"Stat rosa pristina nomime, nomina nuda tenemus". ("De la primitiva rosa sólo nos queda el nombre, conservamos nombres desnudos"). El nombre de la Rosa, Umberto Eco.
Ayer, me escribió alguien, la segunda persona, que me pidió permiso para usar un poema publicado en este blog, con el fin de acompañar una imagen o un dibujo. Un poema que escribí, creo, pensando en una escena mil veces vista, sobre un banco vacío.
Mi texto más apreciado de esta habitación propia es uno sobre Rayuela.
En estos días muchas cosas se pasan por alto, aunque para ser sincera en los últimos años he tenido menos pendiente el aniversario de este blog.
Primero de abril de 2006.
Cuando lo recordé, la semana pasada, hice un ejercicio de mirada hacia atrás. ¿Cómo era Argénida en esa fecha? Recuerdo que tenía pocos meses de empezar un nuevo trabajo, debía llegar temprano a la oficina y en un momento decidí comprar un florero y llevar rosas para decorar mi cubículo.
Las rosas las compraba de camino, antes de las siete de la mañana, en el Mercado Modelo de la avenida Mella, aunque iba por la parte de atrás, desde la avenida México bajaba por la calle Del Monte y Tejada. Allí hay varios puestos de venta de flores. A esa hora los camiones tenían pocos minutos de haber llegado y descargaban las flores, de todo tipo. Ahora que lo pienso era como una especie de jardín andante, sin raíces, que pasaba de una mano a otra. El olor a perfume que te emborrachaba, los pétalos y hojas que caían en la calle, ese presencia de boda, santería o funeraria dependiendo si pasabas cerca de los gladiolos, de los claveles o de los girasoles.
También me recuerdo mucho más inocente, más atada, aun viviendo de los recuerdos de la niñez como único puerto. Me recuerdo enamorada, imprudente y dichosamente enamorada, sin sospechas de las lecciones que vendrían, ni de las liberaciones, ni de la muerte que me resucitaría.
Era otra Argénida, sin duda. Y las primeras publicaciones en este blog son elocuente herencia de esa voz que ya no me pertenece.
Sonrío al recordarme. Si pudiera decirle algo a esa chica de 25 años que compraba rosas todas las mañanas... me callaría. La observaría de lejos, orgullosa de ella y de su inocencia, y de su puerto de recuerdos, y de su alegría de saberse imprudente y dichosamente enamorada.
Supongo que es una forma de decir que me alegro de mantener aun en línea este blog, catorce años después.
Gracias a todos los que alguna vez han pasado por aquí, que han comentado y que han leído alguna de las 347 entras (348 con esta).
"Stat rosa pristina nomime, nomina nuda tenemus". ("De la rosa no nos queda sino el nombre").
El nombre de la Rosa, Umberto Eco.
En el periódico dominicano Diario Libre se ha abierto un espacio para las letras en su versión digital y el viernes pasado publicaron dos de mis poemas.
Hace tiempo dejé la costumbre de publicar aquí algún texto relacionado con la despedida de un año y la bienvenida de un año. Lo hago en Facebook. Mantengo, sí, el hilo reflexivo más que de felicitación o de metas, a las que renuncié desde hace un tiempo también. Pero, si me leen en la primera semana de enero también quiero por esta vía desearles que la mayoría de los 365 días del 2019 sean buenos para sus planes y propósitos.
Este 2019 me inicia con una novedad. Empecé con el uso de un sistema de agenda llamado Bullet Journal. La motivación la tuve de parte de René López Villamar, que de acuerdo a la descripción de su canal de YouTube, es crítico literario, cuentista, ensayista, editor, diseñador de juegos amateur y experto en nuevas tecnologías para la industria editorial. En su canal de Teoría del Caos hizo un vídeo en el que explica este sistema y a mí me encantó. Espero que el sistema me sirva, en otras ocasiones he tratado de llevar agendas y termino abandonándolas.
Les dejo el vídeo de René para que sepan de que va.
Les muestro un poco como hice mi Bullet Journal, que en esencia es del modo sencillo, porque es posible todas las "monerías" para decorarlo, pero como no sé dibujar recuperé una pasión de adolescencia... el college.
Por otro lado, y tal como lo menciono en el título de este post, quiero compartir algo del escritor mexicano Jorge Volpi. Estuvo por República Dominicana en la primera semana de diciembre de 2018 promocionando su último libro, Premio Alfaguara 2018, "Una novela criminal".
Quería hacer una crónica del conversatorio al que asistí de él en la Librería Cuesta, pero no tuve ni tiempos ni ánimos, quizás porque no he leído aún ningún libro de él (creo que tengo uno en casa... que ni recuerdo como se llama). No obstante, los lea o no, me gusta escuchar las opiniones de los escritores, en especial sobre sus creaciones o puntos de vista en cuanto a la literatura. Grabé el conversatorio y lo subí a Ivoox, plataforma donde me abrí una cuenta luego de que la decepcionante y costosa experiencia que tuve con Sound Cloud, razón por la cual abandoné mi primer proyecto de podscat "Mi vaso verde", en el que leía y comentaba un poema diario.
Aquí el conversatorio. Es probable que en algunos momentos escuchen algún ruido, en especial de hojas pasando (estaba anotando y tenía la libreta cerca del móvil con el que grababa) y de risas o interjecciones cortas (mías, por cierto). Si contrario a mí han leído a Volpi creo que les gustará escucharlo. De manera particular, me gustó el proceso que llevó para escribir "Una novela criminal".