasada) y lo terminé entre el camino y Nueva York. Es un libro entre cuento y novela escrito a principios del siglo pasado, pero que sigue transmitiendo imágenes prodigiosas sobre la vida en un pequeño pueblo norteamericano. Yo lo considero el Pedro Páramo estadounidense.
Terminé de leer «The Shining», un libro de horror de Stephen King que había dejado sin terminar hace años y, aunque no me gusta el género, esta vez me pareció apropiado para los días claroscuros de muchas nevadas. Me pareció bien escrito. Leí a Milan Kundera en inglés, «The unbearable lightness of being» (La insoportable levedad del ser), y ni me impresionó ni me decepcionó. Me pareció un libro increíblemente leve. Aparte de esos, leí a Tom Wolfe, Oscar Hijuelos, Ayn Rand y una novela española de alguien que conozco, Gerardo Piña-Rosales. Estoy leyendo «Las mil y una noche» de manera esporádica. Releí mucho Neruda.
Imagino que incluyes poesía en tu pregunta, y ahí si tengo un libro que leí (y sigo leyendo) y que debí leer hace mucho tiempo, y seguiré leyendo por mucho tiempo. Ahora vivo en el pueblo donde nació y vivió parte de su vida Walt Whitman. Por eso me enfrasqué en su «Leaves of Grass» («Hojas de Hierba») y no lo he podido soltar todo el año. Había leído fragmentos de su poesía épica, pero nunca de principio a fin. Mi esposa me regaló una versión anotada de su libro (con las distintas ediciones) y estoy con ese mamotreto desde febrero, comparando los cambios que hizo de edición en edición (me sigue gustando el original). En resumen, creo que esa obra revisada y vuelta a revisar de Whitman es la literatura que más me ha afectado este año – y yo normalmente no leo tanta poesía. Ya ves, he estado habitando otros siglos.
En libros que no sean de ficción, recomiendo muchísimo «The Immortal Life of Henrietta Lacks» (o «La vida inmortal de Henrietta Lacks») por Rebecca Skloot. Una obra maestra que trata de genética, ética e historia racial, y el primer libro que he leído completo en versión digital.
En cuanto a hechos literarios, no sé decirte porque no sigo mucho esa chismografía. Lo que sí pienso es que estos son los años del libro digital y que con el tiempo se reconocerá el inicio de esa revolución.

Juan Dicent (escritor). Hola niña, en mi último post puse algo de eso. www.blogworkorange.blogspot.com
Néstor Medrano (periodista y escritor). Te diría El Sueño del Celta, pero sabes que estoy muy contaminado y con Mario Vargas Llosa no puedo ser objetivo. Además, por razones que no es factible debatir aquí, he vuelto a la literatura de años anteriores. He regresado a los clásicos. Sobre todo estoy inmerso en la lectura de la historia dominicana comprendida en el período del descubrimiento y conquista de América. Estoy leyendo a Frank Moya Pons y su Historia del Caribe, estoy con Bosch y la Composición Social Dominicana y estoy con Franklin Franco y su Historia del Pueblo Dominicano. Sin embargo, tengo en turno Solo Cenizas Hallarás de Pedro Vergés, que es cuanto a Literatura eso que se busca para quien quiere ver una prosa de las de antes. Hecho literario: El Premio Nobel de Mario Vargas Llosa.

Sonia Tejada (maestra de literatura). Necesito un timpieto para los libros; y el acontecimiento más importante creo que lo más importante, para mí, fue que le dieran a Nicanor Parra el Cervantes. Personalmente, me gusta mucho su irreverencia poética, disfruto sus anti-poemas y su admirable trayectoria. Un premio merecido, justo.

Frank Báez (escritor) De la novela publicada este año la que más me gustó fue Historia de Simona de nuestro amigo Dario Jaramillo; de la novela traducida publicada este año El Mapa y el Territorio de Michel Houellebecq; de poemarios publicados este año Esteparia de Natalia Litvinova y White Egret de Derek Walcott, que es de finales de 2010, pero mi versión paperback es de 2011; de ensayo traducido publicado este año, La folie de Baudelaire de Roberto Calasso. El hecho literario del año es el descuento de 70% en Thesaurus.

Luis Reynaldo Pérez (escritor y editor): Novela: El ruido de las cosas al caer de Juan Gabriel Vázquez. Poesía: Poesía reunida de Stella Díaz Varín y Caballos en Praderas Magentas de Ernesto Lumbreras. Ensayo: Alfabeto de las esfinges de Adolfo Castañón.Hecho literario: La concesión del Cervantes a Nicanor.
diciembre 02, 2011
La "antipoesía" de Nicanor Parra y el Cervantes
El jueves, primero de diciembre, amanecimos con una buena noticia: El "antipoeta" Nicanor Parra ganó el premio Cervantes. El antipoeta que es poeta, porque lo es. Nunca he tenido una acercamiento real a su poesía. He leído uno que otro poema. Algunos me encantan, otros (la mayoría de los leídos) me dejan indiferente. Indiscutible, si, su influencia en la literatura latinoamericana y lo que su antipoesía significó como ruptura, como coscorrón a la cabeza de muchas cuadras poéticas.
Tendré que leerlo ahora con más interés.
De paso me entere, a raíz de este premio, que es hermano de la recordada compositora y cantante Violeta Parra. No, no lo sabía.
Comparto con ustedes el perfil y casi entrevista que hizo la admirable Leila Guerreiro de Nicanor Parra. Según he leído, a Parra no le gusta dar entrevistas.
De sus poemas, uno que me gusta.
El hombre imaginario
El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario
De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios
Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios.
Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario.
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.
*Foto de Nicanor Parra: Claudio Pérez
noviembre 28, 2011
Fernando Vallejo
Fernando Vallejo recibió el premio de de la Feria del Libro de Guadalajara en Letras Romances.
De Vallejo he leído dos novelas: La Virgen de los Sicarios y la Gran Puta de Babilonia. Tiene los juegos literarios pesados, repetitivos pero desgarradores. Es una voz poco usual, si se quiere honesta con su desencanto, con la realidad que asume y ve. No recomendable para los positivos.
Aquí un vídeo con el audio del discurso al recibir el premio. Comos siempre, y como su literatura, sin ningún parámetro más allá de el mismo. El periódico El País publicó todo el discurso.
"Yo digo que la muerte no es tan terrible como se cree. Ha de ser como un sueño sin sueños, del cual simplemente no despertamos. Yo no la pienso llamar. Pero cuando llegue y llame a mi puerta, con gusto le abro".
octubre 06, 2011
Nobel de Literatura para un poeta
El último poeta que ganó el Nobel de Literatura, que recuerde que sea reconocido esencialmente como poeta, fue Wisława Szymborska (anoto la corrección que alguien me hizo, pues equivocadamente había puesto Naipaul. Gracias). Así que me alegra que el Nobel de Literatura de este año fuera concedido a un escritor reconocido esencialmente como poeta, y del cual no tenía noticia ninguna.Y mi alegría incluye el descubrimiento de la poesía de Tomas Tranströmer, una poesía en la que me he detenido desde la mañana de hoy y que no me ha dejado indiferente, sino llena de algo que llamaría "alegría de lo poético". Precisas palabras, precisas y subjetivas figuras que, sin embargo, tienen el peso de cada letra como un mortero que te golpea en algo esencialmente tuyo.
Alegría para celebrar este premio también por la historia detrás de este poeta, de su manera de ver y verse con el mundo.
Este es un adelanto de una entrevista que el periódico español El País publicó hoy: "Un poema no es otra cosa que un sueño en la vigilia"
Comparto dos poemas de él que me han encantado, uno publicado en la nota sobre el premio en el periódico El País, y otro en una página que recopila algunos de sus poemas.
Allegro
Toco Haydn después de un día negro
y siento un sencillo calor en las manos.
Las teclas quieren. Golpean suaves martillos.
El tono es verde, vivaz y calmo.
El tono dice que hay libertad
y que alguien no paga impuesto al César.
Meto las manos en mis bolsillos Haydn
y finjo ser alguien que ve tranquilamente el mundo.
Izo la bandera Haydn -significa.
"No nos rendimos. Pero queremos paz".
La música es una casa de cristal en la ladera donde vuelan las piedras, donde las piedras ruedan.
Y ruedan las piedras y la atraviesan
pero cada ventana queda intacta.
Del libro El cielo a medio hacer (1962), incluido en la antología Deshielo a mediodía (Editorial Nórdica). Traducción de Roberto Mascaró.
Abril y silencio
La primavera yace desierta.
La zanja, oscura como terciopelo
se arrastra junto a mí
sin espejeos.
Tan sólo irradian
las flores amarillas.
Soy llevado en mi sombra
como un violín
en su caja negra.
Lo único que quiero decir
reluce fuera de alcance
como la platería
en la casa de empeños.
Traducción Roberto Mascaró. Pueden leerse junto con otros poemas aquí
Actualización 1: Esta es la entrevista completa al nuevo Nobel, en el periódico El País.
Actualización 2: Como es costumbre, siempre se le pregunta al Nobel de Literatura del año anterior su apreciación sobre el reciente ganador del reconocimiento. Mario Vargas Llosa fue muy sincero en sus declaraciones, y para algunos que se dieron por el pecho y clamaron que el agua entrara a la tierra por lo que dijo...recuerden que nadie es infalible: Vargas Llosa: “Tengo que confesar que no lo he leído”
julio 27, 2011
Presencias reales

La revista Ping Pong, una publicación digital sobre poesía que mantiene los escritores Frank Báez y Giselle Rodríguez Cid, han iniciado un interesante serie de entrevistas denominadas Presencia reales: la poesía dominicana actual.
Esta serie, que ya lleva cuatro entrevistas publicadas, es una puerta amplia por la que siento brisa fresca. Me ha encantado descubrir a tres desconocidos poetas y que, junto con el conocido ya Homero Pumarol, muestran sus opiniones sobre temas relacionados con la literatura y la creación poética, opiniones que me han despertado admiración, curiosidad, enseñanza y correspondencia con lo que también pienso sobre esos aspectos.
Semanas atrás, la revista también publicó una serie de Presencia reales, pero de la poesía española actual. Interesante también de leer.
Aquí les dejó en enlace para que empiecen a conocer a estos poetas y otros más que se siguen agregando, que son más allá de las tradicionales publicaciones en libros impresos y antologías, y que forman una voz del mundo que observamos hoy.
*Actualización: Esta es la entrevista que me hicieron para incluirla en esta serie poética: Argénida Romero (Presencias reales: poesía dominicana actual)
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